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    BMW confirma el desarrollo de un coche impulsado por hidrógeno

    Javier Gómara
    Javier Gómara

    La electricidad ha abierto el camino a posibles soluciones para una movilidad alternativa. Sin embargo es en el hidrógeno donde están depositadas la mayoría de esperanzas. Al igual que en su momento pasó con los eléctricos e híbridos, el hidrógeno está dando sus primeros pasos.Sin embargo muchas marcas ya desarrollan modelos impulsados por él.

    El hidrógeno es el combustible del futuro, de eso no hay duda, pero pasará tiempo hasta que sea viable al 100%

    No es ninguna novedad decir que BMW está desarrollando vehículos impulsados con combustibles alternativos, es más, hace años ya anunciábamos que estaba desarrollando híbridos de pila de combustible, pero no ha sido hasta ahora cuando esos desarrollos están tomando un papel más importante. Así lo ha anunciado el jefe de ventas y Marketing de BMW, Ian Robertson.

    Desde hace años, BMW lleva trabajando en el desarrollo de coches impulsados por hidrógeno. Fue el despertar de las tecnologías de movilidad alternativa, cuyos primeros proyectos resultaban inviables para la época. Sin embargo el desarrollo y la innovación han provocado que se den pasos de gigante en estas tecnologías. La colaboración con Toyota, ha permitido que la marca alemana se ponga al día en estas cuestiones.

    En 2007, 100 BMW Serie 7 fueron adaptados para que fueran capaces de funcionar bien con gasolina, o bien con hidrógeno. Los resultados fueron esperanzadores. Aquellas primeras unidades llevaban instalado un motor V12 de 6,9 litros que era capaz de exprimir 273 CV y 395 Nm de par motor. Las prestaciones también resultaron ser generosas, de 0 a 100 Km/h en 9,2 segundos.

    Puede que no parezcan mucho teniendo en cuenta que hablamos de un gran motor, pero fueron un primer paso, por lo que se valoró de forma positiva. Sin embargo eso ya queda en el pasado, y es hora de que se desarrollen nuevos proyectos, más viables y eficientes, eso sí, siempre con el hidrógeno como base, campo en el que se ha avanzado mucho en los últimos años.

    El mayor problema del hidrógeno es su producción y distribución. Los altos costes hacen que su implantación en coches de producción sea más complicada de lo que debiera, pero no si la asociamos con la electricidad. Las baterías de nueva generación van a permitir que cada vez más, veamos modelos puramente eléctricos o híbridos sin gasolina o diésel.

    El grafeno es el material en el que están puestas todas las esperanzas. Como os contamos el otro día, este material futurista cuenta con un sinfín de particularidades y beneficios. Su empleo en el desarrollo de baterías podrá llegar a permitir autonomías cercanas a los 1.000 kilómetros. Si a eso le sumamos un combustible totalmente limpio el buen resultado está garantizado.

    Hace años BMW ya presentó un Serie 7 impulsado por hidrógeno, un primer paso de gran valor

    Pero eso no será hasta dentro de al menos una década, queda mucho camino por recorrer, pero es un principio y hay que alabarlo. Mientras, los planes de BMW pasan por seguir desarrollando modelos para la gama i. En un futuro se espera la incorporación de un i5, un modelo más desarrollado y atractivo que empleará el Toyota Mirai como base.

    Fuente: Autocar