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    La marca rusa Moskvitch volverá a la vida con la ayuda de fabricantes chinos

    La marca rusa Moskvitch volverá a la vida con la ayuda de fabricantes chinos
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Las autoridades de Moscú quieren resucitar la marca Moskvitch, que data de la era soviética y no sobrevivió al capitalismo. Se baraja el fabricante chino JAC para acelerar la puesta en marcha de la fábrica que había sido de Renault.

    El Grupo Renault ha sido el más afectado por la crisis en la industria del automóvil en Rusia por el efecto de las sanciones internacionales. Aunque había capacidad para volver al trabajo, lo cual sucedió un par de días, Renault acabó tirando la toalla por la presión. Malvendió sus activos y los dio por perdidos.

    Pero las autoridades de Moscú no quieren perder más empleos, así que necesitan volver a fabricar vehículos. Ya sabemos que la marca Moskvitch, que significa «moscovita», va a volver a la vida al estilo soviético, mediante iniciativa política. No pudiendo usar las bases de Renault, necesitan otra cosa.

    El desarrollo de un automóvil moderno necesita ingentes cantidades de dinero y un mínimo de dos a tres años, y ni una cosa ni la otra están disponibles. El fabricante de camiones Kamaz está en el ajo, pero digamos que no tiene un catálogo de turismos que puedan ponerse a fabricar. Hace falta colaboración extranjera.

    Informa el medio ruso Vedomosti que Kamaz está en conversaciones con el fabricante chino JAC, con el que ya estaba cooperando en otras materias. De acuerdo a sus fuentes, que no fueron identificadas, la producción podría empezar en el cuarto trimestre de este año a partir de un modelo de JAC remarcado.

    Mientras tanto, las autoridades de Moscú están negociando con otro fabricante chino, se desconoce cuál, con el mismo propósito. En otras palabras, los rusos tratan de conseguir que los chinos les «cedan» (no será gratis) uno o más modelos ya desarrollados y en producción para ponerles el escudo de Moskvitch.

    En el pasado fue más bien al revés, los chinos fabricaron modelos de producción soviética, pero en el Siglo XXI la industria del automóvil en China está bastante más avanzada que la rusa, y eso que AvtoVAZ (la matriz de Lada) estuvo controlada por Renault durante años, lo cual significó una mejorar sustancial de sus productos.

    Las instalaciones de Renault en Moscú son de alta tecnología pero no están adaptadas para la producción de coches de otro fabricante

    De momento no hay nada decidido, tal y como afirma el medio ruso. Moskvitch es bien conocida por los rusos de mayor edad, ya que estuvo en activo entre 1929 y 2002, año en el que entró en bancarrota. Durante 10 años la empresa trató de sobrevivir sin el paraguas de «papá Estado», pero sus coches estaban claramente obsoletos y el Estado muy mal de lo suyo.

    Para los rusos más jóvenes es una marca desconocida salvo por las reliquias que todavía circulan por Rusia, dado que su parque automovilístico está muy envejecido. Habrá que hacer un esfuerzo de comunicación, cosa que ya se ocuparán de hacer los jerarcas rusos para que el público se interese por los Chinovitch Moskvitch.

    Se da la circunstancia de que JAC ya es una marca conocida en Rusia. En la página web de JAC Motors para el mercado ruso se hace mención a los JAC S3, S7, T6, iEV7S y J7. Los modelos que empiezan por «S» son SUV, el T6 es el pick-up, iEV7S es un crossover eléctrico compacto y el J7 una berlina media. Son candidatos a recibir un restyling para convertirse en Moskvitch.

    Moskvich 2141 de Policía Municipal (1998)

    Al consumidor ruso no le van a quedar muchas alternativas después de la desbandada de fabricantes occidentales, que han dejado de producir en el país o ya no envían más coches desde fuera. Por su parte, hasta AvtoVAZ tiene problemas para conseguir piezas. Los chinos digamos que no tienen dicho problema, al menos de la misma gravedad.

    Una forma muy rápida de industrializar la fábrica de Renault es con el comodín de los CKD, desde China vendrán los coches parcialmente ensamblados y el montaje se terminará en Rusia. Es más costoso en términos de tiempo y de dinero adaptar las líneas de producción de Renault para adaptarse a los JAC.

    Posiblemente, lo que haya a finales de año, si es que empiezan entonces, es una producción lenta y sometida a posibles cuellos de botella de los proveedores. Inicialmente tendrán solo modelos térmicos, pero pretenden acabar fabricando modelos eléctricos. Queda preguntarse si antes de que tal cosa suceda Vladímir Putin sigue al frente del Kremlin o si quedan botas rusas sobre Ucrania.

    Fuente: Vedomosti (en ruso)