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Prueba Ford EcoSport 2016, renovación completa

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El Ford EcoSport se renueva para ganar en atractivo. El modelo lanzado en 2014 no ha logrado enganchar al público europeo y por ello ha recibido una importante puesta al día que afecta a su imagen, equipamiento, tecnología y dinámica de conducción. Lo probamos en su presentación.

Hemos tenido ocasión de conocer el nuevo Ford EcoSport 2016. La marca del óvalo muestra una plena confianza en las modificaciones introducidas en este restyling, que no han sido pocas, hasta el punto de que esperan un incremento de las ventas sensacional.

Hay que reconocer que su predecesor tenía varios aspectos que pulir y quizá por ello no había conseguido conectar con el público ¿Cómo piensan Ford lograr este enorme aumento de la demanda? Realizado numerosos -y acertados- cambios a nivel de diseño, equipamiento y dinámica. Ya te adelanto que la actualización le ha sentado bastante bien.

El Ecosport forma parte del escaparate SUV del fabricante americano junto con el Ford Kuga -cuya nueva generación se presentará a medidos de 2016- y el Ford Edge que se estrenará en pocas semanas. El renovado crossover urbano comparte la plataforma B del Ford Fiesta y ya está a la venta, aunque algunas de sus novedades no se incorporarán hasta principios de 2016.

Nuevos elementos de estilo y equipamiento

Exteriormente se perciben nuevos detalles cromados y llantas con diseño inédito. Curiosamente, en esta renovación ha prescindido de la rueda de repuesto en el portón, su rasgo más identificativo. Eso no quiere decir que su diseño haya perdido personalidad, el EcoSport sigue teniendo un estilo inconfundible siendo fácilmente reconocible desde cualquier ángulo.

Las mejoras en suspensión y dirección dan al EcoSport un mayor aplomo en carretera

Sin la rueda de repuesto es 25 cm más corto

Ahora esta rueda se ofrece como parte del equipamiento opcional por 200 euros, brindándose de serie un kit de reparación de pinchazos. La ausencia de la rueda trasera repercute en una longitud de carrocería que se reduce a 4.017 milímetros, es decir, 256 milímetros menos que se notan a la hora de buscar un hueco de estacionamiento. El portón sigue contando con apertura lateral en lugar de vertical, algo muy novedoso en el segmento pero que obliga a disfrutar de un espacio amplio por detrás del coche para poder abrirlo completamente.

Con o sin rueda de repuesto la estructura de la parte trasera del pequeño SUV no cambia, aunque el maletero amplía su capacidad hasta los 375 litros. El ‘truco’ ha sido incluir unos asientos traseros reclinables, que pueden ajustar la inclinación de su respaldo -antes eran fijos-. Poniendo el respaldo en su posición más vertical podemos lograr ese espacio extra en el maletero. Abatiendo los asientos completamente el volumen de carga es de 1.238 litros.

Aún así la habitabilidad trasera es uno de los argumentos más sólidos para decantarse por el Ford EcoSport. Las plazas posteriores permiten que dos adultos encuentren espacio más que suficiente en todas las cotas. Nos faltará algo de anchura si quiere acomodarse tres personas, como ocurre en todos los modelos de esta categoría.

Ahora la rueda de respuesto es opcional

Delante también hay mucha amplitud. La posición de conducción es elevada y encontrar una postura adecuada es sencillo gracias a las múltiples regulaciones tanto del asiento como de la dirección. Hay varios huecos donde vaciar nuestros bolsillos aunque se echan en falta asideros encima de las puertas ya que, extrañamente, ninguna plaza cuenta con ellos.

Sí que encontramos equipamiento novedoso como una nueva tapicería mixta de tela y cuero con mayor calidad y el Pack Invierno que cuenta con parabrisas térmico Quickclear, asientos delanteros calefactados y retrovisores termoeléctricos. En enero de 2016 también se sumará una nueva pantalla TFT de cinco pulgadas con sistema de navegación Sony y cámara de visión trasera.

Las formas básicas de su interior no cambian, los ajustes son correctos pero los materiales siguen siendo rudos, con abundante plástico duro en casi todas partes. La consola está plagada de botones, que tienen un tacto agradable y permiten un manejo muy intuitivo de todas las funciones, por ejemplo del sistema de conectividad SYNC AppLink. La principal novedad son las molduras en negro grafito del cuadro de instrumentos, la consola central y en los paneles de las puertas, que le dan un toque más refinado.

El interior abusa del plástico

Gama reducida con motores interesantes

La gama mecánica es reducida. En gasolina se ofrece el motor atmosférico 1.5 Ti-VCT de 112 CV y el afamado motor de tres cilindros turbo 1.0 Ecoboost que desarrolla 125 CV. La única versión diésel es el 1.5 TDCi de 95 CV, que ha ganado cinco caballos adicionales en esta actualización. Todos llevan asociado un cambio manual Durashift de cinco marchas, a excepción del 1.5 Ti-VCT que opcionalmente puede estar vinculado a una transmisión automática Powershift de doble embrague y seis velocidades.

A partir de marzo de 2016 la gama del crossover de Ford también ofrecerá una versión más potente de su motor tricilíndrico 1.0 EcoBoost que rendirá 140 CV, lo que redundará en unas prestaciones superiores, y ya se ha utilizado anteriormente en la serie especial Fiesta Black & White Edition.

En España la oferta está compuesta por tres niveles de equipamiento. A los ya conocidos Trend y Titanium se les sumará en enero de 2016 el nuevo acabado Titanium S. Éste se caracterizará por sus elementos de diseño en color negro en el techo, las llantas de 17 pulgadas específicas y las carcasas de los retrovisores además de los cristales tintados. Podrá equiparse con las mecánicas 1.0 EcoBoost de 125 y 140 CV y el 1.5 TDCi.

El portón trasero requiere de mucho espacio para su apertura

Prueba del Ford EcoSport 1.0 Ecoboost 125 CV

No hizo falta recorrer muchos kilómetros para comprobar que las mejoras introducidas en la dinámica de conducción hacen del EcoSport un coche más estable y ágil. La marca del óvalo ha afinado la configuración de la suspensión revisando el tarado de muelles y amortiguadores adoptando un eje torsional trasero más rígido. También se ha realizado cambios en la actuación del Control Electrónico de Estabilidad y la dirección asistida.

Nada mejor que conducir el motor EcoBoost de tres cilindros con turbo e inyección directa. Con sólo 1,0 litro de capacidad y 125 CV, este propulsor es uno de los reyes del downsizing y ha sido galardonado con el prestigioso premio internacional al Mejor Motor del Año durante cuatro años consecutivos (2012-2015).

La sonoridad del motor es bastante contenida. Sólo si pisamos el acelerador a fondo y estiramos las marchas se dejará notar, aunque sin ser molesto gracias a los nuevos materiales aislantes que se emplean en las puertas. En vías rápidas el ruido aerodinámico se percibe con claridad.

La amortiguación, de tarado suave, muestra sus virtudes en superficies bacheadas

La dirección con asistencia electrónica transmite poco feedback al conductor si bien es suave y muy agradable a la hora de realizar maniobras, algo a lo que ayuda una buena visibilidad en todas las direcciones. La recalibración de la dirección también ha permitido que sea un 5% más rápida.

Si no buscamos grandes dificultades, en el campo es cómodo y divertido

Durante nuestra toma de contacto pudimos realizar un recorrido fuera del asfalto, donde el EcoSport demostró desenvolverse bien. Tuvimos ocasión de circular por caminos muy rotos con tierra arena y piedras donde la altura libre al suelo debe mucho juego y la suspensión se encontraba como pez en el agua: no tenía un gran recorrido aunque sí absorbía las irregularidades con mucha eficacia, trasladando un gran confort de marcha en todo momento.

Evidentemente, al tratarse de un modelo de tracción delantera la ruta no tenía obstáculos de gran dificultad, pero sí dejo claro que el EcoSport no tiene problemas en salir del asfalto y aventurarse por caminos donde un Fiesta -por ejemplo- no podría llegar. De hecho es bastante divertido en este terreno.

El diseño del Ford EcoSport presume de una fuerte personalidad

Conclusiones

El Ford EcoSport fue diseñado pensando específicamente en el mercado brasileño, aunque su comercialización se realiza a nivel global. Quizá por su enfoque hacia los países emergentes, principalmente en Sudamérica y Asia, el crossover de Ford puede presumir de un precio de venta muy competitivo. Las unidades europeas se fabrican en la planta que Ford tiene en Chennai (India).

Uno de los grandes valores del crossover de Ford seguirá siendo su precio contenido situándose, de hecho, entre los más económicos del segmento. Si no nos importa que le falte un poco de refinamiento y la masiva presencia de plásticos duros, el Ford EcoSport es una buena opción por su relación precio/producto.

Lógicamente en un modelo de corte asequible, no hay grandes lujos ni una tecnología desbordante, pero en el pequeño SUV de la marca del óvalo no se echa en falta ningún elemento de equipamiento notable y no hay que renunciar a la seguridad -por ejemplo, lleva nueve airbags de serie en toda la gama-. Además es muy versátil, tiene una buena habitabilidad tanto delante como detrás y permite salir de las carreteras asfaltadas sin perder la comodidad.

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