¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Cómo limpiar el motor del coche: así debes hacerlo para no provocar una avería

    El motor cuenta con muchas partes delicadas, por lo que debe ser limpiado con mucho cuidado.

    Limpiar el motor del coche no es algo que solemos hacer, pero en caso de animarnos a ello debemos tener algunas cosas importantes en cuenta si no queremos correr el riesgo de sufrir importantes averías.

    La limpieza del vehículo es algo habitual en cualquier propietario, especialmente si es de los que lo trata con mimo y gusta de verlo siempre en buen estado de presentación.

    Pero dicha limpieza suele limitarse al exterior y el habitáculo, el motor y las partes internas del coche no son tan accesibles y sencillas de limpiar, además de necesitar de ciertas precauciones para no provocar averías.

    «Nunca recurras a la manguera o a la pistola a presión»

    No es desaconsejable, en cualquier caso, realizar limpiezas periódicas en el motor, tanto si queremos venderlo en el mercado de coches de segunda mano como si simplemente queremos mantener el vehículo en buen estado.

    Vamos a ver cómo se hace.

    Cómo limpiar el motor de forma segura

    El motor de un vehículo consta de muchas partes distintas hechas con diferentes materiales, pero las que más nos tienen que preocupar son las conexiones eléctricas, sensores, cables y elementos como la batería.

    Estos deben ser protegidos y nunca mojados, por lo que no es buena idea utilizar el agua a presión para limpiar un motor, sino que deberemos hacerlo de manera controlada y minuciosa. Y es que, por mucho que tapemos con plásticos o bolsas, siempre habrá elementos de difícil acceso que pueden dañarse o provocar cortocircuitos en el sistema eléctrico.

    Con 15 o 20 minutos de trabajo podremos dejar el motor casi como si fuera nuevo.

    Así pues, lo mejor es hacerlo del siguiente modo:

    1. Retirar el polvo. Para ello podemos usar trapos, cepillos o un aspirador con una buena boquilla con la que frotar ligeramente y retirar la suciedad superficial en seco. De ese modo, luego será más sencillo dejar el motor limpio. En este paso retiraremos también hojas, insectos y demás restos que pueden haber quedado atrapados en los huecos del motor y el capó.
    2. Limpiar con líquido o spray adecuados. Este punto es importante y no todos los limpiadores o quitagrasas son aconsejables, por lo que más adelante hablaremos en profundidad de ello. Además, evitaremos limpiar la batería o, si lo hacemos, no tocaremos ambos polos a la vez, o el positivo y una superficie metálica. Rociamos con el spray y utilizamos un paño o manopla de microfibra para limpiar todas las partes accesibles del vano motor, pero nunca inundaremos el mismo o elementos como las bujías (en motores gasolina) podrían verse afectadas. Como complemento, podemos recurrir a una vaporeta o un cepillo para las zonas más difíciles.
    3. Eliminar las manchas difíciles. Siempre quedan zonas en las que se acumula la grasa y el óxido, por lo que tendremos que recurrir a productos más incisivos. Si utilizamos un quitagrasas, debemos echarlo siempre sobre el paño, frotar y retirar con otro limpio, pues es más propenso a conducir la electricidad y es abrasivo. Para el óxido podemos utilizar un producto tipo ‘3 en 1’, ‘WD-40’ o similares, dejándolo actuar durante medio minuto y retirando con un estropajo que no ralle a continuación.
    4. Abrillantar los plásticos. Si queremos terminar la tarea con nota, podemos recurrir a un líquido abrillantador de plásticos, el cual aplicaremos con un paño o mediante spray. Un producto tipo ‘3 en 1’ o ‘WD-40’ como el que hemos nombrado en el punto anterior también ofrece resultados similares.

    Qué productos podemos utilizar para limpiar el motor

    Este es un punto especialmente importante para nuestra seguridad y la del motor, pues algunos productos son conductores de la electricidad y no debemos utilizarlos nunca.

    Es el caso del agua normal, como es lógico. En cambio, el agua destilada o el agua desmineralizada no conducen la electricidad, por lo que podemos utilizarlas (con spray o paños, recordamos, no con pistolas de agua a presión o mangueras).

    ¡Ojo! Si vives en zonas costeras es mejor que no utilices ningún tipo de agua, pues el salitre hará que éstas conduzcan la electricidad del mismo modo que al agua normal. Lo mismo ocurre tras circular por carreteras con sal para evitar las heladas en invierno.

    Los habituales líquidos limpiacristales o multiusos pueden ser una buena opción al no ser conductores de la electricidad, pero no el quitagrasas, que debemos utilizar sólo para el paso 3 y con precaución.

    Algunos productos específicos son realmente eficientes.

    También existen en el mercado productos como este de Autoglym, que han sido desarrollados específicamente para limpiar el motor y que suelen servir tanto para limpiar como para disolver el aceite, la grasa y la suciedad más incrustada. También otros para limpiar gomas, plásticos y vinilos.

    Y recuerda, nunca recurras a la manguera o a la pistola a presión, o será mejor que cruces los dedos para que nada se estropee.

    Fotos: Pixabay