¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    La Fórmula 1 camina hacia la congelación de sus motores en 2023

    La Fórmula 1 camina hacia la congelación de sus motores en 2023
    El motor V6 turbo híbrido empieza a ver el fin de su ciclo en la Fórmula 1.
    David Plaza
    David Plaza3 min. lectura

    El coronavirus ha posibilitado que muchos de los planes de contención de costes que Liberty Media y la FIA soñaron se hagan realidad.

    A la batería de medidas aprobadas recientemente se le unirán aún más, entre las que se incluyen estrictos controles de desarrollo de los motores.

    La era híbrida actual comenzó en 2014 y, desde entonces, los motoristas de la Fórmula 1 han debido hacer frente a un ritmo de evolución infernal alimentado por la feroz competencia y por el enorme margen de evolución con el que cuenta dicha tecnología.

    En un principio, la Fórmula 1 intentó controlar todo ello a través de un sistema de tokens, pero la desigualdad existente obligó a la categoría a otorgar libertad de desarrollo para permitir a Honda y Renault colocarse a un nivel similar al de Mercedes y Ferrari.

    Ahora que la pandemia de coronavirus ha propiciado una crisis económica sin precedentes, los planes que en su momento quedaron minimizados están aflorando de nuevo, pues los equipos temen por su futuro.

    Recientemente informábamos del aplazamiento hasta 2022 del reglamento técnico que iba a entrar en vigor el año que viene, así como de la reducción del límite presupuestario a 145 millones de dólares. En la misma línea, también se establecerá un sistema variable en función del rendimiento de los equipos, así como otro tipo de restricciones que reduzcan los costes.

    Motores congelados

    En su momento, Liberty Media y la FIA quisieron modificar el reglamento de motores para simplificar la tecnología y su desarrollo, así como favorecer la entrada de nuevos motoristas. Sin embargo, ello encontró la oposición de los actuales, que habían invertido mucho tiempo y dinero en esta tecnología y no estaban dispuestos a echarlo por tierra.

    Pero, a consecuencia de la nueva situación, todas las partes implicadas están cerca de acordar un nuevo sistema mediante el cual los fabricantes podrán introducir nuevas especificaciones de motor de combustión (ICE), turbo y MGU-H una vez al año durante las temporadas 2021, 2022 y 2023, quedando a partir de ese momento congeladas.

    El motor V6 turbo híbrido de 1600 cm3 debutó en competición en 2014.

    En lo relativo al MGU-K, las baterías y la centralita electrónica de control, las restricciones serán incluso mayores al tratarse de elementos menos delicados y con un margen de mejora inferior. En concreto, se podrá presentar un nuevo diseño a finales de 2021, además de una especificación adicional para el periodo que va desde 2022 a 2023, pasando a quedar congelados como el resto de componentes a partir de ese momento.

    Además, se requerirá que el método de instalación en el chasis no quede considerablemente alterado y se preparará un reglamento de motores renovado para 2025, 11 años después de la implementación del actual motor turbo V6 híbrido.

    Fuente: Racefans.net