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    Ofrecido por Automóviles AlhambraQué mirar en un coche de segunda mano antes de comprarlo

    Antes de acordar la compra de un coche, debemos saber qué aspectos tener en cuenta para que la operación Pixabay

    Comprar un vehículo es siempre una tarea compleja por la cantidad de variables que debemos tener en cuenta para encontrar el ideal.

    Si además vamos a adquirir un coche de segunda mano, debemos hacer frente a la siempre razonable duda de cuál será su estado real.

    Para muchos conductores, un vehículo es un simple medio de transporte en el que desplazarse al trabajo, la compra o el colegio de los niños. Para otros, es mucho más que eso y supone una herramienta indispensable de trabajo, un fiel compañero de viaje o incluso el sueño de una vida.

    Ahora bien, sea cual sea el tipo de conductor, todos tienen una cosa en común: necesitan que su automóvil sea fiable y se encuentre en buen estado. Algo que se presupone si es nuevo -y además cuenta con la garantía para hacer frente a posibles defectos en sus primeros años de vida-, pero que cuando es de ocasión o segunda mano puede llegar a ser toda una preocupación para el comprador.

    Para evitar tener sorpresas desagradables o arrepentirnos de haber hecho una compra que con tanta ilusión hemos afrontado, es aconsejable tener en cuenta algunas cuestiones a la hora de analizar el estado de un coche de segunda mano. Detalles, indicios y evidencias que nos permitirán afrontar la compra con confianza o, por el contrario, desecharla.

    La carrocería

    El primer indicio de un buen estado de conservación por parte del antiguo dueño del coche, aunque no necesariamente el más importante, es el estado de la carrocería. Se suele decir que la primera impresión es lo que cuenta y en muchas ocasiones un exterior cuidado indica que su anterior propietario ha considerado importante mantener el vehículo en buen estado.

    Al inspeccionar la carrocería, debemos buscar:

    • Manchas de óxido
    • Abolladuras
    • Arañazos
    • Mal ajuste o huecos entre paneles (puertas, paragolpes, techo, etc)
    • Diferentes tonos de pintura
    • Encaje inadecuado de puertas, capó, portón del maletero, etc
    • Juntas de goma de puertas y ventanillas defectuosas o descolocadas
    • Chinazos, imperfecciones o grietas en los cristales y faros

    Este tipo de defectos influyen en el estado general del vehículo y en su valor. «Debemos evitar siempre carrocerías oxidadas porque indican un deterioro considerable y que han pasado largos periodos de tiempo en entornos húmedos», nos explica Julián López, Director Comercial de Automóviles Alhambra, empresa con más de 50 años de experiencia en el sector de la compra venta de automóviles de segunda mano.

    Es más probable que el óxido aparezca en zonas golpeadas o arañadas en las que la pintura y las capas de protección han saltado y no debemos tener reparos en agacharnos e inspeccionar los bajos del vehículo o los pasos de rueda para asegurarnos de que lo que no se ve también está en buenas condiciones.

    La oferta de coches de segunda mano es enorme, por lo que debemos tener claro qué tipo de coche queremos antes de afrontar la compra o dejarnos asesorar por los profesionales.

    Las imperfecciones en las uniones entre paneles tales como ensamblajes imperfectos indicarán un montaje deficiente o una mala reparación previa. En ese sentido también es aconsejable comprobar que el tono y el acabado de la pintura del coche es uniforme en toda su extensión, pues puede ocurrir -aunque no es habitual- que un taller de chapa y pintura no haya hecho bien su trabajo si el coche sufrió una reparación anterior a la venta.

    Comprobaremos también que las puertas abran y cierren correctamente, sin holguras, descolgamientos ni desajustes o ruidos que indiquen un mal funcionamiento o mantenimiento. Hagamos lo mismo con el capó motor y el portón del maletero, inspeccionando también las juntas de goma situadas alrededor de todos estos elementos, así como de las ventanas. De ese modo, nos aseguraremos de tener una buena insonorización y aislamiento de las inclemencias meteorológicas.

    Finalmente, Julián López nos recuerda que «no debemos olvidar inspeccionar los cristales del coche, así como los faros, para comprobar que no hay defectos, grietas o chinazos que ocasionen una rotura mayor o un diagnóstico desfavorable en una futura inspección de la ITV».

    La mecánica

    Los elementos externos son importantes y nos proporcionan indicios acerca del estado de conservación del vehículo y de hasta qué punto su anterior o anteriores propietarios lo han cuidado, pero lo que de verdad marca la diferencia a la hora de adquirir un coche fiable y que no nos dé disgustos es la mecánica, cuyo estado real además es lo más complicado de determinar.

    Para proporcionar mayor confianza al comprador, concesionarios multimarca del sector ofrecen diversas garantías en este sentido, tal y como nos explica Julián López. «En las instalaciones de Automóviles Alhambra en Madrid y Majadahonda, disponemos de más de 400 vehículos seleccionados -incluidos clásicos y de alta gama- que cuentan con tres años de garantía, kilometraje garantizado, certificado de revisión de 80 puntos, prueba dinámica del vehículo, coche de sustitución e historial CARFAX gratuito».

    Independientemente de ello, siempre es recomendable conocer los posibles puntos débiles que nos podemos encontrar a nivel mecánico, pues podemos optar por una transacción particular o acudir a un concesionario del cual no tengamos referencias:

    El chasis

    Comenzando por el chasis del vehículo, podemos abrir el capó motor y comprobar el estado de los soportes del paragolpes, especialmente que estén atornillados y no soldados. También que las cabezas de los tornillos del interior del capó no estén arañadas, pues en caso contrario es muy probable que hayan sido sustituidos o manipulados para reparar los desperfectos ocasionados por un accidente. Esto es aplicable al resto de tornillos del vehículo, pues es habitual que la mayoría de ellos vengan pintados o sin haber sido manipulados manualmente.

    Comprobaremos también las soldaduras del interior de los marcos de las puertas y la pintura de estas, así como de zonas como el interior del capó o el vano motor.

    El motor

    La fuente de la mayor parte de los problemas suele ser el motor, ya que es el elemento que trabaja bajo condiciones más extremas y que se encarga de realizar el mayor esfuerzo. Lo primero es confirmar que no existen fugas de líquido en ninguno de los siguientes elementos:

    • Junta de la culata: manchas de aceite marrón oscuro en el bloque motor
    • Depósitos de líquido (refrigerante, dirección, frenos, limpiaparabrisas, etc)

    Supervisaremos también en la medida de lo posible el estado de las correas, especialmente que no presenten un desgaste notorio o grietas. La correa de distribución debe sustituirse generalmente cada 100.000 kilómetros, por lo que «no debemos olvidar informarnos acerca de ello si el vehículo que vamos a comprar ha superado o está cerca de cumplir dicho kilometraje», aconsejan desde Automóviles Alhambra. Adicionalmente, comprobaremos que manguitos como el del turbo o el radiador no estén blandos o deteriorados.

    El motor es el elemento clave para una buena fiabilidad.

    Además de los niveles de los depósitos anteriormente mencionados, es importante comprobar el estado del aceite del motor, tanto su nivel como calidad. Si está muy oscuro puede indicar que no se ha cambiado según lo aconsejado por el libro de mantenimiento del fabricante. Si observa espuma en el tapón del depósito, puede haber una fuga en la junta de la culata.

    Otros indicios de problemas pueden ser:

    • Líquido refrigerante sucio o marrón: junta de culata defectuosa o con fugas
    • Líquido de transmisión con olor o aspecto a quemado (debe ser rosa o rojo)

    La suspensión

    Este elemento es indispensable para el buen comportamiento dinámico y el confort del automóvil. Lo primero que debemos revisar es si la suspensión es demasiado blanda a consecuencia del paso de los kilómetros, para lo cual empujaremos hacia abajo en cada esquina del coche para comprobar si rebota más de una vez.

    En caso afirmativo, probablemente los amortiguadores deban ser sustituidos. Si escuchamos ruidos, también puede ser indicativo de piezas o rodamientos defectuosos. Igualmente debemos mirar que no existen pérdidas de líquido que podrían indicar una fuga en el amortiguador.

    Los neumáticos

    Son el único medio de contacto del vehículo con el asfalto y pueden proporcionar mucha información si se saben interpretar. «Lo habitual es que un coche con menos de 30.000 km todavía tenga los neumáticos originales», apunta Julián López. «Si no es así, puede indicar que el cuentakilómetros ha sido trucado o que un mal equilibrado ha propiciado un desgaste irregular».

    Por regla general, los neumáticos deben cumplir las siguientes condiciones:

    • Tacos de la banda de rodadura con al menos 1,6 mm de profundidad mínima legal
    • Cuatro neumáticos iguales o al menos mismo modelo en el mismo eje
    • Desgaste uniforme en toda la anchura de la banda de rodadura

    Un excesivo desgaste en los laterales de las ruedas puede ser señal de conducción agresiva o subinflado. Si por el contrario está desgastado por el centro, ese vehículo ha circulado con excesiva presión. En caso de que el desgaste se dé únicamente en el interior o el exterior del neumático, el equilibrado, la frenada o la suspensión presentan un estado deficiente.

    «Si un coche con menos de 30.000 km no tiene los neumáticos originales, puede indicar que el cuentakilómetros ha sido trucado o que un mal equilibrado ha propiciado un desgaste irregular».

    Por último, conviene que no olvidemos la rueda de repuesto, que debe estar en buenas condiciones y contar con todas las herramientas necesarias para cambiarla. En su defecto, el vehículo deberá contar con un kit antipinchazos.

    Los faros

    Confirmaremos que todas las luces funcionan correctamente: cortas y largas, intermitentes, faros antiniebla, luces de freno, tercera luz de freno y luz de marcha atrás. Comprobaremos también que las lentes y reflectantes están en buenas condiciones, además de no presentar humedad en el interior.

    El sistema de escape

    Debemos ver si hay manchas negras que pueden indicar pérdidas. Para ello pasaremos el dedo a lo largo del sistema de escape. Si la suciedad es grasienta, es una mala señal. Si el motor está caliente, no hace frío fuera y hay vapor blanco, también puede indicar que algo va mal.

    El interior

    Una vez comprobada la carrocería y la mecánica, llega el momento de ver el estado general del interior, que también nos puede indicar qué tipo de uso se le ha dado al vehículo, además de permitirnos descartar manchas, roturas o quemaduras en la tapicería.

    Además, un volante, molduras, laterales de los asientos o guarnecidos desgastados indican uso intensivo del vehículo y, en función de los kilómetros, si ha sido utilizado principalmente en ciudad o carretera. Por ejemplo, «si el volante está muy desgastado pero el vehículo tiene menos de 100.000 kilómetros probablemente es porque ha sido utilizado en entornos urbanos la mayor parte del tiempo, con el desgaste que ello conlleva para la mecánica», nos explican en Automóviles Alhambra.

    Desgaste a comprobar en:

    • Volante, especialmente el exterior del aro
    • Pedales
    • Palanca de cambios
    • Alfombrillas o tapizado del suelo
    • Asientos, especialmente los laterales interiores y la base
    • Molduras de las puertas
    • Guarnecidos del salpicadero y demás plásticos
    • Recubrimiento del maletero

    Asegurémonos también de que las luces interiores están en buen estado y que, al encender el motor, los testigos de advertencia del tablero funcionan correctamente. Por último, debemos comprobar el equipo de música, sistema de navegación, sensores de aparcamiento y, en general, toda la tecnología de la que disponga el vehículo.

    El aire acondicionado

    Es importante que nos aseguremos de que funciona correctamente y, dentro de lo posible, que el refrigerante utilizado es el R134. Puede saberlo mediante una etiqueta situada en el condensador del aire acondicionado. En caso de no enfriar adecuadamente, debemos recordar que el gas sólo se escapa si existe una fuga. Así nos lo apunta Julián López, que afirma que «estando en buen estado, no es necesaria una recarga en ningún caso».

    El kilometraje

    Normalmente, el bajo kilometraje es una de las primeras cosas que la gente busca al comprar un coche. La media anual suele situarse entre 16.000 y 25.000 km, pero la edad de un coche no se mide únicamente por el kilometraje.

    El kilometraje es un buen indicativo del uso del coche, pero con matices.

    Un vehículo con una antigüedad de 15 años y con pocos kilómetros en comparación no tiene por qué encontrarse en buen estado. Puede haber estado mal conservado o haberse utilizado principalmente por ciudad, lo que se traduce en un mayor deterioro o desgaste mecánico, especialmente en motores turbodiésel.

    La conducción

    Probar el coche antes de comprarlo es la mejor forma de asegurarnos si el vehículo que nos interesa corresponde realmente a los criterios que hemos establecido, no sólo desde el punto de vista de su estado sino también para confirmar que nos ofrece el nivel de confort y comportamiento dinámico adecuados.

    Preguntaremos al propietario o concesionario si puede hacer un test de conducción y nos aseguraremos de probar los frenos. No deberíamos sentir vibraciones, ruidos o chirridos. De lo contrario, podrían necesitar nuevas pastillas o discos. Igualmente, no está de más comprobar visualmente que los discos no tienen surcos profundos en su perímetro, lo que indicaría un desgaste acusado a consecuencia del paso del tiempo o unas pastillas gastadas.

    «No debemos tener miedo de girar bruscamente a baja velocidad para asegurarnos de que no se producen ruidos o movimientos extraños»

    La carrocería tampoco debe presentar temblor a bajas velocidades. «Si esto es así, puede ocasionar problemas de desgaste desigual en los neumáticos, dirección y suspensión», precisa el Director Comercial de Automóviles Alhambra. «Tampoco debemos tener miedo en girar bruscamente a baja velocidad para asegurarnos de que no se producen ruidos o movimientos extraños».

    Con todas estas comprobaciones es probable que el potencial vendedor acabe la visita un poco sorprendido por su exhaustividad, pero a buen seguro habremos reducido al mínimo el riesgo de llevarnos a casa un coche en mal estado.

    La documentación

    Como paso final, debemos asegurarnos de que el coche que deseamos adquirir está en regla y libre de cargas o embargos, además de haber cumplido con el mantenimiento pautado por el fabricante.

    No todos los vehículos tienen el libro de mantenimiento actualizado, bien porque dicho mantenimiento no se ha hecho correctamente o porque el anterior dueño no ha considerado necesario mantener el libro al día, pero nunca está de más pedirlo para poder revisarlo en caso afirmativo. Así podremos ver si los cambios de aceite, filtros y demás operaciones rutinarias se han realizado en los periodos marcados por el fabricante, así como el kilometraje de elementos como los frenos o la correa de distribución.

    Documentación a revisar:

    • Libro de mantenimiento
    • Informe de tráfico

    En Automóviles Alhambra se toman muy en serio la transmisión de confianza al cliente, por lo que ofrecen certificado de revisión en 80 puntos del vehículo e historial CARFAX gratuito para que contemos con todas las garantías e información, pero no está de más solicitar el informe de tráfico, que es un documento oficial expedido por la Dirección General de Tráfico y que se puede conseguir presencial o telemáticamente.

    Con la matrícula o el bastidor del vehículo -y tras el pago de la tasa correspondiente (8,50 euros)-, obtendremos un informe que nos proporcionará datos tan relevantes como los datos del titular, los de identificación del vehículo, si este tiene la ITV en vigor y el historial de la misma, si acumula cargas o gravámenes, si cuenta con un seguro activo y, si es posible, el historial de lecturas del cuentakilómetros en cada inspección técnica realizada.

    Sea mediante una transacción particular o a través de un concesionario, no cabe duda de que comprar un vehículo de segunda mano puede desembocar en una compra muy satisfactoria, pero tener claro qué puntos debemos revisar antes del acuerdo nos servirá de ayuda a la hora de tomar la decisión correcta.

    Eso sí, en establecimientos como Automóviles Alhambra, ponen a disposición de sus clientes un servicio integral que incluye departamento de financiación, seguros y trámites oficiales, además de servicio de postventa, taller multimarca con servicio de mecánica, carrocería y especialización en Mercedes-Benz y Smart. También, como parte del proceso de compra venta o de manera independiente, ponen a disposición de sus clientes servicio de tasación, compra en una hora y pago en el acto si nos satisface la oferta.

    Fotos: Pixabay | Automóviles Alhambra

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