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IndyCarEl Aeroscreen termina sus test de homologación con McLaren SP y Coyne

Patricio O'Ward llevó a cabo su primer test como piloto de McLaren SP, probando a su vez el dispositivo.

Tanto O'Ward como Sébastien Bourdais descartaron cualquier problema de visibilidad.

Tras cuatro test, la refrigeración hacia el casco del piloto sigue siendo el principal escollo.

Este martes, IndyCar ha efectuado en Sebring el cuarto y último test de evaluación del Aeroscreen, el sistema de seguridad de cockpit que integrarán todos los Dallara IR-18 de la categoría a partir de la temporada 2020. A diferencia de otros avances o modificaciones que tuvieron muy pocas pruebas en pista en el pasado, la categoría ha optado por cubrir todas las variables posibles con el mayor número de opiniones para un sistema que supone una revolución absoluta en el aspecto del coche y un factor considerable en el manejo del mismo.

La prueba ha tenido lugar en un día caluroso, justo lo que se pretendía para simular las condiciones que los pilotos pueden encontrar durante buena parte de la temporada. En esta ocasión, fueron dos equipos, McLaren SP y Coyne, los que se prestaron para el test con Patricio O'Ward y Sébastien Bourdais, teniendo así dos nuevos perfiles útiles: obtener las opiniones de un equipo nuevo y un piloto con experiencia previa con el Halo, pero experiencia más reducida con el coche (O'Ward), y las impresiones de un piloto con amplia experiencia en carrozados, y que compite con gafas (Bourdais).

El caso del veterano piloto francés suponía la mayor preocupación en lo referente a posibles brillos, destellos o distorsiones, pero el test resultó todo un éxito en ese aspecto, en palabras del propio implicado. "Ha ido tan bien como podía ir, la calidad de la pantalla me ha impresionado de verdad. En algunos GT que he pilotado hay pantallas ligeras en las que la visión no es genial, (pero) la pantalla del IndyCar es tan clara como la luz del día", asegura Bourdais en declaraciones a RACER. "Es muy impresionante, en especial con la curvatura que tienen. Había una pequeña distorsión a los lados, pero no se nota cuando estás compitiendo".

Aunque la mayoría casi absoluta de los objetivos de visibilidad y adaptación al coche del Aeroscreen se han cumplido con creces, el principal problema sigue siendo la refrigeración del cockpit, algo en lo que IndyCar sigue trabajando con varias soluciones. El sistema cuenta con un canal en la base de la pantalla que permite el flujo de aire, pero este no termina de llegar de forma efectiva al piloto, con lo que se están probando conceptos como un tubo extendido en la parte superior que permite redirigir el aire, y un tubo de refrigeración en los cascos similar al empleado en las carreras de resistencia, que sería incorporado al estándar reglamentario si se muestra efectivo.

"Estaba bien en cuanto a visión, pero el mayor problema para mí era que llegase el aire hacia mi visera para enfriar la zona de la cabeza", comentó O'Ward, después de haber efectuado la que era su primera prueba de contacto como nuevo piloto de McLaren SP. "Encontramos una solución para las piernas, pero aún estamos trabajando en el flujo del aire hacia el cockpit con la visera abierta. Hace calor, así que se parece a lo que podríamos tener en St. Pete con el calor húmedo".

Con anterioridad, tras la primera prueba en Indianápolis con Scott Dixon y Will Power, el Aeroscreen pasó por dos test cruciales en Barber, donde tuvo su primera prueba de fuego en condiciones de lluvia, y en el óvalo corto de Richmond, que albergó a su vez una prueba de neumáticos para preparar el regreso de la pista al calendario el próximo mes de junio. En ambos se extrajeron interesantes conclusiones y observaciones que redujeron o eliminaron muchas de las preocupaciones de los pilotos, ingenieros o aficionados, aunque la cuestión de la estética sigue siendo una píldora difícil de tragar en lo que al perfil frontal respecta.

Simon Pagenaud (Penske) efectuó el lluvioso test de Barber junto a Ryan Hunter-Reay (Andretti) y su experiencia previa al más alto nivel en prototipos supuso una buena piedra de toque para evaluar el Aeroscreen: "Creo incluso que su uso es más útil en la lluvia. Por la forma de la pantalla, el agua se dispersa más rápido que en nuestras viseras", llegó a afirmar el vigente ganador de las 500 millas de Indianápolis, que también trató el potencial inconveniente del vaho. "No hubo problemas de empañamiento, la pantalla tiene un sistema anticongelante que funciona. Es alucinante ver lo que han conseguido".

En el test de Richmond, Dixon repitió experiencia para comparar las sensaciones y datos obtenidos en las pruebas de simulador y el test de Indianápolis, acompañado en esta ocasión del vigente campeón de la categoría, Josef Newgarden. "No he notado tanta diferencia. Al principio, mi percepción del agarre y del control que tenía sobre el coche era un poco diferente, uno no está acostumbrado a tener una pantalla sobre su cabeza", comentaba el piloto de Penske. "Pero después de 20 o 30 vueltas te acostumbras, el coche se manejaba como en Iowa o Richmond. No tardamos mucho en poner el coche en el balance adecuado (...) Hasta se puede oir la radio un poco mejor, (por que) no tienes el viento directamente sobre tu cabeza".

Fotos: Arrow McLaren SP

Fuente: RACER

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