Fabricar el Tiguan eléctrico en Europa cuesta 8.000 euros más: Volkswagen mira a China para evitarlo
Volkswagen está a punto de tomar una decisión vital en su estrategia de electrificación en Europa. Como ya han hecho otras marcas, sus trabajos y esfuerzos en China podrían tener una repercusión directa en los futuros coches europeos de VW, CUPRA y Skoda.

No podría haber una muestra más clara de la importancia que está tomando la tecnología china en la industria automovilística global. Y es que no solo es que los coches de las marcas chinas estén llegando de forma masiva al continente europeo, sino que están entrando directamente en las “entrañas” de los fabricantes occidentales.
Volkswagen, que trabaja desde hace unos años en China con Xpeng desarrollando e implantando tecnología en sus coches de última generación para China, está a punto de dar un paso más en su estrategia en el gigante asiático. Su software y sus coches eléctricos podrían llegar a las carreteras europeas.

La arquitectura eléctrica china de VW para abaratar costes
Ha sido en este caso la revista alemana Manager Magazin la que, citando fuentes internas de la propia compañía, ha anunciado las nuevas intenciones de los máximos dirigentes de Volkswagen. Y es que la arquitectura llamada CEA (Arquitectura Eléctrica China) de la marca podría llegar a los futuros coches eléctricos que se vendan aquí.
Esto tendrá un efecto directo en los modelos de gran volumen de Volkswagen, CUPRA y Skoda, concretamente para los modelos compactos y los más grandes. Es decir, que la actual generación de urbanos eléctricos recién lanzados al mercado, con el VW ID. Polo a la cabeza, y el futuro ID.1 más pequeño con tecnología Rivian, no se verían afectados.
Volkswagen quiere empezar a usar de forma más generalizada esta arquitectura CEA, de forma que puedan ahorrar entre cuatro y cinco mil millones de euros en el desarrollo de sus futuros coches eléctricos, según los cálculos internos de la compañía. VW ID. Golf, ID. Passat y Skoda Enyaq figuran en las apuestas.
Al menos, eso es lo que va a proponer el CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer, en el próximo consejo de administración del Grupo. Una decisión que podría afectar, según las estimaciones, a tres cuartas partes de todos los futuros coches de estas tres marcas.

La arquitectura CEA es de Volkswagen
Ya hemos hablado muchas veces de cómo se producen los acuerdos entre marcas occidentales y las chinas para desarrollar nueva tecnología. En el caso de VW, se aseguraba que la arquitectura CEA y los modelos derivados para el mercado chino se desarrollarían exclusivamente para los clientes del gigante asiático.
Sin embargo, el Grupo VW está decidido a realizar un cambio profundo en su estrategia tecnológica, considerando que los derechos de propiedad intelectual de esta tecnología, desarrollada desde el 2023 junto a Xpeng, pertenecen al grupo.
Todo con un único objetivo: ahorrar costes. Incluso con la empresa conjunta con la norteamericana Rivian, RV Tech, las diferencias son considerables. Ahora la preocupación es que este acuerdo, del que saldrá el VW eléctrico más pequeño, podría volverse más lento y costoso a largo plazo.
VW estima que una hora de desarrollo en RVT cuesta unas cuatro veces más que en el centro de desarrollo VCTC en Hefei, en China. De ahí las cifras: un modelo como el Tiguan eléctricocostaría unos 8.000 euros más caro al desarrollarse y fabricarse en Europa, en comparación con China.

Los coches eléctricos de VW en China, para Europa
Es la otra parte de las intenciones que se anuncian desde Volkswagen. No solo el software y la arquitectura “Made in China” puede acabar en Europa. Modelos como el SUV eléctrico ID. AURA T6, la berlina PHEV ID. ERA 5S, o la enorme berlina eléctrica ID. UNYX 9x con 730 kilómetros de autonomía, podrían acabar en este lado del mundo.
Eso sí, los dos primeros proceden de la colaboración de Volkswagen con SAIC, empresa matriz de marcas como MG, por ejemplo, y que están recibiendo una gran acogida en el mercado chino. Por otra parte, el ID. UNYX 9x procede precisamente de la empresa conjunta de VW con Xpeng, la startup tecnológica china, aunque este parece ser demasiado grande (más de 5 metros) para la filosofía de la marca en Europa.
En declaraciones del CEO de Volkswagen para el medio británico Autocar durante el pasado Salón de París, Thomas Schäfer, estos modelos no vendrían a sustituir a ningún modelo actual de la gama: «De cara al futuro, nos estamos preparando para importar uno o más vehículos de China», aseguró.

