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Prueba Mercedes CLA Coupé 2019, un Clase A mucho más maduro (Con vídeo)

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El Mercedes CLA vuelve a la carga para liderar el segmento de las berlinas compactas con estilo coupé. Todos los cambios introducidos mejoran lo anterior, desde el diseño hasta la tecnología. Nosotros ya lo hemos probado en su presentación internacional.

En 1997 Mercedes presentó una revolución, el Clase A. Aquel extraño pero práctico monovolumen urbano fue toda una revolución en la casa, donde además de su forma introducía novedades importantes como la tracción delantera. Sin embargo las ventas no eran tan buenas como se esperaban y en 2012 los alemanes dieron un giro completo al Clase A. Ahí sí que dieron con un filón que supieron explotar con la llegada de una familia completa. Dentro de ella encontramos al Mercedes CLA, que al igual que el compacto se ha renovado por completo. Y aunque ya lo conocí en el pasado Salón de Ginebra, ahora me he ido hasta Múnich para probarlo por primera vez. A ver qué tal.

Como ya digo no estamos ante un restyling más, sino ante un completo cambio de generación, y eso quiere decir que muchas cosas cambian con respecto al modelo anterior. De hecho la mayoría de ellas para así adaptarse a los actuales estándares de la marca. Uno de esos cambios afecta directamente al diseño, donde como podéis ver el CLA recibe el mismo lenguaje que ya hemos visto en otros productos, como en el Clase A compacto y sobre todo en el Mercedes CLS, que es posiblemente el coche con el que guarde un mayor parecido, sobre todo por la parte trasera.

Los diseñadores han tenido más superficie con la que trabajar ya que como costumbre cada nuevo modelo que sale al mercado, es más grande que su predecesor. De hecho en el caso del CLA sus medidas ya tienen poco de compactas por sus 4,68 metros de largo y 1,83 de ancho. De hecho la única cota que se reduce en esta ocasión es la altura en apenas dos milímetros. Y gracias a eso, a que es más bajo y más largo, la sensación de dinamismo se hace más evidente gracias a su inconfundible línea coupé.

Aplicando la nueva filosofía de diseño el CLA gana en estilo

Como ya es habitual Mercedes agranda el efecto estético con la incorporación de paquetes visuales muy atractivos. Aunque todos ellos lucen razonablemente bien, el más atractivo de todos será una vez más el paquete AMG Line, que conferirá al CLA un carácter más deportivo, al menos desde el punto de vista del diseño, gracias a tomas de aire frontales más grandes, a unas llantas multiradio de hasta 19 pulgadas y a un doble sistema de escape trasero...falso.

Para rematar el aspecto del diseño decir que ya hay una variante más del CLA, es el conocido CLA Shooting Brake, la versión ranchera. Todavía tardará un par de meses en llegar al mercado ya que Mercedes quiere darle el protagonismo que se merece al CLA Coupé. La diferencia entre ambos radica en la extensión de la zaga para así crear ese efecto familiar, por lo demás el coche es igual. Y como ya os explicamos no conviene confundir al CLA con el Mercedes Clase A Sedán, que como dice la propia Mercedes va dirigida a clientes completamente diferentes.

Donde Mercedes no se ha roto la cabeza ha sido a la hora de diseñar es en el interior. ¿Te acuerdas del Mercedes Clase A? Pues es el mismo desde el primero hasta el último de los detalles. De hecho no te dicen en qué coche estás sentado y muchos acabarían diciendo que en el compacto porque resulta casi imposible de diferencias a simple vista. Lo copia todo, diseño, tecnología, con el ya famoso sistema MBUX del que ya os hemos hablado largo y tendido. Para acabar también copia los materiales y la calidad de los mismos.

El interior es tan avanzado y tecnológico como aparenta en la imagen, y ahora tiene más calidad

En la anterior generación se achacaron muchos problemas de unas calidades que no estaban a la altura de lo visto en otros productos de la casa. En este caso Mercedes parece haber trabajado más seriamente en este aspecto porque la sensación es mejor. Sin embargo hemos pasado de Málaga a Malagón a la hora de contar con el Pianno Black. Mucho, por la consola central y demasiado por el túnel central donde tenderá a rallarse y deteriorarse rápidamente con el paso del tiempo. De verdad que qué manía tienen las marcas con usarlo, quedará muy bien para las fotos, pero para el día a día no podría ser peor.

Mercedes quiere convertirse, si es que no lo ha hecho ya, en la marca premium de referencia en lo que a tecnología se refiere. Por ese motivo vemos como el más pequeño de la casa puede disponer de un equipamiento que ya quisieran para sí muchas berlinas del mercado. No se han dejado nada en el almacén de piezas, y gracias a ello el CLA es todo un portento tecnológico donde por encima de todo destaca la estructura de doble pantalla que corona el salpicadero. Toda una declaración de intenciones que el resto de rivales tendrá que copiar o igualar.

Pero ahí no se queda la cosa, porque si echamos un vistazo a la lista de opcionales descubrimos elementos muy interesantes y que en su mayoría están pensados para mejorar la comodidad y la seguridad. Además de una gran dotación de elementos de seguridad activa y pasiva tenemos detalles como los asientos climatizados, los faros matriciales de LED, iluminación ambiental, equipo de sonido Burmester, llave digital, cámaras de aparcamiento de 360º, conectividad para dispositivos móviles, cargador por inducción, tapicería de cuero y un largo etcétera que hará subir la factura de compra.

Es importante saber que el CLA es para aquellos que buscan una berlina muy estética, pero eso no quiere decir que tengamos mucho más espacio que en el compacto, no al menos para los ocupantes de la segunda fila de asientos, que sin ir agobiados irán algo justos por una banqueta que no facilita ni el acceso ni la salida del coche y por una línea de techo muy baja que impedirá que los ocupantes más altos vayan cómodamente. Algo parecido pasa con el quinto pasajero, que rezará para que el viaje se haga lo más corto posible.

Los ocupantes de la 2ª fila no lo tendrán fácil para acceder, pero sí hay hueco para las piernas

Donde realmente se nota que el CLA es algo más familiar que el Clase A es en maletero. Obviamente es bastante más grande que su hermano, y muestra un tamaño mínimo de 460 litros que pueden que crecer por encima de los 1.000 si abatimos la segunda fila de asientos. En este aspecto obviamente gana el CLA Shooting Brake, que eleva todas las medidas disponiendo de un mínimo de 594 litros de capacidad.

La oferta mecánica del CLA se compone de los mismos motores que ya conocíamos en el Clase A. Es decir, bloques diésel y gasolina de cuatro cilindros turboalimentados que arrancan su potencia en los 136 caballos del 180. A partir de ahí podemos ir subiendo el rendimiento hasta los 306 caballos del más nuevo AMG CLA 35 4MATIC. Opcionalmente todos los motores tendrán acceso a una caja de cambios de doble embrague de siete velocidades, y solo las unidades más prestacionales de la marca podrán asociarse a una tracción total 4Matic. En un futuro habrá mecánicas híbridas e híbridas enchufables, pero por el momento no, se esperan para principios de la siguiente década.

Prueba Mercedes CLA Coupé 2019

La verdad es que no esperaba grandes cambios entre el CLA y el Clase A a la hora de conducir ambos, y sintiéndolo mucho, no los hay. Como la base sobre la que se apoyan es la misma, incluida la distancia entre ejes, la conducción es muy similar. Y eso quiere decir que el comportamiento es bastante neutro en todas las versiones de acceso, al menos en el CLA 200 que he probado en la presentación internacional. La variante intermedia de los motores de gasolina por sus 163 caballos.

El CLA es mucho más coche que el Clase A. Más confortable y señorial

Los fabricantes se encuentran ante un problema a la hora de desarrollar los nuevos motores. Dado que tienen que cumplir con las cada vez más exigentes normativas de emisiones tienen que limitar la entrega de potencia. Con 163 caballos de esta versión uno bien podría imaginar que son más que suficientes, pero la verdad es que echo en falta a alguno que otro por culpa de esas limitaciones a las que se enfrentan las marcas. Seguro que tendrá la potencia anunciada por el fabricante, pero en una conducción tranquila no se encuentra.

Si nos vamos a la ficha técnica descubrimos dónde está el problema. El motor y la caja de cambios se han configurado para entregar su máximo rendimiento a un régimen alto de vueltas, a partir de las 5.500 vueltas. Eso, teniendo en cuenta que es un motor turbo es bastante alto y en cierto modo recuerda un poco a los antiguos motores atmosféricos donde la potencia no parecía ser tanta. Un régimen que rara vez vamos a visitar rodando de forma habitual.

Eso quiere decir que el turbo lo que nos va a dar es fuerza, par. Este sí lo encontramos en un rango mucho más óptimo y habitual. Los 250 Nm están disponibles a partir de las 1.620 vueltas. Por lo tanto conseguimos mitigar un poco el efecto de la potencia. La verdad es que la respuesta es ágil y contundente. No tiene problemas en las recuperaciones, en adelantamientos o en carreteras de montaña a no ser que vayamos muy cargados. En ese caso entonces convendría mirar una versión con algo más de entrega.

Diferentes modos de conducción: Eco, Confort, Normal y Sport

Dinámicamente hablando el CLA se comporta con bastante soltura, sin ninguna estridencia pero se podría decir que cumple. La reducción del centro de gravedad permite que el coche vaya mejor asentado y se comporte mejor en las curvas, pero tampoco esperemos un comportamiento extremo, no al menos en esta versión. Pero teniendo en cuenta que este chasis podrá soportar hasta los 420 caballos de las variantes 45 AMG, ya podrás imaginar que para 163 caballos va más que sobrado. De hecho el CLA es mucho más coche ahora que antes.

Hay algo que debo reconocer que no me gusta pero que puedo llegar a entender. Al igual que el Clase A, el CLA hace uso de un eje de torsión en la parte trasera. A diferencia de los modernos sistemas multilink, es un conjunto de suspensiones menos favorable para una conducción agresiva. Como ya digo no me gusta porque si elevamos el ritmo empezaremos a notar como el coche se comporta de forma extraña y menos precisa en el eje trasero. Eso sí subimos el ritmo. SI no lo hacemos no notaremos absolutamente nada, más bien lo contrario, algo más de confort, la característica principal de este tipo de suspensiones.

En España no se comercializarán ni el CLA 180d ni el CLA 220. Los motores diésel todavía tardarán un tiempo en llegar

Y es que todo el coche está enfocado a realizar una conducción muy tranquila y cómoda, como es habitual en Mercedes. Sentarte, arrancar y listo. Además si montamos la caja automática de doble embrague y siete velocidades conseguiremos reforzar un poco más estas sensaciones. No es la caja más rápida del mercado, pero cumple perfectamente para la causa de la comodidad. Eso sí, barata no sale, ya que Mercedes nos pide 2.200 euros por ella.

Tras haber probado gran parte de la gama, debo reconocer que el que más me ha gustado ha sido el 220d. El motor turbodiésel empuja de maravilla, y parece tener más caballos de los que realmente se anuncian. Sin embargo para el día a día, con atascos y bajas velocidades, es más incómodo ya que a bajas vueltas el motor se vuelve muy áspero, produciendo vibraciones bastante notables que entran en el habitáculo para incomodar un poco a sus ocupantes. Sin embargo, para viajes largos con bajos consumos, puede ser la opción más interesante ya que debemos recordar que el 180d no se venderá en nuestro país.

La lectura de los instrumentos digitales es muy clara, pudiendo cambiar el diseño de la pantalla

Por su parte el 250 4MATIC de gasolina se presenta como esa opción intermedia para aquellos que busquen un término medio de rendimiento sin llegar a las versiones 34 o 45 AMG. La verdad es que al igual que el CLA 200, la potencia no parece ser tanta como se anuncia, pero el rendimiento es muy bueno. Se consigue un punto extra de prestaciones pero sin que por ello los consumos se disparen. La tracción total 4MATIC le permite un paso por curva más rápido y seguro, pero el comportamiento en general sigue estando muy enfocado al confort.

En cuanto a consumos se puede decir que el nuevo CLA cumple con lo esperado. Todos los motores cumplen con las actuales normativas europeas de emisiones, y eso nos deja con unos consumos oficiales realmente reducidos. El CLA 200 consigue arrojar buenos datos a pesar de tratarse de un motor de gasolina ya que su consumo medio oficial oscila entre los 5,4 y los 6 litros por cada 100 kilómetros recorridos. El 220d por el contrario es más eficiente, siendo capaz de bajar los datos hasta los 4,2-4,4 litros.

Conclusiones

El segmento de las berlinas compactas no será el más vendido de todos, pero demuestra que el diseño es una parte fundamental a la hora de elegir nuestro próximo coche. El nuevo Mercedes CLA se postula una vez como la alternativa premium a batir, siendo ahora mejor coche que antes. Todos los cambios le han sentado bien, desde el diseño hasta el incremento de tecnología pasando por una conducción tranquila y equilibrada. Si buscamos prestaciones y rendimiento habrá que esperar a las variantes 35 y 45 AMG. Eso sí, más vale ir haciendo hueco en la cartera porque no serán nada baratas teniendo en cuenta que el CLA arranca en los 31.400 euros.

El nuevo CLA es más que un Clase A con aspecto de berlina. Es más coche

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