¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Prueba Ford Mustang GT 2021 ¡Dios bendiga a América!

    Prueba Ford Mustang GT 2021 ¡Dios bendiga a América!
    15
    Oscar Magro
    Oscar Magro16 min. lectura

    Tras seis décadas de vida, el Ford Mustang sigue evolucionando sin perder su conexión con el modelo de primera generación. Un legendario deportivo con motor V8 y precio atractivo que traslada a tu día a día el estilo de vida norteamericano.

    El Ford Mustang es el deportivo más vendido del mundo y uno de los iconos estadounidenses más reconocibles de la historia. Desde su nacimiento en 1964 este deportivo a la vieja usanza insiste en la infalible receta que combina un enorme motor V8 debajo del capó, la tracción trasera y una carrocería de afilado diseño con un interminable morro.

    El V8 más barato del mercado

    Hoy en día, en un mercado dirigido inexorablemente hacia la electrificación, puede parecer un dinosaurio pero sigue despertando pasiones como el domingo de la Superbowl. La marca del óvalo, por supuesto, no es ajena a las tendencias y ha ampliado la familia Mustang con un modelo 100% eléctrico, el Ford Mustang Mach-E, aunque para tranquilidad de todos los fans en común sólo tienen el nombre y poco más.

    En esta generación del icónico pony car Ford brindó una alternativa eficiente con la propuesta de un motor Ecoboost de cuatro cilindros pero, al igual que ocurre con la Coca-Cola, la fórmula original siempre es mejor. En la gama 2021 se ha eliminado esta mecánica y la oferta se compone exclusivamente del motor V8 como mandan los cánones que habita bajo un kilométrico capó.

    El morro de tiburón es un rasgo propio del Mustang, al igual que las ópticas traseras divididas en tres barras. La rejilla frontal con el pony en acabado cromado brillante, llantas de aluminio de 19 pulgadas y los faros LED son otros elementos destacados. Gracias a sus 4,79 m de longitud disfruta de espacio generoso en las plazas delanteras y el maletero y se observa largo y bajo, proponiendo una silueta muy deportiva y más viril que Clint Eastwood.

    En la ventanilla lateral trasera un adhesivo de la factoría de Flat Rock, en Michigan, recuerda orgullosamente que todos los Mustang del mundo son made in USA como no podía ser de otra manera. El Ford Mustang se puede vestir bajo los estilos de carrocería Fastback y Convertible, es decir, coupé o descapotable.

    La carrocería fastback se define por la inclinada luneta trasera que desemboca en el borde de la zaga

    A pesar de haber pasado casi seis décadas desde la creación del primer Mustang resulta sorprendente y satisfactorio ver que el interior del Mustang GT 2021 presenta una atmósfera general que evoca a la primera generación con nitidez. Las formas del salpicadero, el diseño del volante, la posición de conducción y la disposición de algunos mandos recuerdan sus raíces.

    La calidad de acabados ha subido un escalón gracias al restyling que recibió el deportivo de Ford en 2018. Entre las novedades que se incorporaron en aquella actualización hay que señalar la introducción de un cuadro de instrumentos totalmente digital con una pantalla LCD de 12 pulgadas.

    El habitáculo guarda muchos guiños al diseño del Mustang original

    Ofrece una magnífica resolución y el diseño y color cambia dependiendo del modo de conducción seleccionado. Entre las posibilidades de la instrumentación están las Track Apps, indicadores que controlan varios parámetros del vehículo, por ejemplo en un track day. Es posible poner en marcha un cronómetro para los tiempos de vuelta, activar el Launch Control o conocer el rendimiento de los frenos.

    En el centro del salpicadero está presente el sistema de infoentretenimiento SYNC 3 con pantalla de 8 pulgadas. Tiene una buena respuesta táctil, destaca por su sencillez de uso e incluye el sistema de sonido B&O Play con 10 altavoces y un subwoofer para escuchar algún temazo de Bruce Springsteen. Es compatible con Apple Carplay y Android Auto, incluye cámara trasera y navegador con tráfico en tiempo real.

    Delante se disfruta de climatizador bizona y un sistema de iluminación ambiental pero permanece ausente la posibilidad de equipar una base de carga inalámbrica para smartphones. En opción por 2.050 euros hay unos asientos tipo baquet firmados por Recaro pero los de serie son suficientemente envolventes y muy confortables, el del conductor con regulaciones eléctricas en seis posiciones.

    Los asientos traseros son útiles para ocupantes de baja estatura

    Las plazas traseras están pensadas para un uso ocasional. El acceso es complicado, no hay demasiado espacio para la cabeza debido a la forma del techo y el hueco para las rodillas es exiguo así que este lugar será más útil para dejar el sombrero de cowboy y la mochila de los Denver Broncos.

    Para llevar objetos de mayor volumen el maletero brinda 408 litros de capacidad, que no es mucho si sólo nos fijamos en la longitud total del vehículo pero no está mal para un coupé. El volumen es suficiente para plantearse viajes sin tener que renunciar a levar nada y además se puede ampliar la capacidad abatiendo el respaldo de los asientos traseros.

    Ford ha compuesto la gama de su pony car con los acabados Mustang GT y Mustang Mach 1. Ambos se decantan por un propulsor 5.0 V8 que en el caso de la versión que nos ocupa desarrolla 450 CV. La experiencia de conducción es abrumadora para los cinco sentidos, con mención especial para el oído.

    Lo importante es el corazón

    El conductor puede controlar el nivel de ruido mediante las válvulas activas de la cuádruple salida de escape cromada. Están disponibles los modos Silencioso, Normal, Deportivo y Circuito. No se me ocurre ninguna circunstancia por la que no quieras llevar el modo Circuito siempre conectado. Siempre. La sonoridad de los ocho cilindros envuelve todo con un delicioso y adictivo rugido.

    Al volante del Mustang es imposible no sentirse como Steve McQueen y experimentar el american way of life. Poner una ruta en el navegador de Teruel a Soria es como ir de Washington a Los Ángeles, aquel centro de El Corte Inglés se convierte en los Almacenes Macy’s, el Parque del Retiro se parece a Central Park y el McDonald’s de la esquina es… bueno, un McDonald’s.

    La marca fundada por Henry Ford plantea para su icónico modelo una transmisión manual de 6 velocidades o automática de 10 marchas. La precisa caja manual conecta al conductor con el vehículo y hace que las sensaciones seas muy gratificantes e intensas. La primera marcha corta maximiza la aceleración desde parado mientras que la sexta, notablemente larga, reduce el esfuerzo del motor a altas velocidades para tratar de que el consumo de combustible sea moderado.

    Se pueden seleccionar modos más discretos del sonido del escape ¿pero por qué querías hacer eso?

    No es ninguna herejía decantarse por la moderna transmisión automática Selectshift de 10 velocidades y convertidor de par porque su confort le vislumbra como la elección ideal para quien vaya a usar el coche en sus desplazamientos rutinarios diarios. Con esta caja se mejoran las prestaciones y se rebaja ligeramente el consumo en carretera se adapta a los distintos modos de conducción disponibles y cuenta con levas de cambio tras el volante.

    El rendimiento está garantizado pero no es un deportivo puro ni tiene un rival directo. Por potencia el Mustang podría hacer frente un Audi RS 5 Coupé (450 CV), un Mercedes-AMG C 63 (476 CV) o un BMW M4 Competition (510 CV) pero los alemanes serían probablemente mucho más ágiles y efectivos en circuito... y cuestan el doble. Las siglas GT de este acabado del Mustang dejan clara su filosofía, es un gran turismo, está hecho para disfrutar de la conducción deportiva y no para arañar cada milésima en un circuito.

    Ojo que eso no quiere decir que el Mustang no enseñe los dientes. Pisando el acelerador a fondo el modelo americano se embala como un cohete lanzado en la fiesta del 4 de julio, siendo capaz de superar la barrera de los 100 km/h desde parado en apenas 4,6 segundos. Enseña todo su músculo a partir de las 3.000 rpm y la frenada es magnífica gracias que Ford ha optado por un sistema de frenos de alto rendimiento con pinzas de freno delanteras Brembo con 6 pistones.

    Quitar los controles electrónicos en conducción deportiva exige tener los nervios de acero de Chuck Norris porque sin las ayudas el Mustang no tiene piedad, derrocha testosterona y se muestra tan peligroso como un tiroteo escolar en Texas. No hay filtros. Su conducción se vuelve muy exigente y el sobreviraje es una insinuación permanente pero con buenas manos el disfrute es infinito. Todo ello acompañado de la atronadora melodía V8 por la que mostrar a Ford una profunda gratitud el Día de Acción de Gracias.

    La información y diseño de la instrumentación digital varía según el programa de conducción seleccionado

    Los distintos modos de conducción abarcan un amplio abanico de posibilidades entre Normal y Sport+. Varía el tacto de la dirección, la respuesta del acelerador, la gestión del cambio en versiones automáticas, el sonido del escape y la actuación del control de estabilidad electrónico, entre otras cosas.

    Por su parte la suspensión Magneride que adapta la amortiguación según las condiciones de la carretera y el estilo de conducción. La versatilidad de todos los elementos dinámicos otorga al Ford Mustang una enorme polivalencia de uso, no es de extrañar que para muchísimos estadounidenses el Mustang no sea un coche de capricho sino una opción perfectamente razonable en el día a día.

    Entre los elementos de seguridad Ford incluye el sistema de frenado de emergencia con detección de peatones, el asistente de mantenimiento de carril, sistema de alerta de cambio de carril, control de velocidad adaptativo o luces largas automáticas. No es, sin embargo, un apartado en el que brille como deja clara la calificación de tres estrellas otorgada por Euro NCAP.

    Salvo por el consumo, el Mustang se propone como un deportivo para usar a diario

    Con los ajustes más extremos sin ayudas electrónicas puede intentar matarte pero si se adoptan los parámetros más relajados el Mustang es manso y se mueve con la misma comodidad de un Ford Focus. Es razonablemente silencioso, la visibilidad y dimensiones permite desenvolverse sin problemas en cualquier entorno y la capacidad de carga es más que suficiente para llevar todo el equipaje de una pareja para varios días.

    ¿Qué tipo de trayecto quieres hacer hoy? El Mustang se adapta a todo mientras le des de beber. El motor V8 es glotón y engulle gasolina de la misma manera que se devoran hamburguesas y tarta de manzana en una barbacoa de jardín durante una reunión familiar en Tennessee.

    Lo habitual será rondar un consumo de 12 l/100 km, mucho para los estándares europeos pero que en realidad no es una cantidad desmedida teniendo en cuenta el tamaño del motor, las prestaciones y la diversión que se disfrutan a cambio. Realizando una conducción muy contenida se puede rebajar la cifra hasta unos 10 litros y si se aprovecha la caballería a menudo es mejor no fijarse en el ordenador de a bordo para ahorrarse disgustos.

    La leyenda continúa

    Para un norteamericano posiblemente el garaje ideal es un Ford F-150 para el trabajo y un Ford Mustang para el ocio. Y tras conducir el fastback se entiende muy bien por qué es tan popular. Se aleja de la concepción de los deportivos europeos o japoneses donde la lucha contra el cronómetro es lo más importante, este potro tiene preferencia por las sensaciones y la versatilidad. En España está a la venta desde 50.471 euros, un precio imbatible para un coche de su potencia y sencillamente el V8 más accesible del mercado.

    En un mundo cambiante y en una industria automovilística que va a sufrir su evolución más radical, el Ford Mustang sigue siendo tan americano como la Casa Blanca y se muestra orgulloso de sus orígenes. Generación tras generación sigue mostrando la misma filosofía y los mismos encantos que han conquistado a millones de personas en todo el mundo. Dios bendiga a América.

    Prueba Ford Mustang GT 2021 ¡Dios bendiga a América!