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    Prueba BMW 318d Berlina, cuando menos es más

    Prueba BMW 318d Berlina, cuando menos es más
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    Oscar Magro
    Oscar Magro13 min. lectura

    Aunque la berlina alemana siempre se ha caracterizado por su deportividad, el BMW Serie 3 también puede ser un vehículo rutero extremadamente confortable y frugal. Sólo hay que saber elegir bien a la hora de configurarlo, te damos las claves.

    El BMW Serie 3 es probablemente el modelo de su segmento con el carácter más deportivo. Lo lleva en su ADN, el peso de la historia de BMW se nota. Por este motivo, a priori prescindir de algunos de sus elementos más dinámicos puede parecer un sacrilegio ¿Qué ocurre cuando elegimos una de sus versiones más accesibles? En ese caso estaremos priorizando la cabeza frente al corazón puede ser todo un acierto. De hecho, en realidad tiene mucha lógica.

    Entre otros elementos el acabado Sport muestra detalles exteriores en negro de brillo intenso Shadow Line, llantas de 17 pulgadas y asientos deportivos

    No sólo ahorraremos en la compra sino que descubriremos una nueva faceta del popular modelo bávaro. Efectivamente, hay otro motivo para elegir a Serie 3 y no es otro que su carácter rutero ejemplar. Sí, la berlina media de BMW puede ser un excelente coche con el que recorrer kilómetros y kilómetros como es el caso de este 318d con el que hemos podido realizar más de 2.300 km en nuestra prueba.

    Para maximizar las cualidades que necesitamos de un vehículo destinado a recorrer grandes distancias hay que elegir sus características cuidadosamente y quedarse con una configuración sencilla y efectiva.

    Puede parecer una herejía despojarle de parte de la deportividad de un BMW pero en realidad de esta manera se realzan las bondades que uno busca en un automóvil para largas distancias: que sea lo más cómodo posible, que sea seguro y que tenga un consumo de risa. Tres pilares esenciales que el Serie 3 está dispuesto a bordar.

    Una imagen dinámica y elegante a partes iguales

    Un punto inicial trascendental en la configuración es elegir la motorización que vamos a encontrar debajo del capó. Siempre es tentador elegir las opciones más potentes disponibles pero en este caso la clave está en elegir la variante diésel de acceso, es decir, el interesante 318d de 150 CV.

    Esta elección ya cuenta con una ventaja que no es baladí y es que supone el precio más bajo de las versiones de gasóleo así que de alguna manera empezamos ahorrando. El precio de partida de esta variante es de 45.650 euros, es decir, 2.800 euros menos que el siguiente peldaño de la gama que es el BMW 320d.

    Es suave y al habitáculo no llegan las vibraciones propias de las mecánicas de gasoil, resulta refinado como se espera en un coche premium. Este propulsor de 2,0 litros y cuatro cilindros cuenta con un sistema de hibridación ligera de manera que en el parabrisas podemos lucir la etiqueta medioambiental Eco y disfrutar de las ventajas que tienen este tipo de vehículos más respetuosos con el medio ambiente según la DGT.

    Un interior magnífico por su calidad de fabricación y ergonomía

    No es un motor que nos vaya a dar grandes alegrías desde el punto de vista de sensaciones pero es perfectamente racional. Las prestaciones son más que suficientes para cualquier situación imaginable. De hecho puede pasar de 0 a 100 km/h en apenas ocho segundos y sigue empujando con alegría hasta alcanzar los 218 km/h de velocidad punta, registros más que suficientes incluso yendo cargados a tope de pasajeros y equipaje.

    Decantarse por la mecánica de diésel y 150 CV nos obliga a prescindir de la tracción total xDrive ya que siempre está ligado a la propulsión trasera. Tampoco se puede escoger el cambio automático deportivo opcional en el resto de motorizaciones y hay que quedarse con la transmisión automática normal. Es una caja Steptronic de ocho velocidades en la que solo echaremos en falta levas tras el volante pero que supone una delicia en todo lo demás. Tiene un funcionamiento muy suave, es suficientemente rápida y además tiene un modo vela que nos va ayudar a conseguir rebajar los consumos gracias al desplazamiento por inercia.

    Otro momento fundamental a la hora de configurar el Serie 3 dispuesto para grandes kilometradas llega a la hora de seleccionar el acabado. La berlina alemana propone el acabado base, un acabado Sport y el acabado M Sport. Sin duda el tener una M en un BMW resulta muy sugerente pero si seguimos guiándonos por la sensatez podemos prescindir de ello sin remordimientos.

    El nivel de equipamiento M Sport es el que garantiza una nota más deportiva, especialmente desde el punto de vista estético, pero en aras de buscar el mayor confort posible con el paso de los kilómetros resulta aconsejable quedarse con el acabado Sport a secas. El M Sport luce más pero también conlleva una suspensión M Sport de mayor firmeza. El acabado Sport es claramente más discreto pero lleva una amortiguación más suave.

    Las llantas de aleación ligera de 17 pulgadas con radios en V estilo 776, de serie en el acabado Sport, son claves para conseguir un gran confort de marcha

    La suspensión de serie filtra muy bien las irregularidades del asfalto y trata con mimo a los ocupantes. Es cierto que en zonas reviradas la carrocería muestra mayores movimientos restando algo de agilidad a la berlina de BMW pero si tenemos pensado realizar una gran cantidad de kilómetros con él seguramente hagamos muchos kilómetros por autopista y sin duda alguna agradeceremos el tarado más suave.

    Una ventaja adicional del acabado Sport frente al M Sport es que se conforma con llantas de aleación de 17 pulgadas en lugar de unas de 18 pulgadas. De esta manera contamos con neumáticos de un perfil mayor y por lo tanto una capacidad de amortiguación superior lo que redunda en un confort más notorio.

    Una vez más el apartado económico puede demostrar una ventaja. Primero porque los neumáticos de 17 pulgadas Cuestan menos que los de 18 y segundo porque el acabado Sport es 2.500 euros más económico que en el M Sport. Con un motor y acabado más asequibles dejamos presupuesto a los extras.

    El distintivo Eco de este motor diésel con tecnología mild hybrid elimina casi cualquier restricción para viajar donde sea

    Es un aspecto importante ya que el listado de características opcionales del Serie 3 es amplio. Permite personalizar diferentes cosas y si se elige sin cuidado pueden elevar considerablemente la factura final, algo habitual en todos los modelos premium ¿Qué no debe faltar en la lista de extras recomendada?

    En la berlina alemana conviene seleccionar el Paquete Confort (1.945 euros) que como su nombre indica aumenta la comodidad a bordo, algo que estamos buscando decididamente en este coche viajero. Dentro de este pack se incluye el acceso y arranque sin llaves, los cristales acústicos que rebajan la rumorosidad que penetra en el habitáculo, y los asientos delanteros con reglajes eléctricos y calefacción.

    No hay que escatimar con las opciones de equipamiento de seguridad y asistentes de conducción. Los faros LED autoadaptables, el sistema de protección activa de pasajeros, el control de crucero activo con función Stop and Go y el Driving Assistant suman en conjunto unos 3.000 euros adicionales que merece la pena pagar.

    Asientos traseros espaciosos pero mejor para dos, la plaza central no es acogedora

    Según el presupuesto disponible queda a nuestro gusto el elegir otras características opcionales y apetecibles como el techo solar practicable, el volante calefactable, el portón trasero de accionamiento eléctrico o el sistema de sonido Hi-Fi con 12 altavoces. Nuestra unidad de pruebas no contaba con ninguna de ellas.

    ¿Berlina o Touring? Según necesidades. La carrocería familiar siempre aporta un plus de practicidad porque en los mismo 4,71 m de longitud consigue proporcionar 20 litros más de maletero que el sedán, añade la practicidad del amplio portón y encima la luneta trasera es practicable. El Serie 3 berlina cuenta con 480 litros de maletero pero sus formas regulares permiten aprovechar bastante bien el interior.

    El resultado de todas estas selecciones ha sido que con el BMW 318d Sport Berlina de esta prueba hemos realizado multitud de kilómetros en trayectos muy variados con una comodidad de marcha soberbia y un consumo de combustible asombrosamente bajo para un modelo del segmento D.

    El Serie 3 Berlina propone 480 litros de maletero que dan mucho de sí

    Haciendo una conducción alegre el ordenador de a bordo muestra unos consumos que rondan los 5,5 l/100 km. Un resultado muy bueno pero que puede mejorarse notablemente si nos decantamos por una conducción eficiente. En ese caso se pueden hacer trayectos incluso por debajo de los 4 l/100 km sin demasiada dificultad. Impresionante.

    Tras los más de 2.300 km de pruebas nuestra media fue de unos asombrosos 4,5 l/100 km, pudiendo superar los 1.200 km con un único depósito. Esto fue posible practicando una conducción tranquila con el modo Eco Pro casi siempre activado, aprovechando la propulsión por inercia y haciendo el 40% de los recorridos por autopista, un 40% en carretera y el restante 20% en ciudad. Un coche perfecto para viajes.

    Un consumo que ya quisiera un utilitario

    El BMW 318d ofrece el refinamiento, calidad y confort que esperas en una berlina de lujo y añade un punto de racionalidad y un consumo de combustible imbatible. Características que lo convierten en uno de los mejores coches ruteros que se pueden encontrar en el mercado a día de hoy.

    Con los motores diésel en el punto de mira por las normativas medioambientales -irónicamente cuando han evolucionado tanto como para contaminar menos que nunca- y las berlinas acosadas por los SUV en las listas de ventas, este Serie 3 sigue demostrando que tiene cualidades para convencer y enamorar. Un modelo que va en contra de todas las tendencias y sin embargo sigue siendo uno de los más razonables. Por algo BMW lleva casi medio siglo ofreciendo esta serie en su catálogo…

    Prueba BMW 318d Berlina, cuando menos es más