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Los fabricantes alemanes se quejan de los plazos para cumplir el ciclo WLTP

Los grandes fabricantes alemanes ya están poniendo el grito en el cielo después de avanzar que el plazo marcado por la Unión Europea para homologar sus motores bajo el nuevo y estricto ciclo WLTP es demasiado corto. Si bien la Comisión Europea dio un plazo para este menester de un año, las marcas alemanas apuntan que el problema se encuentra en la falta de disponibilidad de bancos de pruebas.

Un Mercedes Clase C realiza pruebas de conducción en condiciones reales (RDE) equipado con el dispositivo de medición de emisiones portátil en la trasera

Era de esperar que, a medida que se acerca la fecha para que todos los fabricantes que venden sus productos en Europa adapten sus modelos -y sus mecánicas- al nuevo procedimiento de pruebas de vehículos ligeros armonizados a nivel mundial (WLTP), lo cual será de obligado cumplimiento el 1 de septiembre, ya estén poniendo el grito en el cielo con quejas.

Todos los grandes fabricantes europeos se encuentran realizando ensayos para ofrecer los datos de consumos de combustible y emisiones de CO2 y NOX más realistas por todo el mundo, la mayor parte de ellos después de instalar un filtro de partículas en los modelos de gasolina y una trampa de óxidos de nitrógeno en los diésel, por lo que necesitan de un período antes de someterse a las nueva normativa que los obliga también a una prueba en condiciones reales (RDE).

Estas pruebas servirán para cumplir la norma de emisiones Euro 6c y un año después entrará en vigor la norma Euro 6d-TEMP, mucho más exigente todavía y con valores límite en ciclos de prueba más estrictos. Los fabricantes saben que es un trabajo muy complicado porque se necesita dedicar una gran cantidad de equipos humanos y tiempo para cada configuración mecánica que se ofrezca en cada modelo, con nada menos que 500 aprobaciones por vehículo.

A algunos fabricantes se le empiezan a acumular stocks de producción que es necesario modificar también

Algunos fabricantes ya han estimado que no se llegará a tiempo y han cortado por lo sano: eliminar versiones de la oferta. Volkswagen ha recortado versiones, BMW vende sólo los más modernos modelos con motores V8, Porsche ha parado la producción y aunque en octubre llegará la nueva generación del 911, las unidades que actualmente salen de producción ya disponen de un filtro de partículas. O el nuevo Cayenne, que hasta el 31 de agosto no se podrá pedir al no disponer de este dispositivo en las versiones de gasolina; y la lista sigue y sigue....

Los fabricantes, a través de la Asociación Europea de la Industria Automotriz (ACEA), apunta que no han dispuesto de la información necesaria sobre las nuevas reglamentaciones especificando que "No fue sino hasta el 27 de julio de 2017 cuando la UE adoptó las regulaciones de implementación y, con eso, la introducción temprana de un filtro de partículas en motores de inyección directa de gasolina, lo que generalmente requiere un desarrollo antes de producción de tres años".

La culpa de no llegar al cumplimiento de la fecha marcada es de la Unión Europea, dicen los fabricantes

Además, la presión sobre el comisionado europeo también llega de una forma más fuerte -si cable- desde la Asociación de la Industria Automovilística Alemana (VDA) apuntando que "le hubiera gustado un período más largo" añadiendo que "si la UE hubiera puesto el plazo de implementación del WLTP para todos los nuevos modelos a partir del 1 de septiembre de 2019, un año después, la situación sería mucho más relajada. No habría llegado a estos cuellos de botella. Nadie quiere pérdidas de producción siendo particularmente perjudiciales para Alemania".

Lo cierto es que esto viene desde finales de 2016 cuando los responsables de ACEA ya advirtieron que el plazo que se manejaba para la implementación de los nuevos estándares era demasiado corto. Entonces, el secretario de esta asociación, Erik Jonnaert, declaró que "Nos enfrentamos a un problema muy práctico, debido a que la incertidumbre que rodea las nuevas especificaciones simplemente deja a los fabricantes muy poco tiempo para realizar los cambios necesarios en el diseño de los vehículos, motores, sistemas de escape y líneas de ensamblaje".

Con todo, la Unión Europea se muestra tajante y no cede apuntando que "La salud pública está en juego y no tenemos tiempo que perder", por lo que rechaza cualquier petición de demora en el cumplimiento de los plazos.

Los alemanes no pueden cumplir los plazos, los franceses de PSA apuntan que no hay problema y los japoneses superan las pruebas

Cuando en 2016 la Unión Europea comunicó a los fabricantes las nuevas medidas con los respectivos límites -solo pueden emitir una décima parte de la cantidad actual- todos aplaudieron la noticia y señalaron que, desde el punto de vista técnico, no existía problema. Ahora, es todo lo contrario para los alemanes y Renault incluida, mientras que los franceses de PSA apuntan que no estiman parar la producción de alguno de sus modelos para realizar las implementaciones necesarias, al mismo tiempo que los japoneses ponen más carne en el asador contra los alemanes.

Mazda y Honda señalan que las modificaciones que han realizado en sus bloques diésel superan las nuevas medidas tranquilamente. Ojo al dato: los de la primera marca citada han ido un poco más allá señalando que el nuevo motor 1.8 SKYACTIV-D cumple la Euro 6c sin Adblue (este nuevo bloque sustituirá al actual 1.5 SKYACTIV-D a partir de este verano), mientras que el diésel más potente, el 2.2 litros SKYACTIV-D con 150 y 184 CV, reconocen que necesitará este líquido, toda una puya directamente al corazón de los alemanes. Un ejemplo: las palabras de Dieter Zetsche declarando que "para poder cumplir con la norma, cada modelo necesita un año natural completo". Con la negativa tajante de Europa, a los alemanes no les quedan más que cuatro salidas al problema:

  1. Acelerar las pruebas para cumplir con el plazo
  2. Retirar de la oferta algunas de las versiones hasta que estén debidamente regladas
  3. Eliminar más versiones si la opción anterior no la consideran viable
  4. Optar por la técnica de Porsche

Las tres primeras opciones no tienen ningún truco, son las que son, pero mientras que Porsche ha apuntado a una fase escalonada de vuelta a producción de algunos modelos tras las modificaciones necesarias, otros ven que es una estrategia para no caer en una reducción en las ventas, de forma que estiman que la firma de deportivos modificará las unidades y producirá y venderá pequeñas series hasta que se normalice la situación.

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