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    IndyCarAumenta la lista de interesados 'europeos' en IndyCar: Hülkenberg, Albon, Correa...

    Albon, en el muro de Red Bulld durante el Gran Premio de AustriaRed Bull Content Pool

    Hülkenberg mantiene conversaciones con Ed Carpenter Racing para realizar un test, y Albon habría concretado ya una prueba con Andretti Autosport para la próxima semana.

    Correa evalúa regresar a su país de origen para realizar «su regreso definitivo», ya sea en IndyCar o Indy Lights

    Se podría decir que era una consecuencia inevitable de las circunstancias específicas que afectan a esta temporada de IndyCar, pero lo cierto es que muchos pilotos de cartel afincados en Europa, que durante años hicieron de menos, desdeñaron e incluso desconocían el certamen estadounidense, han puesto en su radar la opción de conseguir un asiento. El flujo de pilotos extranjeros es algo que no ha cesado en este aspecto desde que se abriese la veda en los años 80, pero este año la 'lista de espera' ha adquirido un notable tinte premium con respecto a otras temporadas.

    Al espectacular momento por el que atraviesa el campeonato, con una gran calidad de carreras, una parrilla que parece ganar unidades casi cada mes, unos costes contenidos (entre 6 y 8 millones de dólares por temporada, dependiendo del equipo), una dirección sólida de la mano de Roger Penske y un notable aumento de audiencias tanto dentro como fuera de los Estados Unidos, hay que sumarle el gran desempeño esta temporada de dos pilotos europeos en concreto: Álex Palou, que lidera el campeonato tras fichar por Chip Ganassi Racing en su segunda temporada en la categoría, y un Romain Grosjean que ha redescubierto la competitividad en una temporada parcial con Dale Coyne Racing antes de perderle el miedo a los óvalos, y quizá lanzarse a un equipo más fuerte.

    Y todo esto sin mencionar a pilotos como Takuma Sato o Marcus Ericsson, que en diferente momento y forma han encontrado una segunda casa en América en la que zafarse de la mala prensa con la que dejaron el Viejo Continente, o la publicitada experiencia de Fernando Alonso en tres Indy 500 que expuso la competición a un público completamente nuevo, pese a descartar competir en ella más allá de la gran cita. Por ello, dos ex-pilotos de Fórmula 1 con reciente buen cartel en el Gran Circo, pero sin asiento, han empezado a sondear en serio la posibilidad de competir en IndyCar, la cual ambos habían dejado con anterioridad en un tercer plano o uno inexistente: Nico Hülkenberg y Alex Albon.

    Sin opciones claras para regresar al Gran Circo en lo que él ya describió como su 'última oportunidad', Hülkenberg ha mantenido durante el último año y medio conversaciones con Ed Carpenter Racing para estudiar la viabilidad de un test en algún momento, según ha confirmado Ed Carpenter en declaraciones a Motorsport.com: «He hablado varias veces con Nico. Creo que está realmente interesado para, al menos, experimentar un IndyCar en un test, pero para concretar eso no basta solo con la intención. Estoy seguro de que él y otros están aún más interesados viendo lo que Romain ha hecho y lo mucho que se está divirtiendo. Eso les abre los ojos y les hace preguntarse cuales son sus opciones realmente».

    Romain Grosjean, durante su reciente primer test en un óvalo / @ IndyCar Media

    Hace dos años, Hülkenberg ya tuvo algún que otro contacto preliminar con Chip Ganassi Racing, pero un programa con Ed Carpenter Racing tendría como incentivo la posibilidad de ocupar su segundo coche, en el que desde hace varios años el dueño pilota los óvalos y otro competidor se encarga en exclusiva de los circuitos ruteros, disponiendo en varias ocasiones de un tercer coche para las 500 millas de Indianápolis. «No hemos entrado en esa clase de detalles, aún estamos conociéndonos y viendo si existe interés en nuestra disciplina. Mi percepción es que no creo que aún sepa lo suficiente sobre el tema para estar cómodo en los óvalos», asegura Carpenter.

    «De todos modos, no creo que esté preparado para decir que quiere correr aquí», apostilló el veterano dueño-piloto. «Creo que tiene la suficiente curiosidad para querer probar un coche, porque ahora mismo tendrá más preguntas que respuestas». Sin que el equipo haya podido concretar aún el presupuesto para tener un segundo piloto a tiempo completo y 'relegar' a Carpenter a un tercer coche para los óvalos, los planes parecen ser los mismos en 2022, con o sin el ocupante actual Conor Daly, cuyo patrocinio de las Fuerzas Áereas no recibe luz verde hasta finales de año. Curiosamente, el patrocinador principal del equipo es la división estadounidense de una compañía alemana, Sonax.

    El vehículo de Rinus VeeKay y su patrocinio 'alemán'. / @ IndyCar Media

    Carpenter también tiene una válida experiencia actual con un piloto europeo en la figura de Rinus VeeKay, cuya atípica trayectoria le vio renunciar a los monoplazas europeos desde que salió del karting para labrarse una trayectoria en las fórmulas de promoción americanas. En su segundo año en la competición, VeeKay ha eclosionado con grandes actuaciones y su primera victoria en el Gran Premio de Indianápolis, ocupando la octava posición en la general pese a que una inoportuna lesión fuera de competición le ha alejado del top 5 que ocupaba.

    Más allá de Hülkenberg, otro de los aspirantes serios, en su caso puede que incluso más, es Albon, que ha sido noticia desafortunada por formar parte, con sus propios datos al volante, de la fallida reclamación de Red Bull para intentar aumentar la sanción a Lewis Hamilton tras su choque con Max Verstappen en Silverstone. El tailandés, que compite en el DTM este año, no solo está en conversaciones para colarse en la parrilla de Fórmula E, sino que ha iniciado las gestiones por su propia cuenta para intentar conseguir un asiento en IndyCar en 2022 sin apoyo directo de Red Bull.

    Inicialmente, sus conversaciones se habían producido con Arrow McLaren SP y con Dale Coyne Racing, pero numerosos medios, entre ellos Italiaracing, ha publicado en días recientes que Albon llevará a cabo un test con Andretti Autosport la próxima semana en una localización indeterminada, una información que ratifican a MOTOR.ES fuentes independientes. El piloto de 25 años está en la terna para ocupar alguno de los asientos del equipo; siendo ya casi una certeza que Grosjean reemplazará al veterano campeón Ryan Hunter-Reay, existe incertidumbre sobre la continuidad de James Hinchcliffe en el cuarto coche del equipo, una oportunidad que Albon o el joven junior Kyle Kirkwood intentarán aprovechar.

    Por último, el perfil de piloto europeo que busca una alternativa americana tras no conseguir llegar a la Fórmula 1 no ha dejado nunca de surgir en el horizonte de la competición (Santino Ferrucci es otro destacado ejemplo reciente), y dos nombres destacan por encima del resto. El primero es Christian Lundgaard, de cuyo interés y reciente test con Rahal Letterman Lanigan Racing hablamos en este portal. El segundo es Juan Manuel Correa, piloto estadounidense que actualmente compite en Fórmula 3 como parte de su rehabilitación tras casi perder las piernas en el brutal accidente que le costó la vida a Anthoine Hubert en la carrera de Fórmula 2 en Spa en 2019.

    Con la mitad de la ronda de Hungaroring aún en disputa, el nativo de Ecuador ocupa la 19ª posición en la general con nueve puntos, con un sexto puesto como mejor resultado, pero busca usar esta temporada como transición ante lo que llama «su regreso definitivo». Para ello, pondera varias opciones, como ha comentado a RACER: «Volver a Fórmula 2 está sobre la mesa, incluso ir a América. Estoy estudiando competir en IndyCar, y la Indy Lights es también una opción, pero aún es bastante pronto. Si tiene cuatro ruedas, carga aerodinámica y es rápido estaré feliz, pero IndyCar es una categoría que he seguido bastante y tiene grandes carreras, así que es la dirección que estamos evaluando».

    Debido a las similitudes con el coche que pilota actualmente, así como el cambio menos brusco de nivel que implicaría esta decisión, competir en Indy Lights sería la opción más inteligente para evaluar apropiadamente una trayectoria americana. A su vez, esto le permitiría adaptarse progresivamente a las durísimas exigencias físicas de frenado de un IndyCar, mayores incluso que en la Fórmula 1 (donde las fuerzas G presentan la mayor complicación en ese aspecto), y para las que sus piernas podrían todavía no estar completamente listas, según admite el propio Correa, quien también cuenta con contactos en el IMSA y estudia competir en algunas rondas del certamen de sportscars americano.

    Fotos: Red Bull Content Pool / IndyCar Media