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Biografía F1​Button: la sensibilidad hecha piloto

Sólo Rubens Barrichello y Michael Schumacher han estado presentes en más Grandes Premios que él y, sin embargo, parece cada vez mejor piloto.

Jenson Button abandonará la Fórmula 1 a final de temporada y su legado es, quizá, uno de los menos valorados de las últimas décadas.

Jenson Alexander Lyons Button es uno de esos pilotos que, si se dan las circuntancias adecuadas, es capaz de vencer a cualquiera. Y el paso de los años nos ha demostrado que, en ese 'cualquiera', entran pilotos de la talla de Michael Schumacher, Lewis Hamilton y Fernando Alonso.

Jenson es la representación del piloto sensible, que tiene una capacidad sobrenatural para detectar lo que ocurre en un monoplaza de competición. Esa ha sido siempre una de sus mayores virtudes, pero también su mayor limitación.

Familia carrerista

Jenson nació el 19 de enero de 1980 en Frome, una localidad del suroeste de Inglaterra. Su padre, John Button, fue quien le inculcó el amor por la competición automovilística, ya que fue piloto de Rallycross y sobre todo, quien le regaló un kart a los ocho años. Jenson creció junto a su madre cuando se divorció de John, pero la relación con ambos fue siempre muy estrecha y John le acompañó sin interrupción durante toda su carrera deportiva y hasta su fallecimiento en 2014.

Con nueve años ganó el British SuperPrix y en 1991 venció las 34 carreras de las que constaba el campeonato británico para cadetes. Algunos de sus resultados más sonados en los ocho años que compitió en el karting fueron el Subcampeonato del Mundo de Fórmula A en 1995 y la tercera plaza en la Copa del Mundo de esa misma categoría en 1996, frente a pilotos de la talla de Giorgio Pantanto. Al año siguiente el último antes de pasar a los monoplazas-, se proclamó Campeón de Europa de Fórmula Super A.

1998 fue una de las temporadas clave en su carrera deportiva. Dio el salto a los monoplazas coincidiendo con su mayoría de edad y ganó el campeonato británico de Formula Ford, además del Fórmula Ford Festival. El joven Jenson se hizo con siete victorias, nueve poles, siete vueltas rápidas y doce podios en una exhibición que le valió el galardón de joven piloto del año en los premios concedidos por Autorsport y McLaren.

Al año siguiente, como parte del premio concedido por McLaren, completó un test con el equipo de Fórmula 1 y también uno con el ya desaparecido equipo Prost. Pero antes de eso, tomó parte en el campeonato británico de Fórmula 3, en el que ganó tres carreras y terminó la temporada como mejor debutante y tercero en la general. Para completar la temporada, participó en el Marlboro Masters de F3 en Zandvoort y en el Macau Grand Prix, en los que terminó quinto y segundo respectivamente (por sólo 35 milésimas frente a Darren Manning).

Generación PlayStation

Jenson fue el precursor de la llamada 'Generación PlayStation', que surgió con el cambio de siglo en la Fórmula 1 y que continuó con Kimi Räikkönen y Fernando Alonso. Todos ellos eran pilotos de cortísima edad y, en el caso de los dos primeros, aún menos experiencia en monoplazas, que saltaban directamente a la Fórmula 1 sin pasar por la Fórmula 3000 u otros campeonatos de monoplazas potentes.

Pero su fichaje por Williams en 2000 no fue precisamente sencillo. El equipo quería tener un piloto británico y Jenson contaba con muchos prestigio, pero su experiencia era muy limitada. Alex Zanardi no había convencido en 1999 y Bruno Junqueira, el probador del equipo en aquel momento, parecía una opción clara para acompañar a Ralf Schumacher. En el último momento, tras un prometedor test con Prost, Frank Williams le llamó para realizar un test en enero. En realidad no era sólo un test, sino una competición pura y dura para determinar quién se quedaba con el asiento. Tanto Button como Junqueira llegaron a Montmeló sabedores de a qué se enfrentaban, pero el novel motor BMW, que debutaba en la Fórmula 1 ese año-, no contaba con la suficiente fiabilidad como para permitir una valoración temprana.

Finalmente, ambos pilotos conocieron el veredicto de Frank Williams y Patrick Head minutos antes de la presentación oficial del equipo y Jenson se convirtió en el británico más joven en debutar en la máxima categoría.

El fenómeno Button

Pronto la popularidad de Jenson Button alcanzó cotas inimaginables en Gran Bretaña, que esperaba con impaciencia un sucesor de Damon Hill con más empuje del que David Coulthard estaba teniendo. Insultantemente joven, fotogénico y rápido, Jenson se convirtió en el modelo perfecto a explotar.

Su debut en Australia no fue del todo positivo. Sufrió un accidente en los entrenamientos libres y clasificó penúltimo a segundo y medio de Ralf Schumacher, pero se recuperó en carrera y llegó a rodar en los puntos antes de tener que abandonar por rotura del jovencísimo motor BMW de su Williams.

La exhibición del año para Jenson Button: en el Gran Premio de Alemania.

En la siguiente carrera celebrada en Interlagos, Jenson superó a su compañero en clasificación y se convirtió en el piloto más joven en puntuar en la Fórmula 1. Su momento estrella de la temporada fue el Gran Premio de Alemania, en el que se quedó a un segundo y medio de subir al podio en una carrera marcada por la intensa lluvia que sólo cayó en la mitad del circuito de Hockenheim (antes de ser remodelado tal y como lo conocemos ahora). Button gestionó con maestría una pista muy impredecible y delicada, mostrando con ello la que sería su seña de identidad: una extraordinaria sensibilidad para detectar el estado de la pista y las reacciones del monoplaza en cada momento.

Por desgracia para él, Williams tenía un plan previsto desde hace tiempo: traer a Juan Pablo Montoya a la Fórmula 1. Eso, junto con la mitad de puntos que Ralf Schumacher a final de temporada, propiciaron que Jenson tuviese que buscar otro equipos.

Benetton Renault

Flavio Briatore se decidió por Jenson para acompañar al prometedor Giancarlo Fisichella en Benetton, que se preparaba para recibir a Renault, que había decidido retornar a la Fórmula 1tras 16 años de ausencia. Desgraciadamente el potencial del coche era paupérrimo y la primera temporada de Jenson fue desastrosa, consiguiendo sólo dos puntos y siendo ampliamente superado por su compañero de equipo. En 2002, ya con Renault tomando el mando, el coche mejoró lo suficiente como para permitir a los de Enstone terminar la temporada en la cuarta plaza del campeonato de constructores. Esa temporada el compañero de Jenson fue Jarno Trulli, a quien venció a final de temporada, pero Briatore preparaba ya la llegada de Fernando Alonso y el rendimiento irregular de Jenson no sirvió para convencerle de que debía seguir confiando en él.

Briatore le recriminaba que estuviese más pendiente de su vida social, que se había expandido como la espuma en Gran Bretaña. Jenson protagonizaba programas de televisión, entrevistas, desfiles de moda y reportajes de todo tipo mientras su carrera deportiva titubeaba.

Su confirmación

BAR-Honda cambió su carrera deportiva para siempre, algo que ni siquiera él llegó a comprender hasta años más tarde. Tras su salida de Renault, mucha gente pensaba que se trataba de un juguete roto más de la Fórmula 1. Pero, tras un primer año bueno en lo personal, pero discreto a nivel de equipo, Jenson explotó en 2004. El coche respondió y Jenson se convirtió en uno de los animadores de la Fórmula 1, convirtiéndose en el más sólido oponente de los poderosos Ferrari. Jenson terminó la temporada en la tercera posición del campeonato, tras puntuar en 15 de las 18 carreras del año, en las que consiguió una pole y diez podios.

Su liderazgo en el equipo era ya claro, pero el equipo dio un evidente paso atrás en 2005, acrecentado por el escándalo de Imola. Button había conseguido terminar en el podio en una carrera en la que presenciamos un soberbio duelo entre Fernando Alonso y Michael Schumacher. Pero las verificaciones técnicas posteriores revelaron que BAR había intentado engañar a los comisarios con el peso mínimo, siendo descalificados de ese Gran Premio y de los dos siguientes a celebrar en España y Mónaco.

Para cuando el equipo quiso conseguir los primeros puntos de la temporada ya se habían disputado nueve carreras y Jenson decidió aceptar la oferta que Williams le había hecho para volver con el equipo que le había hecho debutar. Pero la interpretación que los abogados de Button hicieron del contrato no era compartida por BAR y Honda -que tomaba el control del equipo desde 2006-, por lo que la disputa debió resolverse en el CRB (Contract Recognition Board), que dictaminó en favor de BAR. Aunque Jenson no era consciente de aquello, la decisión del CRB fue la base de su éxito futuro. Una decisión que escribió su destino, muy posiblemente, de un modo mucho más amable, aunque para ello tuviese que pasar su particular calvario.

Primera victoria

2006 fue un año especial para Jenson. Honda llegó para tomar el control total del equipo, consiguiendo un monoplaza con el que optar, al menos, a luchar por el podio. Pero, en un histórico Gran Premio de Hungría, Jenson realizó una demostración al nivel de los mejores pilotos de todos los tiempos para conseguir su primera victoria en la Fórmula 1 tras 112 Grandes Premios disputados. El británico había salido en la 14ª posición de la parrilla para remontar bajo el diluvio y una pista que se fue secando paulatinamente.

Aquel año terminó de manera muy positiva para Jenson, que estuvo cerca de doblar en puntos a Rubens Barrichello -que había llegado desde Ferrari-, sumando además una pole y tres podios a final de temporada.

Honda aspiraba a luchar por el título, pero el monoplaza de 2007 resultó ser un absoluto desastre. Barrichello no puntuó en todo el año y Button sólo consiguió seis puntos que dejaron a Honda en la octava posición del campeonato. En noviembre, Honda anunció el fichaje de Ross Brawn que, sabedor de que el coche de 2008 ya estaba muy avanzado y no sería un paso adelante, decidió destinar esta temporada a preparar con garantías el cambio reglamentario de 2009. Pronto la sabiduría de Brawn empezó a dar sus frutos y el monoplaza de 2009 arrojó cifras brillantes en el túnel de viento, sin duda ayudado por el doble difusor. Pero la junta directiva de Honda, que había gastado miles de millones en un proyecto que sólo había dado una victoria en tres temporadas y había dejado al equipo noveno en la clasificación de constructores de 2008, perdió la paciencia y decidió abandonar.

Ross Brawn decidió tomar el control del equipo y, aunque en un principio Bruno Senna era el destinado a acompañar a Rubens Barrichello, finalmente decidió mantener a Jenson a pesar de su desastrosa temporada en la que había caído presa de la desmotivación. Ross sabía que tenían un coche ganador, pero también que el presupuesto se acabaría pronto y decidió apostar por dos pilotos expertos que manejaran la situación con calma.

El milagro

El campeonato conseguido por Jenson Button en 2009 supone uno de los hitos más llamativos de la historia del automovilismo. Jenson fue el encargado de estrenar el Brawn BGP01 en Silverstone una fría mañana del 6 de marzo en Silverstone. El equipo había faltado a varios test y llegaba tarde para preparar el inicio de la temporada. El coche lucía un blanco impoluto sin rastro de patrocinadores y montaba un motor Mercedes que había sido contratado a última hora tras la espantada de Honda. Nada estaba a favor… excepto el coche.

A Jenson le faltó poco para gritar extasiado cuando comprobó la velocidad del monoplaza en su primera salida a pista. Como el propio Rubens Barrichello reconoció posteriormente, la cara de Jenson al volver al box dejó a todos los allí presentes que los datos de la simulación eran reales.

El equipo comenzó la temporada arrasando, tanto a los Williams y Toyota -que también contaban con doble difusor- como al resto de equipos, que intentaban por todos los medios que se prohibiera dicho elemento aerodinámico mientras lo desarrollaban a toda prisa para incorporarlo a su monoplaza en caso de que sus deseos no fueran satisfechos.

Y no lo fue, así que Jenson aprovechó para ganar cinco de las siete primeras carreras mientras Barrichello intentaba resolver sus problemas de adaptación a los frenos del BrawnGP. Cuando el brasileño lo hizo finalmente, Jenson contaba ya con una ventaja casi insalvable. Button empezó a tener problemas para generar temperatura en los neumáticos y, poco a poco, fue perdiendo impulso, pero su impecable primera mitad de temporada sirvió como sostén para convertirle en el nuevo Campeón del Mundo y protagonista de una de las historias más evocadoras de la historia de las carreras.

Lewis Hamilton

Con el título en el bolsillo y Mercedes adquiriendo BrawnGP, Jenson Button llegó a McLaren como sustituto de Heikki Kovalainen, que no había rendido al nivel esperado junto a Lewis Hamilton. Nadie esperaba demasiado de Jenson, que no era considerado por muchos un campeón demasiado meritorio. Hamilton había sido campeón en 2008 y era considerado por muchos la nueva estrella de la categoría. Pero Jenson se las arregló para dar la talla, mostrando hasta qué punto el título de 2009 le había hecho madurar.

En McLaren, Jenson nos mostró una cara más serena y llena de momentos brillantes. Hamilton sufrió bastante para igualar el rendimiento de Jenson en las dos primeras temporadas, si bien las cosas cambiaron a partir de 2012, momento en el que el ahora piloto de Mercedes maduró de manera sobresaliente y sentó las bases del piloto que conocemos hoy.

En cualquier caso, Jenson siempre dio la cara y aportó solidez y consistencia al equipo, algo que se hizo más evidente cuando Hamilton se marchó y llegaron Sergio Pérez y Kevin Magnussen. Solidez que ahora, con Fernando Alonso como compañero, seguimos comprobando carrera a carrera. Ambos acostumbran a estar muy igualados en clasificación y, aunque en carrera el español suele llevar la voz cantante, Jenson nos ha regalado exhibiciones de gran calibre, como las recientes de Hockenheim y Monza.

Mejoría con los años

Jenson Button se las ha arreglado para resistir la comparación con prácticamente todos los compañeros que ha tenido en su carrera. Ralf Schumacher, Jacques Villeneuve, Giancarlo Fisichella, Jarno Trulli, Rubens Barrichello, Lewis Hamilton, Sergio Pérez o Fernando Alonso han comprobado como, a medida que se han cumplido los años, el rendimiento de Jenson ha ido creciendo paulatinamente.

Button demostró una capacidad innata para detectar los movimientos del monoplaza, por imperceptibles que sean. Eso le ha convertido en un piloto especial en condiciones cambiantes que requieren redescrubrir el estado de la pista en cada curva, pero también se convirtió en su mayor limitación, ya que cuando el monoplaza no funciona como él necesita, la inseguridad se apodera de él. La experiencia de los años ha ido minimizando esa sensación y ha posibilitado su madurez como piloto, haciéndole menos vulnerable y más completo.

“Un piloto tranquilo sabe lo que la parte trasera del coche va a hacer. La mayor parte de las cosas suceden a cámara lenta para él, por eso es tan bueno en condiciones mixtas. Para algunos, las cosas suceden demasiado deprisa, pero Jenson puede ver lo que el coche va a hacer”. Rubens Barrichello

Muy probablemente, Jenson ha estado minusvalorado la mayor parte de su carrera deportiva. El boom generado a su alrededor tras su debut con Williams terminó volviéndose en su contra pero, con trabajo y constancia, consiguió desterrar esa fama de playboy que tuvo durante muchos años. Jenson ha sabido evolucionar hasta convertirse en uno de los pilotos más deseados por los equipos punteros. No será nunca el más rápido o el más completo pero, si tiene un buen día -y eso ocurre con bastante frecuencia de un tiempo a esta parte-, podrá vencer a cualquiera.

Fotos: McLaren / Williams / Renault

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