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    Fisker promete cuatro modelos de aquí a 2025, ¿pero podrá cumplirlo?

    Así imagina Fisker su gama 2025Fisker Inc.

    El [aún no] fabricante de coches eléctricos Fisker Inc. confirma que en menos de cinco años tendrá una gama de cuatro modelos: el SUV sostenible Ocean, el sedán de altas prestaciones EMotion, un crossover deportivo y un pick-up de «estilo de vida».

    Henrik Fisker no se da por vencido. El diseñador danés nacido en 1963 fue conocido en su día por haber diseñado el BMW Z8 o el Aston Martin DB9. Después se conoció su intento de poner a la venta el Fisker Karma, uno de los primeros híbridos enchufables interesantes que hubo. Pero vendió pocos y la empresa se fue a pique rápidamente.

    Su primer intento fue con Fisker Automotive, lanzada en 2007. Los problemas del modelo Karma fueron varios, como problemas con el proveedor de las baterías (A123), que entró en bancarrota, una dolorosa llamada a revisión e incluso problemas con la logística de unidades en el puerto de Nueva York por el huracán Sandy, que echó a perder 338 coches.

    Henrik Fisker dimitió en marzo de 2013 y perdió el control de su empresa, actualmente en manos de Wanxiang Group, que por su nombre es evidentemente chino. Fisker volvió a la carga en 2016 con una nueva empresa, Fisker Inc., basada en el Estado de California. Su objetivo, fabricar coches eléctricos.

    Fisker Ocean

    Actualmente no podemos hablar de Fisker Inc. como fabricante, ya que no tiene producción. Todo lo que tiene hasta el momento es un prototipo del SUV Ocean que se presentó en el CES de Las Vegas, además del prototipo del EMotion visto en el CES de 2018. Y conocimientos avanzados en baterías de estado sólido, dicen.

    Fisker tiene actualmente más de 10 patentes en la tecnología de estado sólido, que permitirá mejores autonomías y mejores densidades energéticas que las de litio. Grupos industriales más potentes, como Toyota, no se atreven a decir que tendrán en la calle esa tecnología cuando Fisker dice que va a hacerlo.

    El SUV Ocean acumula hasta el momento 30.277 declaraciones de interés y 7.062 depósitos de reserva. En otras palabras, que de los interesados a los clientes potenciales se convierten un 23%. La compañía esperaba para finales de julio llegar a 5.000 depósitos (se abrieron en noviembre), así que se muestran optimistas al respecto. Recientemente se apuntaron al Extreme E, una competición de SUV eléctricos.

    El pick-up podría llamarse Alaska, fue filtrado en un «desliz» de Fisker en Twitter

    En teoría, la producción del Ocean comenzará el cuarto trimestre de 2022, de acuerdo a su último comunicado de prensa. Será el primero de los cuatro modelos prometidos. Será un SUV eléctrico con materiales reciclados, autonomía de hasta 500 kilómetros, tracción total, posibilidad de montar una placa solar en el techo...

    Dicha placa solar en teoría logra hasta 1.000 millas gratis al año, más de 16.000 kilómetros, cifra optimista si tenemos en cuenta que el Sono Sion, repleto de placas solares en su carrocería, más o menos promete lo mismo al año. El Ocean es un SUV repleto de buenas intenciones y tamaño de 4,67 metros de largo.

    Lo cierto es que en este momento Fisker no tiene ni siquiera la plataforma. Dice la nota de prensa que «cada vehículo será entregado utilizando plataformas, paquetes de batería y sistemas de componentes de fabricantes y proveedores líderes en la industria». Por ejemplo, negocia con Volkswagen para tener la plataforma MEB bajo licencia.

    El experto en automóvil Guillermo Alfonsín ha sido tajante al respecto en un hilo de Twitter: «sin fabrica, sin tecnología, sin batería, sin nada...».Fisker no dispone de la capacidad para fabricar coches ni dónde hacerlo. Los 7.000 y pico clientes que han hecho la reserva han hecho un acto de fe.

    Si Fisker consigue todo lo que promete, dice que romperá el mercado. En el caso de que la tecnología de estado sólido estuviese disponible, y que efectivamente el Ocean se pudiese vender a un precio inferior que el Volkswagen ID.4 (con baterías de litio) desde luego daría un golpe sobre la mesa. De ahí a ser rentable, aún quedaría un trecho.

    El 8 de julio Fisker comunicó que había logrado una financiación de 50 millones de dólares de Louis M. Bacon's Morre Strategic Ventures. Necesita por lo menos 20 veces esa cantidad para desarrollar un coche entero, a menos que finalmente el Ocean sea un tuning impresionante del ID.4 de Volkswagen, lo cual simplificaría mucho la inversión necesaria.

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