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    IndyCarMcLaren SP hará un test con Jimmie Johnson, heptacampeón de NASCAR

    Con su retirada de la NASCAR en el horizonte, Johnson busca un nuevo desafío en los monoplazasIndyCar Media

    El veterano piloto estadounidense se subirá por primera vez a un IndyCar en un test privado en Barber en abril.

    Johnson sopesa un programa de cinco carreras para 2021 en un tercer coche de McLaren SP.

    La Indy 500 sigue estando fuera de la ecuación para Johnson, que prioriza circuitos ruteros.

    Por si la participación de Fernando Alonso y Scott McLaughlin en diferente medida a lo largo de 2020 no fuese suficiente, IndyCar contará este año con la implicación de un tercer gran campeón externo, más pronto de lo que cabía esperar. Tras varios acercamientos públicos hacia la categoría en semanas y meses recientes, el piloto estadounidense de stock cars Jimmie Johnson se pondrá al volante de un IndyCar el próximo mes de abril, en el Barber Motorsports Park, dando el primer paso serio hacia un futuro debut en la categoría en 2021.

    El propio Johnson, campeón de la NASCAR Cup Series en siete ocasiones (2006-10, 2013, 2016), dos veces ganador de las 500 millas de Daytona (2006 y 2013) y con 83 victorias en su haber en más de 650 carreras, ha sido el encargado de confirmar este hecho a través de sus redes sociales, durante una visita a las instalaciones de Arrow McLaren SP en Indianápolis. Será con este equipo, el mismo que le invitó a presenciar los test generales de Austin, con el que lleve a cabo esta prueba, aunque ni Johnson ni McLaren SP han especificado en qué día tendrá lugar, casi un año después de su visita sorpresa en los entrenamientos libres en las 500 millas de Indianápolis.

    El pasado mes de noviembre, dos después de cumplir 44 años, y tras acabar 18º en la peor temporada de su carrera, Johnson anunció que 2020 sería el último año en el que disputaría las 36 carreras de la NASCAR Cup Series, en la que debutó a finales de 2001. Desde entonces, ha flirteado con un calendario 2021 de pruebas selectas fuera de su especialidad como las 24 horas de Le Mans, y ha asegurado que estaría más que dispuesto a participar en carreras de circuito rutero en IndyCar, llegando a dejar abierta incluso la posibilidad de correr en alguno de los óvalos cortos, como Richmond, Iowa o Gateway

    De este modo, Johnson probará con el mismo equipo con el que Fernando Alonso competirá en mayo en la Indy 500 (y puede que alguna otra prueba), en el mismo trazado en el que el asturiano llevó a cabo su único test con un IndyCar en circuito en 2018. Ambos comparten la intención de expandir sus horizontes en el automovilismo, y protagonizaron un publicitado 'cambio de asientos', también en 2018. El estadounidense se subió en Bahréin al MP4-28 que McLaren alineó en la temporada 2013 de Fórmula 1, y Alonso hizo lo propio en el Chevrolet Camaro ZL1 de Hendrick Motorsports, equipo para el que Johnson pilota desde su debut en la principal categoría de NASCAR.

    Johnson fue una de las sensaciones del paddock de IndyCar cuando se pasó por Austin para presenciar los test de pretemporada / @ IndyCar Media

    Tras el accidente múltiple que acabó con la vida de Dan Wheldon (dos veces ganador de la Indy 500) en la última carrera de 2011 en Las Vegas, Johnson opinó públicamente que IndyCar debía abandonar los óvalos. En años posteriores, reconoció que aquel suceso, junto al hecho de ser padre, fue determinante para prometerle a su mujer que nunca correría las 500 millas de Indianápolis, pese a una muy buena opción para correrlas en 2012 con A. J. Foyt Racing. En 2014, sería uno de sus rivales, Kurt Busch, quien competiría en la Indy 500 con Andretti Autosport, terminando en un gran sexto puesto.

    A día de hoy, Johnson ha repetido en varias ocasiones que mantiene esa promesa, por lo que verle con un cuarto coche de McLaren SP en la gran carrera, o en la prueba de Texas, está completamente descartado. Con todo, la introducción del Aeroscreen parece haber relajado sus reticencias en el caso de los óvalos cortos, aunque el exigente calendario de NASCAR impedirá verle competir en un evento oficial este año. Aún así, NBC Sports ha apuntado que Johnson sopesa la posibilidad de afrontar un programa de cinco carreras en 2021, en un tercer coche que McLaren SP aspira a alinear a tiempo completo.

    Desde pequeño, Johnson admira a Rick Mears, tricampeón de IndyCar y cuatro veces ganador de la Indy 500, ya que ambos salieron del mundillo de las carreras off-road. Su sueño de disputar la prueba de monoplazas quedó pronto en segundo plano por su millonaria trayectoria en los stock cars y la gran popularidad de la NASCAR frente a los monoplazas, inmersos en la guerra civil entre sus dos categorías que hundió su reputación a nivel nacional entre 1996 y 2007. Por ello, Johnson cuenta con cuatro victorias en Indianápolis (2006, 2008-09, 2012), pero en la carrera de NASCAR, la Brickyard 400, creada en 1994.

    En contra de Johnson, juega su declive competitivo (no gana una carrera de NASCAR desde junio de 2017) y su edad, muy elevada para un novato y para alguien sin experiencia en monoplazas, en especial en un equipo que todavía no parece estar a la altura de Penske, Andretti o Ganassi. Esto se hace aún más patente en circuito rutero, terreno en el que el californiano no ha destacado en NASCAR, saldándose sus 38 carreras con una sola victoria (Sonoma 2010), una pole (Watkins Glen 2009) y ocho top 5, ninguno de ellos desde 2012. Johnson también participó en las 24 horas de Daytona entre 2004 y 2011, con dos segundos puestos absolutos en 2005 y 2008.

    Fotos: IndyCar Media