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Prueba Citroën C5 Aircross PureTech 130, ¿merece la pena la versión de acceso?

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El SUV más grande de Citroën amplía su oferta mecánica con la llegada de la versión de acceso gasolina. El Citroën C5 Aircross PureTech 130 es la novedad, y ya he resuelto las dudas que podían pesar sobre él. ¿Quieres descubrir cuáles son?.

Los motores dan flexibilidad a un modelo. Cuando un fabricante plantea el lanzamiento de un nuevo coche, moto o furgoneta, plantea diferentes soluciones mecánicas. Mientras que el diseño, el tamaño o el espacio son términos fijos, la diversidad de equipamientos y la oferta mecánica te permiten abrirte a una mayor cantidad de clientes. Hasta ahora el Citroën C5 Aircross estaba limitado a dos mecánicas, pero gracias a la llegada del motor PureTech 130 el SUV se vuelve más polivalente. Pero ¿será la opción acertada?

Es un SUV más, pero por lo menos el C5 Aircross apuesta por ofrecer algo visualmente diferente

Pongámonos en situación. Hace unos meses puse a prueba al Citroën C5 Aircross PureTech 180 automático, con su vídeo y todo. Así que tengo recientes las sensaciones. Por hacer un ligero resumen, el C5 Aircross con el motor más potente de gasolina me pareció una opción muy acertada. Ni consume tanto como a priori se puede esperar, y se mueve sobradamente. De hecho, cito textualmente: "El empuje es correcto y el rendimiento está muy equilibrado".

Durante aquella cesión el consumo medio se quedó en un abanico entre 7,5 y 8,2 litros. Sí, lo sé, es alto, pero bueno, hablamos de un SUV grande de gasolina y con caja de cambios automática de ocho velocidades. Cabe mencionar que esos datos fueron medias, si circulamos más por carretera que por cuidad van a bajar los consumos por debajo de los siete litros. El PureTech 130 llega para equilibrar esa balanza de gastos, ofreciéndose más atractivo en ciertos aspectos.

Hace unos meses probé la versión más potente del C5 Aircross, el PureTech 180

El resto del coche sigue ofreciendo lo mismo que ya conocíamos. Uno de los aspectos que más valoro del C5 Aircross es que su diseño es diferente al del resto de C-SUV del mercado. El aspecto polariza mucho, pero en un mercado tan saturado, y algo aburrido, el marcar un enfoque diferente supone un soplo de aire fresco. Es más llamativo que muchos de sus rivales como el Volkswagen Tiguan, el Skoda Karoq o incluso que los SEAT Ateca y el Hyundai Tucson. Es más francés.

Me sigue convenciendo menos el trabajo de interior. Si bien la presentación de los elementos es buena, la calidad de los materiales empleados no lo es tanto. El uso abusivo de plásticos duros afea la sensación de calidad y confort que tanto busca Citroën. No es un mal interior, pero no está en sintonía ni con lo que se pretende ni con el precio de venta. Por lo que piden los franceses por el C5 Aircross se debe exigir más calidad, aunque también hay que reconocer que no es el más caro del segmento.

El interior usa demasiados plásticos duros. Debe corregirse en modelos futuros

Citroën lleva muchos años vendiendo coches para la familia, son expertos en crear modularidad y versatilidad interior en sus modelos, y el caso del C5 Aircross no es extraño. Su interior presenta soluciones que le permiten adaptarse a muchas necesidades. La segunda fila de asientos dispone de tres banquetas individuales con ajustes independientes. Cada asiento se puede desplazar longitudinalmente 15 centímetros, y cada uno se reclina en multitud de ángulos posibles. De esta manera podemos "adaptar" el interior del coche a las necesidades particulares de la ocasión.

También hay que destacar la presencia de un gran maletero. Un portón de apertura eléctrica nos abre a un mínimo de 580 litros de capacidad. Dicha cifra puede crecer sensiblemente hasta los 720 litros si desplazamos al máximo la segunda fila de asientos, restándole eso sí espacio de las piernas a los posibles ocupantes. El volumen máximo se alcanza al abatir por completo la segunda fila de asientos, registrándose 1.630 litros de capacidad. A eso es a lo que se llama un buen maletero.

Citroën sabe que muchos clientes tradicionales de monovolúmenes o vehículos familiares se ha pasado a los SUV, y no todos los ofrecidos en el mercado son capaces de disponer de semejante versatilidad interior. Esto hace que el C5 Aircross se postule como una "alternativa" a los cada vez más desaparecidos MPV. Es muy posible que el cliente de un Citroën C4 Spacetourer acabe optando por el C5 Aircross. El SUV tiene más maletero, mejor aspecto, aunque sale algo más caro. He ahí la trampa de las modas modernas.

El infotainment no convence. Demasiados sistemas en la pantalla despistan

El apartado de equipamiento cada vez gana más protagonismo a la hora de comprarse un coche. La velocidad a la que avanzan la integración de sistemas y nuevas soluciones es difícil de seguir. Citroën ofrece dos niveles de equipamiento: Live y Shine. Decir que los dos viene bien equipados, aunque lógicamente el acabado Shine, el más alto de los dos, llega con una mayor cantidad de elementos y gadgets que harán las delicias de muchos compradores.

Tampoco hablamos del SUV más equipado del mercado, pero la cantidad de equipamiento que ofrece el C5 Aircross está muy equilibrado y lo mejor de todo, no sale especialmente caro. No es como en otros modelos que pueden ofrecer infinidad de cosas a un precio disparatado, no. En este caso el abanico de posibilidades es justo y el precio razonable. No se deja nada en el tintero salvo algunos detalles sin importancia como el Head-Up Display.

Entre la larga lista de elementos cabe destacar la presencia de faros full LED, sistema multimedia, acceso y arranque sin llave, techo solar, cámara trasera, climatizador de dos zonas, cargador por inducción, cuadro de instrumentos digital, pantalla multimedia con hasta ocho pulgadas de tamaño, y por supuesto, una gran cantidad de elementos asistenciales y ayudas a la conducción que hacen de él un SUV con cinco estrellas de seguridad Euro NCAP.

Todo esto ya lo sabíamos, el C5 Aircross apuesta por ofrecer mucho equipamiento a un precio contenido, buena habitabilidad, mucha versatilidad y un diseño diferente y muy personalizable, hasta 30 combinaciones diferentes para el exterior y cinco para el interior. Sin embargo, como ya he dicho, la mecánica PureTech 130 llega para ofrecer un punto de vista alternativo. Uno más accesible económicamente hablando, y que puede resultar muy interesante para muchos tipos de compradores. Principalmente rodadores de autopista.

La fila trasera es espaciosa y con tres asientos individuales

Echando un vistazo a lo que ofrecen el PureTech 180 y el PureTech 130 vemos como la potencia se reduce en 50 caballos, dato significativo, y que el par motor reta otros 20 Nm de fuerza. ¿Esto que quiere decir? Pues la realidad es que estamos ante un coche con menor pegada, más tranquilo en las aceleraciones y menos resolutivo en diferentes momentos críticos, como acelerar desde parado o adelantar en vías secundarias. Los caballos de un motor solo nos informan hasta dónde puede llegar un motor, el par nos dice cómo lo hace.

Con los SUV debemos centrarnos más en el par que en la potencia porque dado su alto peso, 1.479 kilos en el caso del C5 Aircross, en algunos casos puede llegar a pesarles el culo, más si vamos cargados con la familia y los bártulos. Por eso cuanto más par se tenga en este tipo de vehículos mejor, aunque en realidad todo depende de nuestro tipo de conducción y el uso habitual que vayamos a darle al coche. Eso sí, donde vamos a salir ganando es en el campo del consumo, menos prestaciones suponen menos consumos.

Al volante del Citroën C5 Aircross PureTech 130

En el caso concreto del PureTech 130, Citroën ha montado un bloque más pequeño. Se trata de un motor de tres cilindros turboalimentado y 1,2 litros de cilindrada. Es el mismo conjunto que podemos ver en muchos otros modelos del Grupo PSA como el Peugeot 208 o el Opel Crossland X. Es un buen motor y muy práctico para muchos tipos de modelos y usos. ¿Para el caso específico del C5 Aircross? Para mí no es la mejor opción. Te explico el porqué.

Cómodo como él solo. Citroën es única en el desarrollo de suspensiones confortables

Lo he dicho un poco más arriba, el PureTech 180 es resolutivo, no hay problema en ir cargado hasta los topes, que cuando le pisas responde alegremente. Con la versión de acceso puede que en ciertas ocasiones nos quedemos cortos. Ocasiones como ir circulando a carga completa por una secundaria e intentar adelantar, o también en una zona de montaña donde vamos a tener que jugar más con el cambio y tendremos que llevar el motor más alto de vueltas.

Esto último me lleva a la segunda cuestión. Citroën vende el C5 Aircross como uno de los SUV más confortables del mercado, y realmente lo es. Es un coche tremendamente cómodo, muy enfocado a la conducción tranquila con un habitáculo bien aislado y con una suspensión de topes hidráulicos progresivos que es toda una delicatessen por la suavidad que transmite. Es decir, todo el coche está pensado para ser lo más confortable posible, en todos los significados posibles de la palabra.

El obligarnos a ir con el motor más alto de vueltas echa por tierra todo ese trabajo cuidadoso. La diferencia es notable. Aunque apenas vibra, el motor de tres cilindros es menos suave y refinado que su hermano con un cilindro añadido. El motor grita más cuando lo llevamos más alto de vueltas de lo normal, y por lo tanto el C5 Aircross parece peor coche de lo que es. No es el sonido feo de un diésel, por ejemplo, pero no está tan cuidado como la unidad PureTech 180.

Los modos de conducción tensan o relajan el coche, aunque no hay cambios drásticos de uno a otro

Cierto es que tenemos la ventaja de consumir menos. Eso es innegable. A lo largo de la prueba he podido averiguar que el descenso de consumos es exactamente de un litro. Mientras que el PureTech 180 se va a los 8 litros como máximo, este llega a ofrecer 7,2 litros a los 100 kilómetros cuando la situación no le es favorable. Si la carretera suaviza su trazado y somos delicados con el acelerador podremos llegar a ver cifras que rozan los seis litros. La media de la prueba se ha quedado en 6,7 litros. Es decir, un litro menos que su hermano mayor.

Ahora bien, he aquí una reflexión que lanzo. Si buscamos consumos y hacemos muchos kilómetros al año, vete al diésel. Son 2.000 euros de diferencia para la misma potencia, pero vas a gastar menos y encima vas a tener más prestaciones ya que el BlueHDi tiene el mejor par de todos. Y tampoco te obsesiones con la etiqueta medioambiental porque los dos se ganan la misma, la C, así que por eso que no sea. Es una recomendación que te hago. O el PureTech de 180 o el BlueHDi 130. Repito que son opciones más caras, pero con ellas obtendrás una mejor experiencia en todos los sentidos.

El cambio EAT8 sale caro, pero merece la pena al ser muy suave

En cuanto a todo lo demás el Citroën C5 Aircross es muy cómodo, muy suave y relajante. Es un coche ideal para hacer largos recorridos sin inmutarse gracias a sus sensacionales asientos. Puedes estar todo el día al volante que no llegarás cansado. Y, de hecho, si nuestro presupuesto es limitado y tampoco somos muy sibaritas con la calidad, es uno de los mejores SUV que te puedes comprar. Ofrece mucho por un precio contenido.

En el apartado dinámico sigue teniendo cosas que no me convencen como la dirección excesivamente asistida y sin sensaciones. El cambio automático es algo errático cuando se le exige un mayor rendimiento, además de elevar muchísimo el presupuesto, y la suspensión blanda que no favorece una conducción alegre. Esto último tampoco supone un problema porque el significado y el sentido del C5 Aircross no es ofrecer ese tipo de sensaciones. Ataca directamente a la línea del confort y lo explota al máximo hasta convertirse en uno de los mejores de la categoría en ese aspecto. De llevar la vieja suspensión hidroneumática de Citroën sería la bomba.

Conclusión

Si vas a circular solo por carreteras rápidas, no haces más de 10-12.000 kilómetros al año, y buscas un SUV cómodo bien de precio, el Citroën C5 Aircross PureTech 130 es una excelente apuesta. Si somos de exigir más a la mecánica o vamos a circular más tiempo cargados o por terrenos complicados, te recomiendo que le eches un vistazo a otras versiones, más caras eso sí. Y ya que hablo de precios, decir que el C5 Aircross PureTech 130 tiene un coste de salida de 24.850 euros. Acogiéndote a descuentos es fácil bajar de los 20.000 euros. Buen coche por ese precio.

La versión de acceso no es la mejor de la gama, pero puede satisfacer a muchos clientes
Prueba Citroën C5 Aircross PureTech 130, ¿merece la pena la versión de acceso?
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