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    IndyCarÁlex Palou, tras su histórico título: «Cuando vi la bandera a cuadros, volví a pensar»

    Álex Palou, tras su histórico título: «Cuando vi la bandera a cuadros, volví a pensar»
    Palou celebra con la Astor Cup que condecora al campeón de cada temporada desde 2011IndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández10 min. lectura

    El piloto de Ganassi no se permitió ser calculador en ningún momento durante la carrera final, pese a que su cuarto puesto era más que suficiente.

    «Chip me había puesto el objetivo de ganar el campeonato. No sé lo que vieron, pero confiaron en mi».

    Palou mantiene como objetivo principal el campeonato: «Si no gano la Indy 500, tenemos muchos años por delante»

    «Vaya carrera, vaya año, vaya temporada. Este equipo es increíble. No sé qué decir. Estoy super contento. Gracias a todos los que han hecho esto posible. Estoy super orgulloso de ser campeón. Ahora, tocará seguir con ello». Estas son algunas de las primeras palabras que Álex Palou pronunció el domingo nada más bajarse del coche #10 de Chip Ganassi Racing, que resumen casi a la perfección su actitud y enfoque tras un logro histórico del deporte español. Acababa de coronarse, a sus 24 años, como campeón de IndyCar Series en su segunda temporada en el certamen, tras acabar cuarto un intenso Gran Premio de Long Beach.

    Siendo el quinto campeón más joven de la era moderna del certamen (séptimo de la historia contando los campeonatos anteriores a 1946), Palou es también el más joven desde que su compañero Scott Dixon venció en 2003 con 23 años. El neozelandés ha obtenido otros cinco títulos desde entonces, y el piloto español quiere seguir la estela de su veterano compañero en años venideros, buscando establecer una carrera consolidada en Estados Unidos en la que aún tiene varios objetivos importantes por conseguir, y quizá muchos más triunfos por delante.

    Ayer necesitaba solamente un 12º lugar, pero Palou pilotó una carrera muy académica y metódica para pasar de una inquietante posición en parrilla a rozar el podio, mientras que Josef Newgarden y Pato O'Ward no conseguían los resultados necesarios para forzar un vuelco en caso de que el español tuviese problemas. «Llegando a la última carrera, a este lugar, sin conocer el circuito, la gente del equipo me dio un coche realmente bueno, y buenas estrategias. Salimos décimos y acabamos cuartos, creo que hemos sido super consistentes toda la temporada».

    Antes del evento, Palou defendió que continuaría con su modus operandi de toda la temporada y que no sería calculador hasta después de la última parada. A juzgar por sus palabras de anoche, ni siquiera se permitió el lujo en ese stint final: «En cuanto supe que no tenía que hacer otra parada, que íbamos bien de consumo y que estábamos más o menos ahí arriba, pensé: 'Vale, hagamos 23 vueltas más, y después ya volveré a hablar conmigo mismo'. Seguí pilotando, seguí frenando donde tocaba. Cuando vi la bandera de cuadros, volví a pensar de nuevo, y fue una bonita sensación».

    Entre la celebración y los reconocimientos, Palou tuvo tiempo para mostrarse descontento con el hecho de que su pelea con Pato O'Ward terminase tan pronto por el toque que el mexicano sufrió con Ed Jones en la primera vuelta, teniendo que abandonar después por un problema mecánico derivado del incidente: «No me contentó que otro piloto le trompease, yo quería batirme con él. Si tienes un error, es culpa tuya, pero no creo que esté bien que otro piloto golpee a alguien que está disputando un título. Quizá deberían tener más cuidado con la gente que está peleando por algo así».

    Todo ello llegó gracias a su inesperada elección como segundo piloto de Chip Ganassi Racing, tras acabar 16º en una temporada de novato con varios altibajos, algo que no pasa desapercibido para Palou: «Lo que es impresionante para mi es que vieron algo en mí. No sé lo que vieron, pero confiaron en mí. Me dieron la oportunidad de pilotar un coche campeón, me dieron la oportunidad de pelear por este campeonato. (Chip Ganassi) vio algo en mi, y también todo el equipo. Tuvieron que hacer una gran apuesta, cogieron a alguien que solo había sumado un podio y ya».

    «No había ganado carreras, no había hecho poles, no había hecho nada muy loco. Solo pilotaba y lo hacía lo mejor posible», continuó Palou. «Al principio del año no había expectativas, había objetivos. El que me puso Chip fue ganar el campeonato, un objetivo pequeñito para empezar... Él dice que le gustan los ganadores; si no lo eres, estás en apuros. Eso es lo que motiva al equipo. No es una mala presión, es buena. Hace todo lo posible para que el equipo sea exitoso, vive por y para él, y cuida de todos nosotros».

    Palou también tuvo palabras para su primer mentor en el mundo del automovilismo, Adrián Campos, quien le dio la oportunidad de pilotar en el EuroFormula Open y en la GP3 Series pese a no tener en absoluto los recursos para plantearse competir en monoplazas: «Campos fue la persona que me introdujo en los monoplazas. Iba a haber hecho otro año de karting, y más, y más, y más. Eso era lo mío, ni siquiera pensaba que los monoplazas fuesen posibles. Él me dio la oportundad, y todo el equipo en Campos Racing. Me apoyó para llegar hasta aquí, así que debería estar muy contento. Creo que él estaría super feliz y orgulloso de ello»

    Desde que Scott Dixon tuvo un desastroso 2004 con el mismo número #1 con el que su potencial compañero Tony Renna perdió la vida en un desgraciado test en octubre de 2003, ningún campeón de Ganassi ha llevado el #1 en el campeonato. Dario Franchitti siguió la estela de Dixon en sus tres defensas de título con el equipo, y Palou planea hacer lo mismo, con buenos motivos: «El #10 es el número con el que empecé, mis primeras vueltas fueron en un kart con el #10. No había ninguna razón particular, pero empecé así. Es el número de Chip, el número del equipo, y es el número con el que queremos seguir ganando. Siempre hay un piloto que puede llevar el #1, así que creo que el #10 es más especial».

    ¿Y a partir de ahora, qué? El propio Palou no se pone límites y tiene claros sus objetivos a corto plazo: «¿Qué necesito mejorar? Todo. Tengo que ser más rápido, no soy el más veloz. Tengo que intentar hacerlo todo mejor. Hay muchas cosas que podría mencionar, pero con la experiencia irán viniendo el año que viene. Empezamos de nuevo en febrero, ahí ya no seré campeón. Lo de la Indy 500 dolió un poco, pero aprendí mucho, es algo en lo que tengo muchas ganas de vencer. Pero mi objetivo principal seguirá siendo el campeonato. Creo que es más difícil de ganar, o que depende más de tí, porque Dixon fue el más rápido este año en Indianápolis, iba a ganar, y por una mala amarilla no acabó ni en el top 20.

    «Si seguimos rindiendo así, lo conseguiremos. No sé si será el año que viene, dentro de dos o dentro de cinco, quién sabe. En esa carrera, a 200 vueltas, pasan muchas cosas, tienes que tener el mejor coche, el mejor equipo y la mejor actitud mental. Todo tiene que ser perfecto para esa carrera. Si no lo consigo el año que viene, no me preocupa mucho, creo que tenemos muchos otros por delante». Palou siempre habla a largo plazo de su experiencia americana. Para él, nunca fue un trampolín a otra cosa, sino un objetivo profesional. Con un título bajo el brazo y el respeto de toda la parrilla, solo cabe soñar en lo que pueda conseguir en años venideros.

    Fotos: IndyCar Media