¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Al Mercedes W12 se le atragantan las nuevas reglas: «La zaga es nerviosa e implacable»

    Valtteri Bottas, a bordo del Mercedes W12 en Bahréin.

    Tras dos jornadas de test en Bahréin, Mercedes es consciente de que tiene mucho trabajo por hacer con un monoplaza que se ha mostrado muy nervioso hasta el momento. Tanto Hamilton como Bottas admiten que la parte trasera no está funcionando adecuadamente.

    Habrá que ver si Mercedes puede darle la vuelta a la situación pronto, pues si hay un equipo en la parrilla que ha demostrado tener capacidad para ello ese es el alemán. Pero tampoco cabe duda de que el W12 ha nacido con problemas, siendo excesivamente nervioso en su parte trasera.

    Prueba de ello son las numerosas salidas de pista que sus dos pilotos han tenido en las dos primeras jornadas de entrenamientos en Bahréin, así como las declaraciones de ambos.

    «La parte trasera no se comporta particularmente bien con este nuevo cambio de reglamento»

    «La parte trasera no se comporta particularmente bien con este nuevo cambio de reglamento y estamos tratando de encontrar el punto dulce», admitía Lewis Hamillton tras bajarse del coche en la segunda jornada.

    Este año, la FIA ha introducido modificaciones en el reglamento técnico que buscan reducir la carga aerodinámica en el eje trasero. Para ello, se ha limitado la efectividad del suelo y el difusor, algo que parece haber perjudicado a Mercedes en mayor medida.

    A este problema se le unen las dificultades que está teniendo Mercedes para acumular vueltas, algo parcialmente causado por un problema en la caja de cambios que también se reprodujo en Aston Martin, cliente que utiliza todo el tren motriz de la marca germana.

    La zaga de los monoplazas ha sufrido cambios este año y el Mercedes W12 los está acusando.

    «En comparación con el pasado, no está siendo particularmente útil», admite Hamilton en relación al test. «No es mucho comparado con otros días de test que hemos tenido, pero estamos tratando de ser lo más eficientes posible. Cubrimos menos kilometraje que algunos equipos, como Red Bull. Tratamos de seguir nuestro programa y gestionar la cantidad de vueltas que hacemos».

    «Sólo estamos centrados en tratar de entender el coche. No tiene sentido preocuparse todavía. Todo el mundo se está centrando en su programa y eso es lo que estamos haciendo nosotros también», concluye Hamilton.

    Los neumáticos nuevos no ayudan

    Valtteri Bottas tampoco se mostró particularmente satisfecho tras rodar en la tarde del sábado. señalando que «hace más viento de lo que hemos tenido normalmente (en Bahréin), pero uno de los problemas más grandes con el coche es la parte trasera, es bastante nerviosa e implacable».

    Además, los neumáticos más rígidos de esta temporada parecen agravar el problema, pues están generando mayor degradación y deslizamiento. «A esto hay que unirle los neumáticos nuevos, que son bastante sensibles al deslizamiento, así que estamos tratando de calmar un poco el coche y de esa manera conseguir un poco más de ritmo».

    Bottas marcó el mejor tiempo en la jornada del sábado, pero para ello necesitó utilizar el neumático C5, el más blando, y no impresionó en absoluto al resto del paddock. «Me sentí bien con el coche y confiado y al menos a veces bastante rápido. Esperemos que tengamos una mejor idea de dónde estamos el último día, tandas largas, etc., pero sólo es un test».

    ¿Conseguirá Mercedes solucionar sus problemas a tiempo para el comienzo de la temporada?

    Fotos: Mercedes AMG F1