Los españoles ya han decidido cuánto tiempo aceptan perder junto a un cargador antes de cansarse del coche eléctrico
Un análisis del observatorio de Arval revela las costumbres de los usuarios de los coches eléctricos a la hora de cargar sus coches, así como el tiempo que estamos dispuestos a pasar en las estaciones de carga a la hora de viajar con un BEV.

Como todos los países europeos, España se está pasando cada vez más al coche eléctrico o electrificado, con prácticamente la mitad de las matriculaciones siendo de coches híbridos sencillos y, en agosto, una cuarta parte del total siendo la suma de híbridos enchufables y coches 100% eléctricos. Un aspecto clave en esta adopción es la evolución de las infraestructuras de recarga, además de agilizarse los tiempos de recarga.
Cada vez vemos más común como los coches eléctricos son capaces de cargarse del 10% al 80% en menos de 20 minutos en CC, utilizando cargadores rápidos o ultrarrápidos. Ahora bien, una cosa es de lo que sea capaz el coche concreto, con su arquitectura de batería (especialmente los más modernos de 800 V) y otra lo que puedan llegar a ofrecer los propios cargadores en sí.

Esto es lo que nos gastamos cada vez que cargamos un BEV
Según los datos de Arval en su último informe (Arval Mobility Observatory 2026), casi la mitad de los conductores de vehículos corporativos - es decir, matriculados a través del canal de empresas - desconoce si es más caro o más barato cargar un coche eléctrico frente a repostar uno de gasolina o gasoil convencional. Evidentemente, esto cambia mucho según la modalidad.
Si se carga en casa durante las horas valle, podemos ver cargas completas de entre 1,44 € a 2,15 € para recorrer unos 100 km, lo cual asciende a 3,59/5,83 € en horas punta, 4,31/6,46 € si se carga en un punto público semirrápido y entre 6,46 a 11,34 € en el caso de puntos públicos de carga ultrarrápida. A modo de referencia, para recorrer 100 km se suelen repostar unos 8,69 € en el caso de vehículos diésel y 9,93 € en el caso de repostar con gasolina, además de ser repostajes de entre 3 a 5 minutos según los datos de Arval.
El tiempo máximo que en España cargamos un coche eléctrico
Teniendo en cuenta esto, no sorprende tanto que el 49% opte por cargar su coche durante la noche. Un 28% afirma que prefiere cargar en puntos de carga rápida, otro 10% mientras está haciendo las compras en supermercados o centros comerciales y un 13% mientras están en su jornada laboral (evidentemente, se aplica sobre todo a casos de quienes trabajan en oficinas). Aún así, hasta un 42% de los encuestados afirman que necesitan más garantías antes de pasarse al coche eléctrico, afirmando sólo el 6% que están listos para dar el salto (y un 27% ni lo considera).

Para cuando no es posible cargarlo por la noche, ¿Cuánto tiempo estamos dispuestos a esperar? La media afirma que, como máximo, unos 38 minutos. Un porcentaje de conductores esperaría más - incluso un 20%, sumando los que conducen coche eléctrico y los que no, esperaría más de una hora. Un 38% está dispuesto de esperar menos de 24 minutos, mientras que un 26% de los conductores esperaría entre 25 a 34 minutos, lo que suma prácticamente dos tercios de los conductores en el muestreo de Arval.
Retos pendientes para la renovación de un parque envejecido
Por tanto, uno de los grandes retos - en España y en toda Europa realmente - es superar esa barrera de los 24 minutos. Recordemos que en buena parte de nuestro país estamos limitados a cargadores de entre 150 a 350 kW en el caso de los ultrarrápidos que podemos ver en autovías, notablemente por debajo de los 400 kW o más que pueden cargar algunos modelos ya presentes en el mercado - de hecho, esperamos la llegada de los cargadores de Xpeng de hasta 1.000 kW.
En España existen en torno a 6.000 conectores públicos capaces de entregar unos 150 kW o más - AEDIVE apunta a unos 4.950 y ANFAC unos 6.252. La diferencia de cifras, según el vicepresidente de AUVE Álvaro Sauras se debe al número de conectores operativos en estos momentos frente al de puntos de carga existentes. Todo ello para un 2,4% (los que tienen Etiqueta CERO de la DGT) del total del parque automovilístico en España, con una media de edad de 14,6 años y una gran mayoría con Etiqueta B (35,6%), C (32%) o sin etiqueta (22,3%), siendo los de la Etiqueta ECO el 7,7% restante. Otro gran reto aún por superar.
Fuente: Arval

