¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Coche eléctrico autorrecargable: estas son las opciones

    El vehículo autorrecargable no es aún una realidad, pero podría estar cerca.Freepik.es

    La movilidad eléctrica se impone poco a poco en el mundo de la automoción comercial, pero siguen siendo unos cuantos los inconvenientes que obligan a una imposición progresiva. Pero, ¿y si no fuera necesario cargar un coche eléctrico?

    Que los vehículos eléctricos no son la panacea a la hora de solucionar los problemas de contaminación es más que evidente a poco que uno indague en el problema, pero también es cierto que este tipo de movilidad aporta muchas cosas interesantes y puede ser una opción más que adecuada en un futuro.

    Sea como fuere, los gobiernos han decidido que hay que imponer el coche eléctrico y las marcas no han tenido más remedio que acelerar el proceso de implementación de este tipo de movilidad en su oferta comercial.

    El concepto de carretera solar ya ha sido puesto en práctica de manera experimental en algunos países del mundo

    Poco a poco, los vehículos eléctricos van ganando en autonomía y sus desorbitados precios van bajando, pero siguen sin ser aptos para todo tipo de usuario. Pero, ¿y si te dijera que no es necesario emplear horas en cargar un vehículo eléctrico porque es capaz de hacerlo por sí mismo? Seguro que tu percepción sería distinta y tu predisposición a tener uno, también.

    Tecnología autorrecargable para vehículos eléctricos

    Lo cierto es que, actualmente, no podemos decir que existan coches autorrecargables, pero sí que existen diferentes tecnologías que podrán hacerlo posible en el futuro. Vamos a analizarlas.

    Freno regenerativo

    Esta tecnología ya es plenamente funcional y se utiliza en una gran mayoría de vehículos eléctricos e híbridos. En esencia, consiste en aprovechar la energía no aprovechada durante el proceso de frenada o desaceleración del vehículo para cargar las baterías.

    En el caso de un vehículo híbrido, dicha energía proviene del giro del cigüeñal del motor de combustión. En el caso de un vehículo eléctrico, dicha energía se consigue al invertirse el funcionamiento del motor eléctrico, que pasa a actuar como un generador.

    El freno regenerativo ya es una realidad en múltiples vehículos.

    Puedes saber más sobre el freno regenerativo, aquí.

    En cualquier caso, la capacidad de acumulación de energía del sistema KERS o de frenada regenerativa no es suficiente para convertir al vehículo eléctrico en plenamente autónomo sin necesidad de utilizar un punto de recarga o Wallbox.

    Batería de inducción

    Este concepto fue desarrollado inicialmente por Nikola Tesla a finales del siglo XIX a través de sus experimentos relacionados con la inducción electrostática, que consiste en utilizar un campo electromagnético para transmitir energía a una bobina, siendo capaz de recargar de manera inalámbrica una batería.

    Esto es algo con lo que se ha comenzado a investigar en los últimos años y que ya podemos ver aplicado en elementos como los móviles. Aplicado a los vehículos, consiste en la colocación de una placa en el suelo que, alineada a la bobina situada en los bajos del coche, permite la carga sin necesidad de cables o contacto directo.

    Por el momento, dicha tecnología no permite realizar dicha carga con suficiente potencia para usar el vehículo y mucho menos en marcha, pero marcas como Audi o Nissan llevan tiempo trabajando en ello.

    Carreteras de carga solar

    Esta idea consiste en desplegar una red de paneles solares fotovoltaicos en las carreteras, como si se tratara de una alfombra solar. A su vez, este sistema cargaría los vehículos mediante inducción y mientras estos circulan por las vías provistas de dicha tecnología.

    Esto, que puede parecer ciencia ficción, ya ha sido puesto en práctica de manera experimental en algunos países del mundo. Francia cuenta con un tramo de un kilómetro provisto de 2280 paneles solares en Tourouvre-au-Perche, mientras que China cuenta ya con su carretera solar capaz de cargar vehículos eléctricos de un kilómetro de longitud.

    También existen proyectos similares en Budapest, Países Bajos y Estados Unidos.

    Paneles solares

    Esta es la versión simplificada de la idea anterior. Se trata de un vehículo provisto de sus propios paneles solares fotovoltaicos capaces de cargar las baterías que proveen de energía al mismo para su desplazamiento.

    Dicha alternativa lleva siendo desarrollada muchos años y, de momento, no se ha convertido en una opción viable para el uso cotidiano. Sin embargo, su evolución podría permitir que así fuera en un futuro relativamente cercano.

    Baterías de grafeno

    Este material ya está siendo utilizado en baterías junto con iones de aluminio gracias a su capacidad para generar una mayor autonomía y un menor tiempo de recarga, así como una mayor durabilidad y seguridad. Además, hace posible la carga inductiva, cuenta con una vida útil muy superior al de las baterías de litio y ocupa mucho menos espacio.

    En este vídeo podemos conocer mucho más sobre el grafeno.

    Es, por tanto, la clave del éxito de la carga inductiva y es muy posible que acabe siendo un elemento vital en la evolución del coche eléctrico y su definitivo establecimiento como primera opción de movilidad. ¿El problema actual? que el grafeno cuesta alrededor de 100 dólares por gramo en la actualidad.

    Es cierto, la posibilidad de conseguir un vehículo eléctrico autosuficiente y plenamente operativo de manera indefinida está aún muy lejos de ser una realidad, pero al menos hay diversas opciones que pueden hacerlo posible. ¿Llegaremos a verlo?