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IndyCarJames Hinchcliffe vuelve a la senda de la victoria en Iowa

El piloto canadiense remontó desde la undécima posición en una carrera en la que favoritos como Rossi, Dixon y Hunter-Reay desaparecieron.

Una parada innecesaria bajo caution a tres vueltas del final costó el podio a Newgarden y Wickens.

Spencer Pigot logra el primer podio de su carrera, y Takuma Sato el primero del año.

Tan solo siete semanas después de su traumática eliminación en la clasificación de las 500 millas de Indianápolis, James Hinchcliffe ha encontrado al fin algo de redención con su victoria en la Iowa 300, la primera de la temporada, tras una carrera espectacular y llena de adelantamientos en la que exhibió un ritmo sin casi parangón, solo igualado por el otro gran protagonista de la tarde, Josef Newgarden.

El vigente campeón, que ha gozado de grandes tardes en Iowa en el pasado, aprovechó su segunda posición para perseguir al poleman Will Power y hacerse con el liderato de la carrera en la vuelta 25. Mientras, Hinchcliffe fue el gran animador de las primeras vueltas, pasando del undécimo lugar al quinto en apenas 20 vueltas. En las siguientes 20, se deshizo de Simon Pagenaud, Ryan Hunter-Reay y Power para encaramarse al segundo lugar, pero Newgarden, con un ritmo similar, ya tenía una ventaja de casi ocho segundos.

En el primer turno de paradas, Power se cayó de la pelea por la victoria, pasando del tercero al séptimo puesto. En ese mismo turno de paradas, emergió Spencer Pigot, quien había escalado de la 18ª a la octava posición en apenas 68 vueltas, y que se puso quinto tras su detención. Durante ese segundo stint, rebasaría a Hunter-Reay y Pagenaud para ponerse tercero, pero a mucha distancia del dúo de cabeza. En la vuelta 140, la buena carrera de Zach Veach, que era octavo tras haber salido en 16ª posición, se fue al traste con un accidente, varias vueltas después de sufrir un pequeño incendio al parar en boxes.

El nuevo factor que entró en juego en la pelea por las posiciones de cabeza fue Takuma Sato, quien había avanzado progresivamente hasta situarse cuarto; en la vuelta 175, el japonés adelantó a Pigot. Fue también en estos momentos de la carrera cuando Robert Wickens, que había rondado la segunda mitad del top 10, se asomó a los cinco primeros puestos. Tanto Newgarden como Hinchcliffe fueron conservadores para retrasar al máximo su última parada, y eso permitió a Sato acercarse, adelantando al canadiense en la vuelta 217, poco antes de las paradas. En ese turno, Hunter-Reay, que había caído al octavo lugar, tuvo que empezar a hacer paradas adicionales por culpa de un problema en la parte trasera del coche.

Pigot se situó segundo tras las paradas, pero el de Carpenter no exhibía el ritmo suficiente para perseguir a Newgarden, y Hinchcliffe le rebasó casi de inmediato. El piloto de Schmidt inició en ese momento una persecución sin descanso ante Newgarden, que terminó por caer en la vuelta 256 tras sobrevivir gracias al tráfico, y no pudo seguir a un líder determinado en pos de la victoria. A falta de 15 vueltas para el final, Wickens adelantó a Pigot por la última posición, y todo parecía decidido... hasta que Ed Carpenter intervino.

El jefe de equipo y piloto, que había rodado durante gran parte de la carrera en la parte baja del top 10 y era noveno, perdió el control de su coche a seis vueltas del final, evitando golpear el muro gracias a un ligero toque con Sato. Los restos en pista derivaron en un caution que podía derivar en una resalida final si la limpieza se efectuaba con rapidez, pero la naturaleza de un óvalo tan corto como el de Iowa jugó una mala pasada a los estrategas de Newgarden y Wickens, que optaron por parar en caso de una resalida que nunca se produjo.

Con ello, Hinchcliffe logró bajo caution su sexta victoria en la IndyCar, y la tercera en Schmidt, pero sus acompañantes en el podio fueron Pigot, quien hasta hoy nunca había pasado de la séptima posición en carrera, y Sato, que se estrena en el podio en 2018 y con Rahal. La pifia estratégica de Penske y Schmidt dejó a Newgarden y Wickens sin podio, cayendo solo a la cuarta y quinta posición gracias a que no había más pilotos en la vuelta del líder.

Power terminó como el mejor de los doblados en sexta posición, por delante de Graham Rahal, Pagenaud y Carpenter. Por su parte, dos de los grandes contendientes al título, Alexander Rossi y Scott Dixon tuvieron una carrera para olvidar, estancados en mitad del pelotón, sin ningún ritmo y, en el caso de Dixon, con un desgaste de gomas acusado: Rossi terminó en novena posición y Dixon, en duodécima. Pese a todo, el neozelandés conserva el liderato de la general tras una carrera loca en la que los favoritos, salvo Newgarden, cedieron el favoritismo a los habituales secundarios. Un gran impulso para Hinchcliffe de cara a su carrera de casa, en Toronto, la próxima semana.

Resultados de la Iowa 300 (300 vueltas)

Clasificación general de la IndyCar 2018 (carrera 11 de 17)

(R): Novato
*: Temporada parcial

Fotos: IndyCar Media

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