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    Comparativa Honda e vs MINI Cooper SE, los quiero, no los quiero (Con vídeo)

    Comparativa Honda e vs MINI Cooper SE, los quiero, no los quiero (Con vídeo)
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    Javier Gómara
    Javier Gómara24 min. lectura

    Cuanto más pequeños sean los eléctricos más sentido tienen. El MINI Cooper SE y el Honda e son dos eléctricos urbanos que nos harán plantearnos seriamente la compra de un coche a pilas. Sin embargo, también tienen defectos que nos pondrán las cosas muy difíciles.

    Le pese a quién le pese, a día de hoy los eléctricos más lógicos de todos son los pequeños y urbanos. Hasta que la red de recarga sea lo suficientemente extensa para abordar largos viajes, o hasta que las baterías tengan la capacidad suficiente para, los utilitarios tienen todas las papeletas para acumular el mayor número de ventas. En dicho segmento se adentran nuestros dos rivales de hoy. Una comparativa que enfrenta al Honda e y al MINI Cooper SE. A lo largo de los próximos párrafos vas a descubrir tres argumentos por los cuales vas a querer comprarte uno de los dos, pero también vas a descubrir tres motivos por los cuales no lo vas a querer hacer.

    Honda e y MINI Cooper SE. Dos eléctricos urbanos unidos por un propósito pero separados por la forma.

    Tanto el Honda como el MINI se centran en el segmento B eléctrico, uno de los más importantes de la incipiente industria. Sus medidas son ideales para moverse por entornos urbanos. 3,89 metros de largo, 1,75 metros de ancho y 1,51 metros de alto para el Honda, y unos pocos centímetros menos para el MINI, 3,84 metros de largo, 1,73 metros de ancho y 1,43 metros de alto. Eso sí, la ventaja de la movilidad es para el Honda, gracias a un radio de giro de apenas 4,3 metros.

    MINI nos plantea su primer eléctrico como un ejercicio de normalidad. Parece que los ingleses han optado por la vía rápida, han cogido un MINI de tres puertas, le han cambiado lo justo para adaptarse a las especificaciones de un eléctrico y listo. Calandra nueva, menos abierta que la de una unidad de combustión, muchos detalles en amarillo (el color de la electricidad según MINI), y llantas con diseño específico. El resto es de sobra conocido, el mismo estilo que llevamos viendo desde hace años. Una ocasión desperdiciada para crear algo diferente.

    Aspecto clásico vs innovación. Dos eléctricos, dos formas de presentación completamente diferentes

    La verdad es que si miramos por detrás al MINI Cooper SE pocos son los cambios que vamos a notar con respecto a un modelo de combustión. El único y el más llamativo es la ausencia de un tubo de escape. La personalización tampoco es el punto fuerte del inglés, cuatro niveles de acabado que bien podrían ser tallas de ropa: S, M, L y XL que nos permiten cambiar más bien poco del aspecto del MINI, pinturas para carrocería y techo, algún que otro detalle y llantas, con tamaños que, al igual que el Honda, pueden ser de 16 o 17 pulgadas.

    Los japoneses son únicos para crear coches especiales y diferentes. El concepto eléctrico ya no es algo extraño, es decir, no hace falta vender un producto extravagante para demostrar al mundo lo eficiente que eres. Pero los diseñadores de Honda sí han querido crear un estilo único. Una imagen que inmediatamente asocies con el producto. El Honda e es un cochecito muy chulo, muy "cuqui" que no te deja indiferente. Durante la semana de pruebas me he sentido tan observado como si tuviera un superdeportivo.

    El Honda e es tan diferente que no verás un interior así en ningún otro coche del mundo

    Así que los dos apuestan fuertemente por el diseño, y seguro que para muchos este sea el primer argumento para lanzarse al concesionario a comprarse uno. Cada uno nos ofrece lo mejor de la casa pero desde un punto de vista diferente, tan diferente que uno parece un coche viejo y ya visto, mientras que el otro nos ofrece un aspecto innovador que no solo se centra en el exterior. Si no me crees echa un vistazo al interior del Honda e.

    Pero primero quiero empezar por el MINI para, una vez más, achacar una falta de valentía. Si pocos te han parecido los cambios exteriores con respecto a un Cooper de tres puertas, por dentro hay alguno más pero nada exagerado. Otra vez hay que fijarse en los detalles en amarillo para darse cuenta de las novedades. Palanca de cambio, botón de arranque, botones auxiliares del sistema eléctrico y un cuadro de instrumentos 100% digital, primicia en la marca. La otra pantalla, la del sistema multimedia no presenta ninguna novedad a excepción de unos menús especiales. Su tamaño puede ser entre 6,5 y 8,8 pulgadas.

    Salvo por el cuadro digital el interior del Cooper SE es casi igual al resto de MINI

    La tecnología es el segundo de los motivos por los cuales vas a querer comprarte un MINI Cooper SE o un Honda e. Los ingleses aprovechan el lanzamiento de su primer eléctrico para modificar el cuadro. Una pantalla de 5,5 pulgadas que llega de serie y que, a decir verdad, me ha dejado con un sabor de boca agridulce. El panel va recubierto por un plástico que afea la calidad de imagen y da la sensación de poca nitidez. Como novedad está bien, pero debe mejorar considerablemente para poder hacer frente a otros rivales. Eso sí, la calidad interior es muy buena, la habitual, algo que merece la pena mencionar.

    Los coches eléctricos tienen una alta asociación con la tecnología. Son dos conceptos que suelen venir de la mano, y que Honda ha llevado un paso más allá. Hasta seis pantallas se agolpan en el interior del Honda e. sí seis. De izquierda a derecha tenemos: pantalla del espejo retrovisor (6 pulgadas), cuadro de instrumentos digital (8 pulgadas), pantallas del sistema multimedia (12,3 pulgadas), y la pantalla del espejo retrovisor del copiloto (6 pulgadas). Una barbaridad de paneles que en un primer momento puede agobiar. La sexta de las pantallas está en el espejo retrovisor interior. Un espejo normal y corriente que tras correr una pestaña pasa a ser digital.

    Muchas veces me he quejado de las pantallas dentro de los coches. Que todos los sistemas se recojan en un panel táctil me parece peligroso porque nos obliga a desatender la conducción. Este no es un caso extraño, pero Honda ha pensado en todo. Las pantallas del sistema multimedia se pueden intercambiar. Es decir, si el conductor necesita, por ejemplo, introducir una dirección en el navegador vas con mandarle la pantalla al copiloto, que este haga el trabajo, y vuelta a la cercanía del conductor para que lo tenga más a mano. Y así con muchas funciones, aunque no la climatización. Esa va en un módulo separado.

    Estarás pensando, ¿oye, y si uno va solo? Pues no eres el único que lo ha pensado, también lo han hecho los ingenieros de Honda. El remedio lo encontramos con la voz. Un mando fónico que responde al comando "Ok Honda". Un asistente digital que nos ayudará a fijar la ruta en el navegador, a cambiar la emisora de la radio y a hacer multitud de funciones sin tener que desprender las manos del volante

    La calidad del Honda también es buena, aunque por culpa de un excesivo uso de plásticos duros no iguala a la de su competidor. Sin embargo, hay que reconocer que esos plásticos están muy bien presentados y la sensación al tacto es muy buena. La presentación del japonés es mucho más llamativa, pero si hablamos de calidad, en ese apartado el MINI sale ganador.

    Los dos cuentan con mucha más tecnología que sus pantallas: Acceso y arranque sin llave, faros Full LED, climatizador automático, techo solar, conexión WiFi, navegador, conectividad para dispositivos móviles, y todas las ayudas que a uno se le ocurran. Por supuesto no pueden faltar las cada vez más comunes aplicaciones para smartphone, con las que podemos tener controlado en todo momento el estado del coche, pudiendo incluso comprobar el estado de la recarga o la programación de la misma.

    Las plazas traseras son malas las de los dos, pero algo mejores en el Honda

    Hasta ahora todo son ganas de hacerte con los servicios de cualquiera de estos dos eléctricos, pero llega el momento de poner el primer punto negativo compartido, y va para el apartado de habitabilidad. Vale que los dos sean urbanos que se centren más en la practicidad de la movilidad urbana que en el ofrecimiento de espacio, pero una cosa es esa y otra hacer que los ocupantes posteriores vayan incómodos. En el caso del Honda la fila posterior es muy justa, con una postura poco natural y demasiado forzada para viajes largos.

    Pero si incómodas me parecen las plazas traseras del Honda, comparadas con las del Cooper SE son gloria bendita. A MINI le sigue pareciendo interesante mantener el formato de tres puertas aunque el resto de mercado se está deshaciendo de ellas. Son malas para entrar, peores para salir y ofrecen poco espacio para las piernas y la cabeza. Ni que decir que cualquiera de los dos solo admite un máximo de cuatro pasajeros, más que nada porque cinco no caben bajo ningún concepto.

    El mercado ya no quiere coches de tres puertas. Aunque MINI no parece haberse enterado

    No hace falta decir que no son coches pensados para viajar, pero si a alguien le queda algún atisbo de duda solo tiene que echar un vistazo a los maleteros. Curiosamente tenemos un empate técnico en este apartado porque el MINI tiene una capacidad de carga mínima superior, pero en cambio el Honda es el que presenta un volumen máximo más grande. Ahí están las cifras para demostrarlo. Lo justo para pasar el día como se suele decir, porque si encima sumamos los cables de carga la cosa se complica.

    En marcha, luces y sombras

    Llegamos a la parte más importante de todo coche eléctrico, y es su esquema. Aunque cada uno apuesta por ofrecer el mismo concepto, el planteamiento es diferente. Si hablamos del MINI hay que destacar que dispone de la batería más pequeña de este comparativo, 32,6 kWh de capacidad, de los cuales 28,9 kWh son los realmente disponibles. Mientras, el Honda-e disfruta de una pila de mayor capacidad, 35,5 kWh. Las dos están fabricadas en iones de litio, refrigeradas por líquido en posición central.

    A pesar de las muchas cualidades de ambos modelos, ninguno de los dos destaca por su rendimiento eléctrico. Como ya habrás podido ver, las cifras no son nada escandalosas. Baterías justas, potencias correctas y autonomías pobres. Eso nos deja con dos coches claramente enfocados al día a día. Como mucho, para ir tranquilos, nos da para hacer 150 kilómetros en un día y ya. Están pensados para acumular cada día 30-40 kilómetros y recargar cada dos o tres días.

    En marcha el MINI es más dinámico mientras que el Honda es más cómodo

    Eso sí, en lo que a conducción eléctrica se refiere los dos se comportan muy bien. He de decir que el MINI tiene mejor conducción, pero tampoco es tan sobresaliente como para destacar por encima de la del Honda. Los dos tienen pegada y respuesta para salir rápidamente desde parado y para recuperar velocidad con toda solvencia. Las recuperaciones 70 - 100 Km/h son rápidas y suficientes. Son capaces de mantener el ritmo de velocidad en cualquier carretera. Otra cosa es que quieras hacerlo.

    Como eléctrico puro el Honda está mejor planteado. Tenemos diversos modos de conducción; Normal y Sport, más uno extra que es el modo de pedal único. Además de los modos de conducción tenemos modos de retención. Unas levas tras el volante sirven para liberar o aplicar un mayor frenado regenerativo. Tres niveles que nos permiten llegar a detener el coche sin necesidad de tocar el freno, o bien de dejarlo caer como un modo vela convencional. Lo más recomendable es aplicar el modo de pedal único en ciudad, para fuera de ella liberarlo y permitir que la gravedad trabaje más.

    Los modos de conducción no son interesantes en sí, pero sí lo es el modo de pedal único

    El MINI también ofrece un sistema de pedal único, pero a diferencia del Honda lo presenta desde el mismo arranque. No cuenta con levas que nos permitan graduar la retención, y por lo tanto los ingleses han optado por aplicar este modo de forma habitual. Tenemos un modo de menor agresividad, que deberemos poner fuera de los entornos urbanos. A diferencia del e, el Cooper SE tiene más modos de conducción: Green +, Green, MID y Sport. Ni que decir tiene que para un mejor aprovechamiento de la energía deberemos circular siempre en los modos más conservadores, y que el modo Sport solo lo tenemos para hacer la gracia de vez en cuando.

    Lo peor, para mí es la autonomía que ofrecen. Con 222 y 234 kilómetros, respectivamente, ninguno de los dos resulta especialmente tentador para un cliente que busque un eléctrico único. No sirven como coches exclusivos en el hogar, y para desplazamientos más largos vamos a necesitar otro eléctrico de mayor autonomía o un coche de combustión normal y corriente. Este problema sería menos si el precio fuera ajustado, pero como ahora te contaré, no lo es.

    Para no modificar el interior, MINI ha puesto los modos de gestión al lado del arranque. Mal sitio

    Si me centro en la eficiencia pura y dura, hay que reconocer que MINI ha sabido sacar mejor provecho al conjunto eléctrico. Con una menor batería, sacada del BMW i3, presenta una mayor autonomía y unos consumos más bajos. A lo largo de la semana he podido probar la eficiencia de cada uno en diferentes ambientes, y en todos ellos el MINI ha salido claro ganador. Sus consumos energéticos son más bajos, y eso quiere decir que aprovecha mejor el conjunto.

    Consumos obtenidos durante las pruebas específicas

    Por muy eficientes que queramos o podamos ser, llegará un punto en el que las baterías lleguen a su fin. Es entonces cuando nos adentramos en el delicado momento de la recarga. Lo ideal, teniendo en cuenta el carácter urbano de los dos modelos, es disponer de un punto de recarga en casa. Aunque es sabido que no todo el mundo puede disfrutar de ese lujo, ya sea por tener que dejar el coche en la calle o por no disponer de plaza propia. También podemos usar la cada vez más extensa red de recarga, aunque en ese caso perderemos la ventaja económica ya que los precios por kWh son mucho mayores.

    Aunque los dos ofrecen tiempo de recarga muy similares, en una toma doméstica convencional el MINI gana por su menor capacidad de batería. Sin embargo, el Honda-e puede cargar más deprisa en tomas rápidas, con una velocidad de carga que alcanza los 100 kW, algo que no es muy habitual y a lo que poco o ningún partido le vamos a sacar.

    Como la batería es justita en ambos casos, vamos a gastar mucho tiempo de nuestras vidas enchufados a un poste de recarga. Y en esos largos ratos nada mejor que buscarse un entretenimiento. El Honda es tan especial que incluye una toma HDMI. A través de ella podemos conectar muchos dispositivos que nos ayudarán a que el tiempo pase más deprisa. Así que igual no es ninguna locura llevar una consola, como he hecho yo, para aprovechar los tiempos de recarga. El e es especial hasta para eso.

    Por eficiencia el MINI gana el comparativo, pero con datos de autonomía muy pobres

    Vamos con el último punto por el cual no querrás comprarte ni el Honda-e ni el MINI Cooper SE, y me refiero al precio. Digamos que en ninguno de los dos casos concuerdan el tamaño y las prestaciones con el precio. El más económico de esta comparativa es el Honda-e, con un valor mínimo de 33.590 euros sin ofertas ni promociones. El MINI es más caro desde su inicio con un precio mínimo de 33.950 euros, y seguirá así en todos los niveles, llegando al acabado más alto que parte de los 41.000 euros. Un coste excesivo se mire por donde se mire.

    Seguro que has echado cuentas y estarás echando en falta un aspecto positivo por el que sí querrás comprarte el Honda e o el MINI, y ese no es otro que la conciencia medioambiental. El planeta tiene un grave problema con la contaminación, y modelos como estos dos utilitarios eléctricos ayudan a paliar ese problema. Y además de eso podemos sumar otros argumentos, como la etiqueta CERO, el acceso libre a las cada vez más numerosas zonas de bajas emisiones, los beneficios fiscales y el no pagar en las zonas de parquímetro.

    Y el ganador es...

    Tanto el japonés como el inglés presentan considerables inconvenientes. No son los mejores eléctricos que hay en el mercado, pero pueden ser una opción interesante para los urbanitas que quieran moverse por la ciudad libremente y de una manera eficiente. Pero dado que esto es una comparativa hay que determinar un ganador, y ese no es otro que el Honda-e. Puestos a comprarte un coche diferente con diversos inconvenientes y de un precio exagerado, apostemos por lo diferente al máximo, y ahora mismo no hay nada igual o similar al pequeño Honda.

    Con defectos muy similares, mi elección sería por el más diferente, el Honda e
    Comparativa Honda e vs MINI Cooper SE, los quiero, no los quiero (Con vídeo)