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    IndyCarHistórico quinto título de Scott Dixon; triunfo de Hunter-Reay en Sonoma

    Adrián Fernández
    Adrián Fernández12 min. lectura

    El piloto de Ganassi se convierte en el segundo pentacampeón de la historia tras acabar segundo la carrera final

    Un toque en la salida dejó casi sin opciones a Alexander Rossi, que acabó séptimo.

    Hunter-Reay dominó la carrera de principio a fin, pero sin poder ayudar a su compañero.

    Corría el año 1967. A sus 32 años, y tras dos temporadas siendo derrotado por un joven fenómeno de origen italiano, Anthony Joseph Foyt logró de forma dramática en Riverside su quinto título de campeón de IndyCar, ganando por un margen de puntos muy escaso a ese "italiano", Mario Andretti. A.J. ganaría dos títulos más, en 1975 y 1979, asentando su condición de leyenda de la categoría con casi todos los récords habidos y por haber. Con la Fórmula 1 de por medio, Andretti se quedó en cuatro títulos, y nadie más superó esa marca: Rick Mears, Al Unser y Bobby Rahal se quedaron cortos, Sébastien Bourdais y Dario Franchitti le empataron...

    51 años después, este domingo, la IndyCar aclamó al segundo pentacampeón de su historia en la figura de Scott Dixon. El piloto neozelandés se hizo con el entorchado tras terminar el Gran Premio de Sonoma en segundo lugar, la posición en la que comenzó la prueba, y la que necesitaba para ser campeón en cualquier circunstancia. Y lo hizo pese a estar rodeado en la salida de coches del equipo rival, y del temor a que la estrategia alternativa de Alexander Rossi, su rival por el título, diese resultado, con la doble puntuación como aliada. Pero esas preocupaciones saltaron por los aires en la salida.

    Rossi, que se guardó un juego más de gomas blandas que sus rivales en la clasificación, confiaba en hacer una carrera agresiva de stints cortos desde el sexto lugar de la parrilla para ponerse al frente de la prueba, y emplear al poleman Ryan Hunter-Reay como el intruso que mandase a Dixon al tercer lugar necesario para ser campeón por primera vez. No obstante, el estadounidense vio sus esperanzas de título machacadas al golpear la parte trasera del coche de su también compañero Marco Andretti, tras acercarse más en la arrancada de lo que era recomendable. El impacto, y los daños en el alerón, le obligaron a entrar en boxes, y la ausencia de un periodo de 'caution' le dejó a contrapié de todo.

    Desde el principio, Hunter-Reay y Dixon exhibieron un ritmo mucho mejor que el del resto de sus perseguidores, y el hecho de que Josef Newgarden, tercero hasta entonces, perdiese seis posiciones al calar su coche en boxes, contribuyó aún más a ello. En una tendencia que se repetiría a lo largo de la carrera, ambos se marcaron efectuando a la vez su primera parada, cubriendo además la posibilidad de un caution después de que Takuma Sato reventase motor en el último sector; el neozelandés no pensaba tomar más riesgos de los necesarios.

    Tanto Hunter-Reay como Dixon se escaparon en las dos primeras posiciones durante su segundo stint mientras, por detrás, un buen Simon Pagenaud ganó siete puestos a base de parar antes que nadie para situarse tercero, lo que evocó la estrategia que le llevó a la victoria el año anterior, la que Rossi pretendía seguir en un primer momento. Ni Marco Andretti ni Will Power, que se las tuvo tiesas con Graham Rahal durante la primera mitad de carrera, fueron una amenaza inmediata para él.

    Rossi siguió a la contra durante la primera mitad de carrera, llevando muy al límite su juego de blandos antes de su segunda parada, e peleando por mantenerse en la vuelta del líder camino de la tercera. Tras efectuarla, consiguió salir delante de Dixon, tras lo cual Hunter-Reay le puso via libre para volver a la vuelta principal. Instantes después, el coche de Graham Rahal, que era octavo tras ceder dos puestos en la parada, se apagó repentinamente en la recta trasera, y se hizo necesario un 'caution' para rescatarlo.

    Sin contribuir en su posición en pista, esta amarilla eliminó 40 segundos de la desventaja de Rossi, y el piloto de Andretti buscó aprovecharlo al máximo: se valió de un malentendido masivo para ponerse 15º antes siquiera de cruzar la línea de meta, y en pocas vueltas accedió a la séptima posición ganando puestos a pares con sus gomas blandas. No obstante, la gasolina y el desgaste mandaban, y una parada en la vuelta 60 le obligaba a un último stint más conservador para llegar hasta el final. Con todo, reemprendió la marcha en quinta posición, por delante de Sébastien Bourdais y Marco Andretti.

    En cabeza, la situación varió entre poco y nada pese al caution: Hunter-Reay y Rossi siguieron en su plan dominador, mientras que Power, que pasó a Andretti en pista en la vuelta 53, hizo lo propio en las paradas a un Pagenaud con un ritmo algo decepcionante. Con todo plantado para un posible giro de tuerca final, las últimas 20 vueltas transcurrieron en la más absoluta de las parsimonias. En los giros finales, las mínimas esperanzas de Rossi se desintegraron junto con sus neumáticos, y tanto Andretti como Bourdais le repasaron.

    De ese modo, Ryan Hunter-Reay cerró 2018 con su segunda victoria de la temporada, la 18ª de su carrera y la tercera que obtiene saliendo desde la pole, amén de hacerse con la cuarta posición en la general para cerrar el segundo mejor año de su carrera, después de su título de 2012. Pero todos los focos se iban hacia el segundo clasificado, un Dixon que ha terminado imponiéndose con un margen de 57 puntos en la general sobre Rossi, completando a sus 38 años una temporada de auténtico ensueño que le sitúa en los escalafones más altos del olimpo de la IndyCar.

    Power remató el año con podio por delante de Pagenaud, un Marco Andretti que logró su segundo top 5 del año y Bourdais, todos ellos enfrente de un Rossi que llegó a meta con la gasolina justa, y la promesa revanchista para temporadas futuras. Pese a ceder muchas posiciones desde su quinto lugar de salida en la primera parada, el debutante mexicano Patricio O'Ward mantuvo la calma e incluso llegó a realizar adelantamientos de mérito para terminar en novena posición, once puestos por encima del también debutante Colton Herta. O'Ward acabó entre Newgarden y Ed Jones, que concluyó su breve paso por Ganassi con un décimo lugar tras ganar la partida a un buen Santino Ferrucci.

    Así puso fin la IndyCar a la temporada 2018, con una última visita a Sonoma que deparó un duelo por el campeonato mucho más descafeinado de lo que se esperaba, y que hizo poca justicia a la gran temporada que los pilotos han ofrecido al volante del Dallara DW12 con el nuevo aerokit único, al que solo le falta mejorar en los grandes óvalos para ser un éxito absoluto. Con una parrilla que promete continuar en 2019 el gran crecimiento numérico, y la posible llegada de pilotos como Fernando Alonso o Felix Rosenqvist, amen de otros novatos de gran postín, el espectáculo puede ser aún más redondo si cabe. Una lástima que se acabe siempre tan pronto por culpa del miedo al fútbol americano...

    Resultados del Gran Premio de Sonoma (85 vueltas)

    Clasificación general final de la IndyCar 2018

    (R): Novato
    *: Temporada parcial

    Fotos: IndyCar Media