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    El BMW i8 acumula una producción de 20.000 unidades, el último un i8 Roadster

    Producción del BMW i8 Roadster

    Quién le iba a decir a BMW el pasado 2014 que el deportivo de fibra de carbono e híbrido enchufable se podía codear con importantes deportivos del mercado y poniendo a algunos contra las cuerdas, además de vaticinar un éxito de ventas. Con cinco años a las espaldas, el modelo acumula 20.000 unidades producidas, la última con este galardón correspondiente al i8 Roadster.

    Llegó como un avanzado concepto de deportivo en 2011 y dos años después recibió la luz verde de producción. Un híbrido enchufable que la marca alemana introducía en el mercado bajo la nueva sub-marca de movilidad sostenible. Un diseño futurista, un sistema de propulsión alternativo y una carrocería y una estructura del chasis realizados en fibra de carbono eran sus argumentos.

    Muy caro y muy lejos, al mismo tiempo, de lo que suponía un deportivo como el i8 con el sello de BMW, los bávaros apostaron fielmente por su idea demostrando que, a pesar de su elevado coste, poniendo en aprietos a más de un competidor. En 2018, la gama se amplió con la versión sin techo del i8 Roadster.

    Así es el interior del BMW i8 Roadster "Ultimate Sophisto Edition"

    Precisamente, esta carrocería ha sido la que luce el número 20.000 en la factoría, correspondiente a la edición especial "Ultimate Sophisto Edition", más exclusiva todavía y limitada a 200 unidades, y cuyo destino comercial se encuentra en Alemania. Estéticamente, el deportivo descapotable se ha pintado en uno de los colores más exquisitos de la firma, el "Gris Sophisto" acabado con una pátina brillante.

    Fabricado en la planta de Leipzig desde el año 2014, ha sido el deportivo híbrido enchufable más exitoso del mundo, por su nivel de producción y por las características que han supuesto que se vende en China, India o Australia, además de hacerlo en Europa o Estados Unidos o Japón, con un 10 por ciento de las ventas del modelo correspondientes a la variante más deportiva del i8s.

    Las cuentas le han salido a BMW casi perfectas. Han logrado vender uno de los modelos con el diseño más futurista y que se pensaba que tendría dificultades para hacerse un hueco en el mercado de los grandes deportivos, y lo mejor de todo ganando dinero con una marca que no se esperaba. Ahora, apenas quedan unos meses para terminar la producción por todo lo alto, en abril de 2020 diremos adiós al i8.