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    Radares 4G, una nueva generación para sistemas semiautónomos de alta resolución

    Radares 4G, una nueva generación para sistemas semiautónomos de alta resolución
    Radar 4D ZF Full-Range de 192 canalesZF Friedrichshafen AG
    Javier Costas
    Javier Costas5 min. lectura

    En el avance hacia la conducción autónoma resulta imprescindible mejorar la percepción del entorno de los vehículos. Un avance fundamental son los radares 4D, que son capaces de detectar más objetos, más lejos, con más resolución, y teniendo en cuenta un dato adicional: su altura.

    Actualmente hay varios coches que tienen un radar integrado en su parte frontal para detectar vehículos, peatones o ciclistas. Suelen tener un margen de detección de 200 metros, en los que recopilan tres datos por objeto: distancia, velocidad y ángulo horizontal (rumbo o azimut).

    La nueva generación de radares 4D incluye una cuarta dimensión, la altura, por lo que podemos hablar efectivamente de una «cuarta dimensión» y no de una pirueta más del marketing tecnológico. Añadir esta «cuarta dimensión» permite una comprensión del entorno por parte del vehículo mucho más exacta.

    Por ejemplo, supongamos que nos aproximamos a un atasco, pero que no está completamente alineado con el vehículo en un ángulo concreto, hay un cambio de rasante. Introduciendo la tecnología 4D, el vehículo percibe antes el peligro, reacciona antes, y de forma mucho más suave que si percibe el obstáculo «de golpe».

    Continental Advanced Radar Sensor ARS540

    No solo hay que hablar de esta dimensión añadida, también de precisión. Por ejemplo, los radares actuales toman una o dos mediciones de un peatón para ubicarlo. El sistema 4D de ZF va mucho más allá, toma 10 mediciones de un peatón.

    El proveedor alemán nos explica que un sistema típico de nivel 2 dispone de 12 canales de radar, para lo cual se emplean tres transmisores de onda y cuatro receptores. Su sistema 4D Full-Range, que será suministrado a la china SAIC el año que viene, tiene 16 veces más resolución, 192 canales de radar controlados por cuatro chips MMIC.

    No solo eso, también aumenta el margen de detección hasta los 350 metros, una ganancia importante respecto a la generación actual, por lo que ya empezamos a hablar de sistemas aptos para nivel 3 o 4 de conducción semiautónoma. Esto permite al conductor delegar más en el sistema (véase, retirar la vista de la carretera).

    Continental Advanced Radar Sensor ARS540

    Otro sistema de radar 4G, el Sensor de Radar Avanzado ARS540 de Continental, también permite ubicar la elevación de los objetos y su detección a 300 metros. El sistema es capaz de identificar un neumático tirado en la carretera, las aceras o incluso un sistema de escape que se haya desprendido de un vehículo. Su ángulo de descubierta es de unos 60 grados.

    Para entender todo esto con un símil, es como pasar de la resolución de un DVD a un Bluray, de la baja definición (SD) a la alta definición (HD). Obviamente, a mayor detalle captado, mayor es la potencia de proceso necesaria para que el «piloto automático» no tenga un retraso inaceptable de milisegundos.

    Por lo tanto, las ventajas de los sistemas 4D están muy claras: captan más detalle, lo captan a más distancia, y mejoran el posicionamiento de los distintos «objetos» en el tráfico. La combinación con otros sensores, como cámaras o LiDAR, mejora la capacidad de detección del vehículo y reducen la probabilidad de fallo.

    Vídeo promocional del sistema de radar 4G de Arbe

    Pero estos sistemas siguen siendo insuficientes para un nivel 5 de conducción autónoma, aquel en el que el vehículo es capaz de resolver cualquier escenario, por complejo que sea, sin intervención humana. En el nivel 4 se sigue necesitando intervención humana si el sistema no se considera capaz de resolverlo.

    Los sistemas 4D se van a ir integrando, primero en modelos de gama más alta (y mayor precio), y progresivamente estarán disponibles para modelos más accesibles para el público en general. Su contribución a la Seguridad Vial será incuestionable solo por los siniestros que podrán evitarse.

    Esta tecnología también es útil para conducción manual. Por ejemplo, mediante realidad aumentada (como una proyección de imagen sobre el parabrisas) se puede resaltar un peligro que el conductor probablemente no haya visto, como un balón que aparece en la calzada. No es difícil adivinar lo que va detrás de un balón.