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    Indy 500Mansell, Andretti, Newgarden... los 16 'novatos de tercera' que precedieron a Palou

    Esta fue la diferencia que separó a Marco de un triunfo que lo habría cambiado todo...IndyCar Media

    El piloto español buscará romper las seis décadas de maldición del séptimo puesto, desde una fila muy inusual para pilotos novatos.

    Varios de ellos rozaron la victoria en la parte final de la carrera, entre ellos el poleman de esta edición, Marco Andretti.

    El próximo domingo, Álex Palou comenzará sus primeras 500 millas de Indianápolis desde la séptima posición, en el interior de la tercera fila, una posición notablemente inusual para un novato en la Indy 500. No por lo elevada de la misma, eso sí, ya que otros cuatro 'rookies' clasificaron más arriba que el piloto español en su debut en la última década: Carlos Muñoz, segundo en la parrilla de 2013, y los quintos puestos de A. J. Allmendinger (2013), Fernando Alonso (2017) y Colton Herta (2019). Sin ir más lejos, Palou no es siquiera el novato mejor colocado de esta edición, cortesía del cuarto lugar del holandés Rinus VeeKay.

    Palou también tendrá que pelear contra la anomalía estadística de la séptima posición, que no registra triunfos desde 1961, cuando todas las demás posiciones del top 13 han visto al menos una victoria desde 1993. Lo que también es inusual, por curioso que parezca, es que un novato salga en tercera fila, la única que no había albergado a un solo 'rookie' en las últimas siete ediciones de la carrera, y que históricamente no ha contado con muchos de ellos. Desde 1963, solo 16 pilotos han arrancado su primera Indy 500 desde la tercera fila, un número muy bajo si se tiene en cuenta que, desde 2004, hasta ocho pilotos han debutado en la segunda y cuarta fila, y otros once en la quinta.

    Aunque las circunstancias de todos ellos fueron notablemente diferentes, sus experiencias en carrera pueden servir de referencia para los múltiples escenarios a los que Palou habrá de enfrentarse el próximo domingo. Este artículo repasará a los mencionados 16 novatos de la tercera fila, con especial hincapié en aquellos cuya participación resultó más reseñable. Ningún novato debutó en la tercera linea entre 1963 y 1971, y los datos anteriores a 1963 son poco concretos, por lo que todos los pilotos aquí contemplados hicieron su debut a partir de los años 70.

    1972 - SAM POSEY / SWEDE SAVAGE: Los primeros casos de los años 70 tuvieron lugar con dos pilotos muy diferentes: el cerebral y calculador Posey, destacado piloto de resistencia que se dejaba ver de tanto en tanto por los monoplazas, y el veloz Savage, considerado un potencial campeón del futuro. Posey pasó de la séptima posición de parrilla a la quinta final, mientras que Savage apenas duró cinco vueltas desde el noveno puesto por un problema en una tuerca. No habría mucho más Indy para ambos: en 1973, Posey no se clasificó, y Savage sufrió un brutal accidente cuando peleaba por el liderato en el que su coche se incendió, perdiendo la vida un mes después tras contraer hepatitis B en una transfusión de sangre contaminada.

    El Kingfish de Sneva había sido diseñado para Steve Krisiloff, quién clasificó séptimo y terminó sexto con él en la Indy 500 de 1973.

    1974 - TOM SNEVA

    El joven Sneva ejercía a sus veintipocos como profesor de matemáticas en un instituto, pero el bicho competitivo que había mordido a toda su familia terminó por morderle a él, y de forma mucho más intensa. Tras un primer intento fallido, su debut en Indianápolis supuso el despegue de su carrera tras un gran mes de mayo, clasificándose octavo y llegando a alcanzar la cuarta posición antes de que la transmisión dijese basta en la vuelta 94. Aquello llamó la atención de Roger Penske, quien le contrató para pilotar sus McLaren junto al campeón de NASCAR Bobby Allison.

    Sneva se proclamaría campeón de USAC (el certamen de IndyCar de la época) en 1977 y 1978, pero en ambas ediciones de la Indy 500 acabó segundo tras salir desde la pole. Aquello, sumado a la falta general de triunfos (ninguno en 1978 pese a obtener siete poles) le costó el puesto con un Penske que le consideraba falto del gen ganador definitivo. Después, repitió segundo puesto, esta vez desde el último lugar, en 1980, antes de lograr el ansiado triunfo en 1983 al décimo intento. Logró otra pole en 1984, y siguió compitiendo en la prueba hasta su retirada en 1992, sin ver la bandera a cuadros en ninguno de esos años.

    1977 - DANNY ONGAIS: El 'hawaiano volador' había sido un destacado piloto de dragster que, a mediados de los 70, decidió probar suerte en monoplazas, siendo muy veloz en clasificaciones pese a su falta de fiabilidad (seis victorias y once poles en sus dos primeros años), y compitiendo en la Indy 500 hasta 1987. Pese a salir séptimo, su debut no fue muy notorio, abandonando antes de la mitad por un fallo en una válvula, pero mejoró al salir segundo en 1978 y acabar cuarto en 1979. Al Unser ganó en 1987 ocupando el puesto que Ongais dejó vacante tras un accidente en libres, y éste protagonizó un regreso sorpresa en 1996 a los 54 años en lugar del fallecido poleman Scott Brayton, terminando séptimo desde el último puesto en parrilla.

    1981 - BILL ALSUP: También proveniente de Hawaii, Alsup no se clasificó en 5 de sus 6 intentos en Indianápolis, y tuvo un curioso inicio en el óvalo a los 40 años en 1979, al no clasificarse después de pilotar dos coches, lograr un tercero con Penske tras suplicarle por un motor nuevo, ser descalificado por haber usado la misma unidad de su compañero y accidentarse en la última oportunidad. Dos años después, logró al fin hacer su debut, ya como piloto de Penske de pleno derecho, pero no tuvo un gran día, terminando undécimo a 7 vueltas del líder tras clasificar séptimo. Aquel año acabó segundo en la general de la CART (nuevo organismo regulador de los Indycar), pero su falta total de victorias fue suficiente para que Penske no le renovase, cayendo su carrera en el oscurantismo.

    Un pit stop de Roberto Guerrero en su debut, tres años antes de que una parada similar le costase la victoria en la Indy 500.

    1984 - ROBERTO GUERRERO

    Este piloto colombiano había pasado por la Fórmula 1 sin pena ni gloria, saldándose sus dos años en Ensign y Theodore con un único top 10 en 27 carreras y ningún punto. Por ello, se dispuso a seguir los pasos del italiano Teo Fabi (pole en Indy 500 y segundo en la general en su año debut) y se incorporó a la CART con el competitivo equipo Bignotti-Cotter, con el cual clasificó séptimo en sus primeras 500 millas, las cuales serían absolutamente demenciales: Tras alcanzar el top 5, fue arrollado por Danny Sullivan, esquivó por poco el brutal accidente de Patrick Berdard, se pasó de frenada en una de sus paradas y sufrió un trompo en la curva 2.

    A pesar de todo ello, logró acabar en segunda posición tras un gran duelo con Al Unser. En los tres años siguientes, Guerrero repitió en el top 4 de carrera, pero la fortuna le abandonó en Indy en los peores momentos: en 1987 su coche se caló en la última parada cuando lideraba con ventaja, y en 1992, desde la pole tras batir el récord de la pista, se accidentó en la vuelta de formación. Guerrero siguió compitiendo en la Indy 500 ininterrumpidamente hasta 1999, retirándose en diez de sus 12 últimas presencias, antes de no clasificarse en 2000 y 2001.

    1993 - NIGEL MANSELL

    La participación de 'Old Nige' en la IndyCar, y por ende en la Indy 500, gozó de una expectación sin precedentes. El vigente campeón del mundo de Fórmula 1 huyó de Williams y de un incómodo statu quo con Alain Prost para conquistar las Américas con Newman/Haas, cosa que logró en su primer año ganando el título. Mansell fue excepcional en óvalos (cuatro de sus cinco victorias fueron ahí), pero el único que se le escapó en carrera fue Indianápolis, donde una decepcionante clasificación le situó en la octava posición de la parrilla mientras su veterano compañero Mario Andretti clasificaba segundo. Aún así, en carrera, tras unas primeras vueltas de tanteo, Mansell avanzó hasta ubicarse líder en la vuelta 56 (¿les suena de algo ese guión inicial al de cierto asturiano?).

    Un error propio en su segunda parada le hizo perder mucho terreno, pero recuperó el liderato a 25 vueltas del final, poco antes de la amarilla final. Siendo su primera carrera en óvalo, la inexperiencia le jugó una mala pasada en la resalida a 16 giros del final, y tanto Emerson Fittipaldi como Arie Luyendyk le dejaron compuesto y sin victoria en tercer lugar, aun siendo el primer novato en 23 años (Donnie Allison - 1970) en completar las 500 millas. Su Indy 500 de 1994 terminó con el pay driver Dennis Vitolo subiéndose sobre su coche durante un periodo de caution, un resumen óptimo de una temporada desastre que le condujo a su breve regreso a la Fórmula 1 y al fallido intento de suplir la ausencia del malogrado Ayrton Senna en términos mediáticos.

    1996 - MICHEL JOURDAIN JR. / BUZZ CALKINS: En el extraño primer año de la Indy 500 bajo el mandato de la Indy Racing League, 17 pilotos debutaron en la carrera, muchos de ellos absolutos desconocidos. Ese era el caso de Jourdain, hijo del ex-piloto de CART Bernard Jourdain que solo había corrido la F2 mexicana, y de Calkins, sexto en Indy Lights. Jourdain salió octavo y terminó 13º, siendo el doblado clave que cimentó la victoria de Buddy Lazier al estorbar a Davy Jones, mientras que Calkins, noveno en parrilla, abandonó con problemas mecánicos a 50 vueltas del final. Calkins, ganador de la primera carrera de la IRL, tuvo una trayectoria poco lustrosa a posteriori hasta su retirada en 2001, mientras que Jourdain competiría en CART/Champ Car hasta 2004 (tercero en 2003), regresando a la Indy 500 en 2012 y 2013.

    1997 - JEFF WARD

    Hasta 1997, Jeff Ward era conocido principalmente por sus actividades en las dos ruedas, habiéndose proclamado bicampeón nacional de motocross y supercross antes de buscar su sueño de correr en la Indy 500, con un periplo de cuatro años en Indy Lights. Dos años después de no clasificar en su primer intento, se produjo su debut a los 35 años, aunque para entonces la carrera había perdido gran parte de su lustre a raíz de la guerra abierta entre CART, que mantenía a los equipos y pilotos exitosos, y la Indy Racing League, que conservaba la Indy 500.

    Los coches de G-Force, como el de Ward, dominaron la Indy 500 de 1997.

    Al volante de un segundo coche del Team Cheever, Ward clasificó con solvencia en la séptima posición, y se mantuvo en el grupo perseguidor en en una rara carrera llena de accidentes que terminó por disputarse un martes debido a la lluvia. Una estrategia exitosa en una carrera llena de accidentes le situó líder durante 49 vueltas, pero una amarilla tardía le hizo "conformarse" con la tercera posición en su debut. Ward repitió los cinco años siguientes con grandes actuaciones, siendo segundo en 1999 y cuarto en el 2000, antes de despedirse en la edición de 2005, inmerso ya en su regreso al motocross.

    2003 - TORA TAKAGI / TONY RENNA: El ex piloto de Tyrrell y Arrows en Fórmula 1 llegaba a la Indy 500 con el equipo Mo Nunn tras dos años a medio gas en CART con Walker Racing, formación para la que corría Renna como piloto extra a raíz de una exitosa sustitución de Al Unser Jr. el año anterior. Ambos firmaron un gran papel, clasificando séptimo y octavo, y terminando en quinta y séptima posición ante los grandes nombres del certamen. Takagi repetiría al año siguiente antes de volver a Japón para ganar el Super GT, pero Renna no volvería a correr en IndyCar, ya que perdió la vida cinco meses después en Indianápolis en la quinta vuelta de su primer test como nuevo piloto de Ganassi.

    2004 - KOSUKE MATSUURA: Más pilotos japoneses, en este caso con el apoyo de Aguri Suzuki y de Honda, proveniendo de la efímera Formula Renault V6 Eurocup. Matsuura debutó con en Super Aguri Fernández, saliendo noveno y terminando undécimo sin mayor fanfarria. En 2005 y 2006 repetiría tercera fila con posiciones aún mejores, pero nunca igualaría ese resultado en carrera en sus tres participaciones posteriores. Su marcha a japón para competir en Super Formula y Super GT no depararía resultados mejores durante la siguiente década.

    La sombra de todo un campeón del mundo y leyenda de la IndyCar siempre es alargada.

    2006 - MARCO ANDRETTI

    El suyo era el debut más esperado en Indianápolis, tanto que su propio padre, inmerso ya en su cuarto año como dueño de equipo, decidió regresar de su retiro para poder correr con él. Marco Andretti apenas había pasado tiempo en las categorías inferiores, pero su presencia en el equipo que había dominado las dos temporadas anteriores incitaban a grandes cosas. Fue el segundo mejor de los cinco pilotos del equipo con su noveno puesto en parrilla, y fue avanzando puestos progresivamente hasta que una afortunada amarilla le situó en segunda posición a seis vueltas del final... detrás de Michael Andretti, su padre, el piloto que más vueltas ha liderado en la Indy 500 sin ganarla.

    Michael hizo ademán de querer ganar en la resalida de la vuelta 197, pero un giro después cedió el testigo. Era el turno de Marco... o el de Sam Hornish Jr. que pasó a Michael casi de inmediato. Marco resistió un ataque en la penúltima vuelta, pero levantó más de la cuenta el acelerador en la penúltima curva, y Hornish le arrebató el triunfo en la misma línea de meta. Desde entonces, Marco persigue los fantasmas de ese final, con una gran racha (cinco top 6 entre 2008 y 2015) seguida de unos últimos años tan decepcionantes como sus temporadas. Quizá su pole en este 2020 sirva para cambiarle el final al cuento...

    2008 - HIDEKI MUTOH: El piloto japonés, subcampeón de Indy Lights, debutó en la primera edición posterior a la reunificación de IndyCar y Champ Car, con el apoyo combinado de Andretti Autosport y Honda, y tuvo un debut plácido en el que clasificó noveno y terminó séptimo. Repitió top 10 en 2009, y se coló en el Fast Nine en el que sería el único highlight de un desastroso paso por Newman/Haas en 2010 previo a su regreso a Japón, donde, al igual que Matsuura, tampoco ha gozado de grandes fortunas o éxitos en monoplazas o en GT.

    2012 - JOSEF NEWGARDEN

    El único rookie que había comenzado la Indy 500 desde la tercera línea en los últimos 12 años no era un rookie cualquiera. Tras el gran debut de J. R. Hildebrand el año anterior, había muchas expectativas en el otro campeón americano de Indy Lights, Josef Newgarden, que competía sin casi patrocinios para el equipo de la ex piloto Sarah Fisher, y que brilló durante el mes liderando varias sesiones antes de colarse en el Fast Nine. No obstante, su compañero Bryan Clauson se accidentó justo antes durante su primer intento de clasificación, lo que le llevó a ser muy conservador para situar el coche en séptima posición en parrilla.

    La primera Indy 500 de Newgarden pasaría muy desapercibida, no obstante, tras calar el coche dos veces en boxes y romper el motor en pista a 37 vueltas del final, pero el estadounidense se consagraría como uno de los grandes talentos de la parrilla con equipos modestos. Logró su primer podio en 2013, sus primeras victorias y poles en 2015 y peleó por el título en 2016 antes de fichar por el Team Penske, donde ha ganado dos de los tres últimos campeonatos. Indianápolis, eso sí, sigue siendo su única cuenta pendiente, sin haber mejorado la segunda posición en parrilla y tercera en carrera de la edición de 2016.