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    Las 5 claves del éxito del nuevo Toyota Yaris en 2020

    Retrasado por la pandemia de COVID-19, el nuevo Toyota Yaris está pegando fuerte en el mercado europeo, donde está alcanzando pedidos mensuales a un nivel nunca visto en la marca. No se trata de algo casual, hay varias razones que justifican el «pelotazo».

    El nuevo Toyota Yaris lleva a la venta relativamente poco tiempo, primero se abrieron las reservas del Premiere Edition y después llegaron el resto de versiones. La nueva generación está contribuyendo a que Toyota haya aumentado sus perspectivas de ventas en Europa+Rusia a 970.000 unidades este año, cuando había previsto 920.000 en la primera ola del coronavirus.

    La generación actual (XP210) es la cuarta que vemos en el mercado europeo, siendo especialmente longeva la saliente (XP130), que aguantaba desde 2011. Este modelo lleva con nosotros desde marzo de 1999, cuando llegó a nuestro mercado la primera generación (XP10). Siempre han venido del mismo lugar, Valenciennes (Francia).

    ¿Por qué se está vendiendo tan bien?

    Toyota Yaris Hybrid Stile

    1) Es un modelo totalmente nuevo

    Aunque Toyota había hecho varias actualizaciones desde el lanzamiento de la generación anterior, algunas muy importantes a nivel de diseño, la base seguía siendo básicamente la misma. Esta vez se trata de plataforma nueva, motores nuevos, tecnología punta... y su público objetivo valora la frescura en el producto, ya que el segmento B no es tan barato como antes y hay más exigencia.

    A diferencia de varios rivales, no depende del canal de alquiladoras (rent a car) y el impacto turístico no le ha afectado de la misma manera

    La nueva generación tiene los últimos adelantos de Toyota en Europa relativos a asistencias a la conducción, conectividad con teléfonos móviles, integración Android Auto/Apple CarPlay (tardó en llegar), un interior más sofisticado, elementos de equipamiento a los que no podía acceder previamente, mejor ergonomía... Esto sí que ha sido una actualización gorda.

    Toyota Yaris Active Tech

    2) La versión híbrida se consolida como la más importante

    En su generación previa el Yaris empezó su andadura comercial con motores convencionales gasolina y diésel, el híbrido apareció en primavera de 2012 y en su momento costaba un poco justificar sus ventajas habida cuenta la diferencia de precio. Salió por 16.400 euros (IVA al 18%). Las cosas han cambiado, y en mercados como el nuestro solo lo ofrecen como híbrido, salvo Canarias, donde los 1.0 VVT-i y 1.5 VVT-iE están disponibles con cajas manuales.

    En el mercado europeo el 80% de los pedidos son del híbrido, bastante más cuota que en la generación previa

    Además, es un híbrido puro (también el primero de su segmento en 2012), es capaz de funcionar puntualmente como si fuese un coche eléctrico, algo al alcance de prácticamente ningún competidor. Esto en Toyota implica cambio automático, otro elemento que se valora más recientemente, porque hace unos años los segmento B automáticos no eran digamos buenas opciones (sobre todo manuales robotizados).

    Plataforma GA-B, que sigue los principios de la arquitectura TNGA (mejora empaquetado, baja centro de gravedad, es más eficiente, etc.)

    3) Pocos competidores de tú a tú

    Con su tipología de híbrido combinado (serie+paralelo) y un motor eléctrico que es capaz de mover el coche por completo no hay casi nada en el mercado. Tenemos al Renault Clio E-TECH, con un principio de funcionamiento parecido y una mayor potencia (140 CV), pero también es más caro. No te pierdas nuestra comparativa en vídeo entre Yaris Hybrid y Clio E-TECH.

    Por debajo todo son microhíbridos de 12, 24 o 48 voltios, según la gama

    Los competidores comercializados como MHEV o falsos «mild hybrid» solo tienen una asistencia eléctrica al motor, menos potente y menos duradera en tiempo, y con una reducción de consumo de gasolina menos evidente. En algo se nota que Toyota lleva más de 20 años de ventaja fabricando híbridos. De hecho, el primer Yaris Hybrid heredó la mecánica del Prius de segunda generación con pocos cambios.

    Toyota Yaris Premiere Edition con pintura bitono

    4) El motor diésel agoniza en el segmento B

    En pocos años hemos visto una rápida transformación del segmento de los utilitarios de 4 metros o poco más, en los que los motores diésel han pasado de su apogeo al ostracismo. Uno de los más vendidos de Europa, el Ford Fiesta, ha reemplazado con microhíbridos a los diésel, que tenían ya una demanda residual.

    Eliminada en la práctica esa competencia, resulta más fácil abrazar las ventajas de un híbrido, porque las mecánicas de gasolina de sus rivales consumen más (incluso los microhíbridos), y ahora el Yaris no tiene una diferencia de precio tan relevante según van encareciéndose los rivales por las nuevas tecnologías que han ido quitando su sitio a los propulsores de gasóleo. Toyota hace años que no ofrece Yaris con motor diésel.

    El interior del nuevo Yaris está a años luz de las dos primeras generaciones en calidades, materiales y dotación, y muy lejos -a secas- de la tercera

    5) Seguridad de primera

    La clientela antes le daba mucha importancia a las estrellas EuroNCAP. Ahora también, pero para conseguir las cinco estrellas hay que ir bien surtido de ayudas a la conducción y asistentes. En ese sentido, el Yaris está armado hasta los dientes. Y desde la versión Business Plus, no hay que irse al «pata negra».

    Frena automáticamente ante peatones o ciclistas, lee señales de tráfico, cambia de luces cortas a largas, el control de crucero tiene radar, limita velocidad, frenada con ABS y repartidor EBD, sensor de presión de neumáticos, alerta de cambio de carril involuntario, hace llamada de emergencia, tiene todos los reposacabezas de serie, etc. Esto era un lujo en segmento B no hace tanto.

    Teniendo todo esto en cuenta, lo raro sería que se vendiese mal...