Si creías que Isuzu solo hace pick ups de trabajo, mira lo que han hecho con su D-Max turbodiésel: así es su versión de carreras
Isuzu celebrará un nuevo campeonato monomarca llamado Isuzu Challenge Thailand 2026 en el que competirán estos pickups, recordando un pasado de la marca en las carreras que mucha gente ha olvidado.

Si pensamos en el Isuzu D-Max, nos viene a la mente uno de los pick-ups más utilizados y populares en el segmento actualmente, una herramienta de trabajo de lo más eficaz. Ahora bien, en Tailandia se van a utilizar para lo último que te puedes imaginar: una copa monomarca de circuitos.
Esta se llamará Isuzu Challenge Thailand 2026 y correrán solamente Isuzu D-Max con un kit de carreras muy espectacular, que parte del D-Max de serie con motor diésel. Aunque tenga aspecto de coche de GT o de resistencia, lo cierto es que no se diferencia tanto del pickup robusto que se sitúa en el Top 5 de fabricantes de pickups en España frente a Ford, Toyota, Volkswagen o KGM, entre otros.

Isuzu Challenge D-Max, olvida lo que pensabas de los pickups
En el Salón del Automóvil de Bangkok se ha mostrado este Isuzu Challenge D-Max, algo que podría camuflarse en un salón de tuning o en un paddock de Super GT sin que desentonase. Este kit desarrollado por Tera Engineering sobre la base de la carrocería Space incluye grandes pasos de rueda, un enorme difusor trasero, alerón trasero ajustable y una enorme aleta trasera que cubre todo el espacio en el que en una D-Max normal llevaríamos cualquier tipo de avíos de trabajo.
Las llantas son de 18 pulgadas con aerodiscos en el eje trasero para reducir la resistencia aerodinámica, con neumáticos 275/40R18 Toyo Proxes Sport 2 para su uso en circuito. Las pinzas de frenos son de 6 pistones para las ruedas delanteras y de 4 pistones para el eje posterior.
285 CV y más de 500 Nm de par de un motor 2.2 turbodiésel
Bajo el capó encontramos el mismo motor 2.2 turbodiésel de cuatro cilindros que utilizan las D-Max de serie en otras partes del mundo. En España se oferta con el 1.9 turbodiésel de 164 CV y 360 Nm de par motor, pero desde el año pasado en otras partes del mundo se reemplazó este motor por el 2.2 del que hablamos en esta ocasión.

Eso sí, para esta ocasión preparado de manera que entrega 285 CV de potencia u 507 Nm de par motor, manteniendo la caja de cambios manual de 6 marchas. Cuenta con un embrague BK Racing y diferencial autoblocante para bajar la potencia a las ruedas de la manera más efectiva posible.
Una locura para una copa monomarca
Tampoco se han cortado en otras áreas de este Isuzu de carreras, con suspensiones ajustables de dos vías de Penske y ballestas hechas a medida. En el interior encontramos una jaula de seguridad FIA, asientos de carreras y un sistema de telemetría instalado donde normalmente tendríamos el infoentretenimiento.
En definitiva, es un kit considerablemente avanzado teniendo en cuenta que es una copa monomarca - normalmente, estos coches suelen ser derivados de serie con algunas modificaciones de prestaciones, además de las medidas de seguridad pertinentes. Que sea para un pickup normalmente utilizado para otros fines y en un país poco conocido por su pedigrí de carreras hace que la sorpresa sea aún mayor.

Isuzu tiene legado de carreras, incluso hicieron un motor de F1
Lo que no muchos recuerdan es que Isuzu sí que tiene un pasado en las carreras. Uno de sus coches más icónicos es el Bellet GT-R de 1969, con un motor 1.6 DOHC que entregaba 120 CV para un coche que no llegaba a los 1.000 kg de peso en vacío. Después llegó el PF60, derivado del Gemini, además de fabricar algunos sport-prototipos como otros fabricantes japoneses.
En generaciones anteriores, las D-Max ya habían competido en carreras monomarca, aunque no con un kit tan extremo como este. Otro hecho casi desconocido de Isuzu es que llegaron a desarrollar un motor V12 3.5 de Fórmula 1 allá por 1991 que probaron en el Lotus 102C de aquel año (siendo ambas marcas entonces de General Motors), pero que jamás llegó a utilizarse más allá de un test en Silverstone.

