Carlos Sainz llevaba meses con los planos del MADRING y La Monumental le sorprendió igual: "No solo tiene peralte; también es ciega"
El piloto madrileño, Carlos Sainz, completó recientemente la primera vuelta al nuevo trazado de Madrid a bordo de un Ford Mustang GT. Conocía cada curva sobre el papel. Ningún plano le había preparado para lo que encontró en la curva 12.

Hay una diferencia enorme entre conocer un circuito sobre el plano y conocerlo de verdad. Carlos Sainz lleva meses ejerciendo como embajador del MADRING, el trazado semipermanente de 5,4 kilómetros de IFEMA que acogerá el Gran Premio de España en septiembre de 2026.
Ha visto los renders, ha estudiado los planos, ha participado en los actos de presentación. Y aun así, cuando se subió al volante de un Ford Mustang GT para completar la primera vuelta rodada de la historia del circuito, la curva más emblemática del trazado le dejó sin palabras.
«Yo pensaba que La Monumental tenía peralte y ya», reconoció Sainz durante la vuelta, grabada en vídeo con narración del propio piloto. «Y ahora resulta que no solo tiene peralte, sino que además es ciega. Habéis creado un buen cóctel».
La frase lo dice todo. Y lo dice alguien que, en teoría, no debería haberse sorprendido.
Carlos Sainz estrena el asfalto del MADRING
La Monumental, el emblema del nuevo circuito de Madrid
La Monumental es la curva 12 del MADRING. Un óvalo peraltado al 24 %, inspirado en la arquitectura de una plaza de toros, que se extiende a lo largo de 550 metros. Sobre el papel, el dato impresiona. Sobre el asfalto, según Sainz, impresiona mucho más: no solo por el ángulo de inclinación, sino porque la salida es completamente ciega.
Los coches de Fórmula 1 entrarán a fondo —«aunque quizá levantemos un poco en el centro para que agarre el tren delantero», matizó el piloto de Williams— sin ver hacia dónde van hasta que ya están dentro.
Ese elemento no figuraba de forma evidente en ninguna representación pública del circuito. Y esa es, precisamente, la mejor noticia que puede recibir la afición.

Un circuito completo y desafiante
Más allá de La Monumental, el veredicto general de Sainz sobre el MADRING fue de sorpresa positiva. El trazado, que alterna una primera sección más urbana y técnica con una segunda mitad de curvas más rápidas y enlazadas, resultó ser «más rápido de lo que parece».
Las curvas 8, 9 y 10 —totalmente ciegas, con frenadas comprometidas— y la salida del complejo hacia los tramos construidos específicamente para la F1 generaron en el piloto madrileño una reacción que no había anticipado: «Aquí es la leche. Todo esto se abre, hay mucho más espacio, las curvas son mucho más rápidas, con mucho apoyo».
No es la primera vez que un miembro de la familia Sainz rueda sobre el futuro asfalto madrileño. Carlos Sainz padre había completado previamente una vuelta al trazado cuando aún era tierra, a bordo de un Ford Raptor T1+. Ahora le ha tocado al hijo hacerlo con el asfalto del circuito ya terminado.
Durante meses, el MADRING ha convivido con dudas razonables sobre si los plazos eran realistas. Este vídeo no es solo un ejercicio de marketing: es la respuesta más concreta que ha dado la organización a todas esas preguntas. El asfalto está. El circuito es transitable. Y el piloto que mejor lo conoce sobre el papel acaba de confirmar que la realidad supera a los planos.
Para Sainz, que conocía cada curva de memoria, Madrid aún tenía secretos. Para el resto del paddock, que llegará a IFEMA en septiembre sin haber rodado nunca allí, la sorpresa podría ser todavía mayor.
