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    Qué es una electrolinera y cómo funciona

    David Plaza
    David Plaza
    6 min. lectura
    Las electrolineras son cada vez más numerosas.

    El auge de los coches eléctricos hace que cada vez sean más las estaciones de suministro de energía específicas para este tipo de vehículos. Son las llamadas electrolineras, un elemento crucial en la evolución de la movilidad sostenible.

    Una electrolinera es una estación de carga para vehículos eléctricos o híbridos enchufables. Al igual que en una gasolinera o estación de servicio tradicional repostamos combustible fósil para vehículos con motor de combustión, en las electrolineras podemos cargar nuestros coches eléctricos.

    La electrolinera no es un simple punto de carga en el que enchufar el coche eléctrico o híbrido enchufable, sino un establecimiento más completo en el que disponer de diferentes puntos de carga y, cada vez más habitualmente, también otros servicios con los que amenizar la espera: cafetería, zona de descanso, aseos, etc.

    Además, algunas electrolineras disponen de diversos adaptadores para enchufes de carga, así como asesoramiento durante el proceso.

    Cómo funciona una electrolinera

    Lo habitual es que el propietario de un coche eléctrico disponga de un punto de carga en su domicilio, pero durante un viaje o un trayecto más largo del inicialmente planeado puede ser necesario acudir a una electrolinera.

    Así funciona una electrolinera de EasyCharger.

    El modo de recargar tu vehículo eléctrico en una electrolinera es en realidad muy similar al de cualquier otra estación de autoservicio. En este caso no pagas por los litros de carburante con los que has llenado tu depósito, sino que pagas por la energía eléctrica consumida para recargar las baterías.

    Cuánto cuesta poner una electrolinera

    El coste de recarga en una electrolinera, o en cualquier otro punto de uso público que sea de pago, dependerá de la red de suministro utilizada y de la velocidad de carga.

    Los precios de carga rápida y ultrarrápida (a partir de 22 kW y hasta 150 kW), la más práctica en las electrolineras por ser utilizadas principalmente por usuarios que deben reiniciar la marcha lo antes posible, son los más caros y oscilan entre los 0,15 y los 0,79 euros por kWh.

    En ello también tiene influencia el periodo horario en el que se realiza la carga, que en muchos puntos es más económica durante la noche.

    Las redes de suministro de energía eléctrica más habituales son las siguientes:

    • Endesa: 0,49€/kW
    • Iberdrola: 0,30€/kW
    • Repsol: 0,47€/kW
    • Ionity: 0,78€/kW
    • EasyCharger: 0,30€/kW
    • Wenea: 0,45€/kW
    • Tesla: 0,29€/kW

    Tipos de carga

    Actualmente, las modalidades de carga disponibles se dividen en cuatro modos, que son los siguientes:

    Modo 1

    No existe comunicación ninguna entre la toma, que es doméstica tipo Schuko, y el vehículo. Por tanto, es una carga genérica destinada a múltiples usos que no cuenta con seguridad ni protección.

    Es lenta (puede llevar más de ocho horas completar el proceso), monofásica, de corriente alterna y con una intensidad máxima de 16 Amperios (A) y voltaje de 230 V. Así, la potencia máxima de carga es de 3,7 kW.

    Modo 2

    Es como el primero, pero incluye un cable equipado con un sistema de protección y un interruptor del diferencial para evitar problemas de conexión con la red.

    Igualmente, hablamos de una recarga lenta con las mismas propiedades que la de Modo 1.

    Modo 3

    Este tipo de carga semirrápida demanda un conector Tipo Mennekes o SAE J1772, dependiendo del que utilice el vehículo. Es el que suele instalarse en las viviendas, lugares de trabajo o centros comerciales. Se trata de un poste de recarga o Wallbox para vehículos eléctricos o híbridos enchufables que incorpora varios sistemas de protección necesarios para la seguridad de la instalación eléctrica y del vehículo.

    El punto de carga de tipo 3 suele ser el que se instala en los domicilios.

    También permiten monitorizar la recarga, que es de corriente alterna y generalmente monofásica. La intensidad habitual es de 32 A, por lo que la potencia máxima es de 7,4 kW. No obstante, si la carga es trifásica, la intensidad puede ser de hasta 63 A y hasta un máximo de 43 kW.

    Modo 4

    Es el destinado para la recarga rápida en corriente continua gracias al transformador que incorpora. Es el habitual en electrolineras y determinados lugares públicos, siendo su coste de uso el más elevado.

    El punto de carga incluye el cable de conexión y la potencia es de al menos 50 kW, aunque también puede ser ultrarrápida y en ese caso llegará hasta los 350 kW. Los conectores aptos son el CCS Combo y el CHAdeMO.

    El tiempo estimado de carga para completar el 80% suele ser de 30 minutos, aunque ello dependerá del vehículo y su batería. Es una carga que no conviene utilizar habitualmente, pues tiende a deteriorar la batería con mayor rapidez.