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IndyCarEl riesgo de los óvalos "no es una gran preocupación" para Alonso

Tras el accidente de Wickens, el piloto español ha afirmado que "el automovilismo es peligroso en todas sus formas".

Asegura que "le encantaría" hacer un test de IndyCar en circuito, pero que no está cerrado.

Honda y Chevrolet abren la puerta a Alonso eliminando su límite de motores para 2019.

El mundo del automovilismo continúa con su actividad este fin de semana con total normalidad, incluida la Fórmula 1 y la IndyCar, pero en la mente de muchos sigue el brutal accidente que Robert Wickens padeció en Pocono hace cinco días, el cual le produjo una lesión medular cuyo alcance completo aún se desconoce. La "onda expansiva", en términos informativos, de este accidente se ha sentido con fuerza en Europa, dado el pasado competitivo del canadiense en el DTM y, en especial, el renovado interés que la IndyCar ha despertado con los rumores de la incorporación de Fernando Alonso.

Al igual que en Estados Unidos, la preocupación y buenos deseos para el piloto canadiense en el continente se han visto complementadas con la preocupación por la seguridad en los óvalos, un tema que ha llegado a ser tratado en determinados programas "deportivos" de nuestro país, llegando a plantear si Alonso podría o debería replantearse su supuesta incorporación al certamen por los riesgos a los que el piloto español se expondría.

En Spa-Francorchamps, sin embargo, Alonso ha manifestado ante los medios que, aunque es consciente de estas consideraciones, no supondrían un aspecto decisivo en su toma de decisiones para 2019. "Desde luego que también tendré en cuenta esas cosas en mi decisión para el año próximo, pero digamos que no es una gran preocupación. Ahora mismo, lo más importante es que Robert esté bien, y nuestras oraciones están con él ahora".

Alonso, que se ha aventurado en varias ocasiones fuera de la burbuja semi-segura de la Fórmula 1 en los últimos dos años, considera que el riesgo es parte inherente de cualquier actividad de competición. "El automovilismo es peligroso en todas sus formas, desde los karts hasta la IndyCar", afirmó el piloto español. "No sientes ese peligro cuando estás pilotando, pero de tanto en tanto descubres que este deporte siempre es peligroso. Lo vimos también aquí hace un par de meses cuando (Pietro) Fittipaldi se salió en Eau Rouge y tardó un par de meses en recuperarse".

Desde que se publicó la semana pasada como una posibilidad, todas las partes involucradas han lanzado balones fuera sobre el supuesto test que Alonso podría llevar a cabo con un IndyCar en el circuito de Barber, en la semana posterior al Gran Premio de Italia. El asturiano ha reconocido que existe la posibilidad de que se efectúe, pero que todavía no hay nada cerrado: "No está seguro del todo, pero me encantaría. El año pasado ya tuve la oportunidad de probar un IndyCar en circuito después (de Indianápolis), pero no encontramos el momento. Esperamos hacerlo esta vez. No implica que esto es lo que vaya a hacer el año que viene, simplemente me gusta pilotar diferentes coches, y si puedo probar lo que sea, intento cuadrarlo en el calendario".

Honda y Chevrolet abren la mano con los motores

Uno de los principales obstáculos, tanto para el potencial test como para una incorporación a la categoría, sigue siendo la aparente imposibilidad de combinar a McLaren y Honda en la misma operación, lo que conminaría a Alonso, salvo subterfugio de última hora, a utilizar un motor Chevrolet, con el equipo Harding como aliado de conveniencia. Asimismo, otra de las preocupaciones radicaba en el comunicado de Honda la pasada semana en reacción a la marcha de Alonso de la Fórmula 1, en el que la marca afirmaba que "opera casi a total capacidad" en IndyCar con los 12 vehículos a los que suministra motores durante todo 2018.

Pese a todo, la marca tendía la mano a la posibilidad de motorizar a Alonso (algo a lo que no habría oposición sin McLaren de por medio), y ha rebajado su postura respecto a su capacidad de suministro esta semana, asegurando que el año que viene "no se impondrá un límite de alquileres de motor", según ha comentado un portavoz a RACER. "Estamos abiertos a hablar con aquellos que estén interesados, y evaluaremos cada caso individualmente". Chevrolet ha asegurado compartir la postura de su rival, permitiendo así que ambas marcas no se interpongan en el anticipado aumento de la parrilla para 2019, a falta de que se materialice un tercer suministrador de cara a 2021.

Dicha maniobra supondrá unas pérdidas económicas de cientos de miles de dólares para cada marca, las cuales están dispuestas a asumir los costes en pos del crecimiento de la categoría. Entre los equipos existentes, se espera que Rahal se expanda a un tercer coche, que Carpenter utilice un tercer coche solo en óvalos para su dueño, y que Shank amplíe el número de carreras a disputar, a falta de saber qué será de la independencia de un Harding que aspiraba a expandir a dos coches, y del futuro de Juncos. Todo ello sin contar las posibles incorporaciones de Scuderia Corsa, DragonSpeed y, claro está, McLaren. Se avecinan grandes parrillas para el próximo curso; esperemos que con Robert Wickens en ellas cuanto antes.

Fotos: IndyCar Media

Fuente: RACER

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