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    Prueba Ford Mustang Mach-E 2021, inteligencia detrás del marketing (con vídeo)

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    No es el Mustang que tú esperas pero el Ford Mustang Mach-E se sitúa como uno de los eléctricos más competentes y recomendables del momento. No hay que dejarse distraer por su apellido, el Mach-E tiene su propia personalidad y lo analizamos a fondo en vídeo.

    Review en vídeo del Ford Mustang Mach-E, un eléctrico que sobresale por su relación precio/producto

    Desde su nacimiento en 1964 es la primera vez que la gama Mustang va más allá del deportivo que todos conocemos y lo hace con un todocamino de propulsión eléctrica que supone la piedra angular de Ford en cuanto a electrificación: el Ford Mustang Mach-E. Tras conocerlo previamente en su presentación estática hemos tenido oportunidad de convivir con él y conducirlo para poder analizarlo a fondo.

    Queda claro que el Mach-E es un miembro de la familia Mustang por conveniencia, es una cuestión de marketing. Lo cierto es que en este modelo hay muchas cosas que no asociamos para nada a un Ford Mustang: tiene una carrocería SUV, puede tener tracción total, pesa más de 2.000 kg y es 100% eléctrico. Son características inéditas en nada que llevase el icónico apellido hasta ahora ¿Sacrilegio?

    No es menos cierto que hay un par de cosas que sí lo conectan directamente con el deseado deportivo que todos tenemos en mente. Por ejemplo su estética guarda muchos puntos en común, especialmente en la parte trasera, y en cierto modo lo podemos ver como un Mustang un poco más alto. Personalmente me encanta el diseño del coche, con un estilo crossover y a la vez coupé.

    Nuestra unidad es el Mustang Mach-E AWD de Rango Extendido

    Otro nexo de unión del Mach-E con el Mustang tradicional son las prestaciones de auténtico deportivo. El mejor ejemplo es el Mustang Mach-E GT, la versión más radical de este modelo. Se hará esperar ya que está previsto que aterrice en el mercado a finales de 2021 y vendrá con 487 CV de potencia, siendo capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Una aceleración fulminante que es toda una declaración de intenciones.

    Hasta 610 km de autonomía

    A la espera del GT, en el momento de lanzamiento la gama del Mach-E está compuesta de cuatro versiones que se diferencian según el tipo de tracción y el tamaño de la batería. La propuesta de tracción trasera tiene un motor eléctrico situado sobre el eje posterior mientras que la versión con tracción total añade un segundo motor eléctrico en el eje anterior para animar las ruedas delanteras.

    Independientemente del tipo de tracción el Mach-E puede ser de rango estándar o extendido, en ambos casos se emplean batería de iones de litio fabricadas por LG Chem y con refrigeración líquida. Las de rango estándar tienen una capacidad bruta de 76 kWh y proponen una autonomía de hasta 440 km según el ciclo de homologación WLTP. Las baterías de rango extendido amplían su capacidad a 99 kWh y la autonomía puede superar los 600 km, un dato fantástico.

    La batería está ubicada en la parte inferior del habitáculo, de manera que no reste habitabilidad interior. Así que vamos a echar un vistazo por dentro pero antes hay que fijarse en un detalle ¡No hay tiradores para abrir las puertas! La apertura se realiza pulsando un botón en el pilar. Si no tienes llave también se puede abrir mediante un código personal que se introduce en el pilar B.

    Además, hay una tercera opción de acceso. Ford estrena en su eléctrico la tecnología Phone as a Key, un sistema que permite al coche detectar el smartphone del usuario a través de bluetooth abriendo las puertas cuando se acerca y permitiéndole arrancar sin tener que sacar el teléfono del bolsillo o usar llave. Por medio de la app Ford Pass también se tienen a mano diferentes opciones remotas.

    En las plazas delanteras hay un espacio generoso, los asientos son muy confortables aunque no son demasiado envolventes. Se observa que la atmósfera no es lujosa, no hay materiales premium salvo algunos pequeños detalles de piel sintética y en general todo tiene un tacto duro pero se nota muy sólido, con muy buenos ajustes y buena impresión visual. Hay un detalle curioso y es que los altavoces del equipo de audio B&O están totalmente integrados, pasan desapercibidos encima de las salidas de ventilación.

    La enorme pantalla vertical del sistema de infoentretenimiento domina el salpicadero

    En el salpicadero el protagonismo absoluto es para la enorme pantalla del sistema multimedia SYNC 4 que recuerda poderosamente a la que emplea Tesla. Seguro que no es casualidad. La pantalla de 15,5 pulgadas en formato vertical tiene integrado un mando físico para regular el volumen del sistema de audio. A los lados de este mando giratorio hay botones táctiles que siempre están presentes para manejar las funciones de climatización, algo que resulta una distribución muy inteligente y práctica.

    La pantalla tiene una gran calidad de imagen, la respuesta táctil es magnífica, el interfaz es bastante intuitivo de manejar, los botones táctiles son de gran tamaño y los menús funcionan con mucha fluidez. Tiene conectividad con Apple Carplay y Android Auto y el navegador emplea mapas de Garmin mientras que la información de tráfico en tiempo real de TomTom. El sistema cuenta con actualizaciones inalámbricas de software de manera que se tiene la posibilidad de mejorar o añadir nuevas funciones.

    Hay una segunda pantalla y es la de la instrumentación digital que también tiene un formato peculiar. Es muy alargada con una diagonal de 10,25 pulgadas y da una información básica, no permite personalizar su contenido pero resulta muy fácil de leer. Me parece otro elemento que está resuelto pensando en la funcionalidad.

    El cuadro de instrumentos digital es demasiado sencillo aunque la información se muestra con claridad

    Otro ejemplo de esa practicidad que ha buscado Ford lo encontramos en el túnel central con muchísimos huecos donde dejar objetos. En esta zona también encontramos un selector giratorio de las posiciones de marcha, el freno de estacionamiento eléctrico y un par de botones físicos, de los pocos que vamos a encontrar en el interior.

    Uno de ellos inicia el Active Park Assist 2.0, la última generación del asistente de estacionamiento de la marca del óvalo que al presionar el botón escanea un hueco suficientemente grande y realiza las maniobras de manera automática en espacios paralelos y perpendiculares.

    El Mustang Mach-E mide 4,71 m de longitud así que es de esperar que pueda ofrecer unas buenas plazas traseras y efectivamente es así, hay mucho espacio longitudinal para las piernas. En cuanto a altura la cosa está un poco más ajustada por la caída del techo pero la presencia de un enorme techo solar panorámico que no tiene cortinilla nos proporciona unos centímetros más para la cabeza. Pasajeros de hasta 1,85 m de estatura irán bien.

    El banco trasero es confortable para dos, incómodo para tres

    Este coche tiene cinco plazas pero el asiento central es notablemente más incómodo que el resto, está pensado para un uso muy ocasional y trayectos muy cortos porque el respaldo es durísimo. Lástima porque el suelo es completamente plano y hay sitio de sobra para poner los pies.

    En esta segunda fila también se aprecian elementos como el reposabrazos integrado, las salidas de ventilación, las tomas USB y los bolsillos tras los respaldos. Sólo se echa en falta una zona climática para la parte posterior pero el climatizador es bizona y, por cierto, carece de bomba de calor.

    Como pasa con algunos coches eléctricos, el Mustang Mach-E tiene dos maleteros: el principal en la parte trasera y uno auxiliar en la parte delantera. El que está en la ubicación tradicional cuenta con un portón de apertura eléctrica y propone 402 litros de capacidad. Está por debajo de la media de un coche de este tamaño pero se puede ampliar el volumen hasta los 1.420 litros abatiendo el respaldo de los asientos. El umbral queda muy alto y el espacio ofrece poca altura interior pero lleva un doble fondo que deja un compartimento inferior bastante generoso.

    Los asientos traseros se abaten en una proporción 60:40

    Debajo del capó hay otro maletero, en este caso con un volumen de 81 litros. Puede estar compartimentado y resulta útil para guardar los cables de carga, por ejemplo. El hueco está hecho de plástico muy sencillo, desde luego no tiene la calidad de realización del maletero trasero. Va siendo hora de ponerse al volante del eléctrico de Ford ¿verdad?

    Silencioso y rápido

    La unidad que he podido probar es el Mustang Mach-E con tracción total y rango extendido, es decir, la opción más costosa actualmente de la gama. Esta versión homologa 540 km de autonomía pero en la práctica lo habitual será hacer en torno a los 450 km reales teniendo en cuenta un uso variado, sin preocuparse especialmente en hacer una conducción eficiente y recordando que es un Mustang así que de vez en cuando hay que darse una alegría practicando una conducción espirituosa.

    Algo que me ha agradado para bien es que tiene un consumo eléctrico contenido, se puede estar por debajo de los 20 kWh/100 km lo cual es un buen resultado sobre todo si lo comparamos con otros SUV eléctricos de este tamaño. En cuanto a la recarga, hay una toma de carga en la aleta delantera izquierda con carga rápida hasta 115 kW en las versiones de rango estándar y hasta 150 kW en las de rango extendido.

    Hubiera sido un acierto poder ajustar el nivel de retención mediante levas, pero Ford no ha propuesto esta posibilidad. Sí que está disponible una función de regeneración mayor, el modo B que tienen la mayoría de los eléctricos pero que en el Mach-E se llama modo L. Con ello activado, cuando levantamos el pie del acelerador el coche frena más y recupera más energía.

    Otra función de interés es One Pedal Drive y cuando está conectada se puede controlar tanto la aceleración como las frenadas simplemente ajustando la presión sobre el acelerador, sin pisar el freno. Es algo que también tienen otros vehículos eléctricos y al principio cuesta un poco de práctica conducir con un solo pedal pero enseguida te acostumbras.

    El tradicional modo B ('brake') de los coches eléctricos se activa en la posición L ('low') del Mach-E

    Si nos tomamos las cosas con tranquilidad muestra todas las bondades de un coche eléctrico y es muy silencioso, suave, cómodo, muy agradable en general. La suspensión tiene un tardo firme que queda evidenciado cuando pasamos por zonas irregulares a poca velocidad (por ejemplo, superando badenes en ciudad).

    El Mach-E es un coche muy confortable pero también es un vehículo con el que se disfruta al volante si se hace una conducción deportiva. El tacto del freno es lo que menos me convence pero el guiado de la dirección es bueno y el comportamiento es neutro al menos en esta versión con tracción a las cuatro ruedas. El que quiera algo más juguetón tendrá que quedarse con una variante de tracción trasera.

    El motor eléctrico entrega una potencia de 258 kW, es decir, 351 CV, pero el dato más impresionante es que desarrolla 580 Nm de par máximo. Un par que se entrega de manera casi instantánea así que todas las reacciones son fulminantes y la estabilidad tanto en recta como en curva es magnífica. Resulta sensacional que se mueva con tanta agilidad un coche de 2.200 kg.

    Más allá del debate sobre su apellido, el Mustang Mach-E es un eléctrico inteligente y bien pensado

    ¿Cómo es posible que un SUV de tintes deportivos también pueda ser civilizado y cómodo? Gracias a que hay tres modos de conducción que reciben los nombres de Whisper, Active y Untamed que siendo estrictos se traducirían como ‘Susurro’, ‘Activo’ e ‘Indómito’ pero bien los podríamos Eco, Normal y Sport como toda la vida.

    Dependiendo del modo varía la configuración de la dureza de la dirección, la respuesta del acelerador, la climatización y el control de tracción. El Mach-E añade una característica no tan frecuente en un coche eléctrico y es un sistema de sonido activo. Por los altavoces se oye un sonido de motor, un ruido artificial con toque metálico que ayuda a tener más sensación de velocidad. De todos modos si no te convence, ese sonido es desconectable.

    Aunque las primeras entregas en los concesionarios españoles no están previstas hasta finales de mayo, el Ford Mustang Mach-E está a la venta desde 48.500 euros. No puede decir que se uno de los coches eléctricos más baratos del mercado precisamente, una tarifa notablemente más baja que la de algunos de sus rivales como el Audi e-tron Sportback, el Jaguar I-Pace o el Tesla Model Y. Así que por precio va a ser una de las opciones más interesantes de este segmento porque, la verdad, no sé si es un acierto meter al Mach-E como miembro de la familia Mustang pero está claro que como eléctrico resulta muy convincente.

    Prueba Ford Mustang Mach-E 2021, inteligencia detrás del marketing (con vídeo)