¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    NIO apuesta por las estaciones de intercambio de baterías (y solo ellos)

    NIO ES8

    El fabricante chino de vehículos eléctricos no renuncia a la vieja idea de implantar a gran escala el intercambio de baterías, para poder así lograr una recarga en un tiempo récord y hacer más cómoda la experiencia de conducir coches eléctricos.

    NIO ha hecho un interesante anuncio, que puede ser o el prolegómeno de un gran éxito o un fracaso anunciado. Para 2025, el fabricante espera tener más de 4.000 estaciones de intercambio de baterías, de las cuales habrá 1.000 fuera de China. Actualmente tiene en funcionamiento 301 estaciones en su país natal.

    La idea es vieja, Better Place era una empresa de origen israelí que se asoció con Renault para facilitar a los usuarios de los primeros eléctricos modernos del rombo (concretamente con el Fluence ZE) baterías recién cargadas en unos pocos minutos, mediante estaciones robotizadas.

    Dicha idea acabó fracasando y acabando en bancarrota en 2012. Los problemas fueron varios, como que el coste de las estaciones de intercambio fue el cuádruple del previsto, que no se alcanzó la masa crítica de usuarios, y que solo tuvo un mínimo de sentido en áreas geográficas muy pequeñas, Dinamarca y el propio Israel.

    Estación de intercambio de baterías (Power Swap Station) de NIO, segunda generación

    Pero en China no parece una idea tan mala. NIO dio un dato interesante durante su «Power Day», y es que se han completado 2,9 millones de intercambios de baterías. Eso significa que, de media, cada estación ha realizado 9.634 intercambios. La operación dura unos 3 minutos.

    Solo NIO, como fabricante de vehículos, apoya esta idea. La misma Tesla coqueteó con el concepto en 2014, pero solo se instaló una estación de intercambio y acabó siendo clausurada. El resto de fabricantes prefiere apostar a la ficha de la recarga rápida, algo que NIO también hace.

    Las estaciones de recarga tienen costes muy superiores en mantenimiento, necesitan al menos un operario, y almacenar paquetes de baterías -aparte de recargarlos-

    Aparte de NIO, está el caso de Ample, una empresa emergente de San Francisco (California, EEUU), que está realizando intercambios de baterías robotizados de Nissan Leaf con modificaciones. La empresa dice trabajar con fabricantes automovilísticos, pero sin citar ninguno. Su idea es que se trate de un servicio universal.

    Vídeo promocional de Better Place, empresa extinta y pionera en tecnología de intercambio de baterías

    Obviamente el intercambio de baterías va asociado a que el coche sea del propietario o usuario de leasing/renting, pero las baterías son del fabricante y se alquilan. NIO ofrece esa posibilidad, algo en lo que Renault ya se había adelantado (y no le fue muy bien).

    Bajo esta modalidad el coche sale bastante más barato, pero se paga una cuota mensual por disponer de baterías en buen estado. Se tiene la posibilidad de seis intercambios mensuales y beneficiarse de nuevas tecnologías cuando salgan, en vez de sufrir la degradación progresiva de las celdas.

    El intercambio de baterías de NIO se plantea como un servicio al que acceder puntualmente, no como algo que se use habitualmente

    Que se unan más fabricantes a NIO es complicado: cada modelo exige su propio empaquetado por múltiples razones (espacio, seguridad pasiva, necesidades de los motores), hay mucha propiedad industrial asociada a esos diseños, y habría que «confraternizar con el enemigo».

    Vídeo promocional de Ample, una empresa independiente que también apuesta por esta idea

    Las primeras estaciones de intercambio de baterías de NIO no tardarán en llegar a Europa, de hecho, ya están en camino. Formarán parte del despliegue del fabricante chino en Noruega, primer mercado europeo (aunque no es de la UE) que recibe sus coches.

    Para dentro de cuatro años, 1.000 estaciones de intercambio fuera de China parece un objetivo muy conservador, y eso considerando que la gran mayoría se van a concentrar en mercados como el noruego en primer lugar, habida cuenta de la cuota de eléctricos que están manejando.

    A finales de 2021, NIO espera tener 700 estaciones de intercambio funcionando en China

    Mientras tanto, la mayoría de la industria es escéptica con esta idea, porque cada vez hay que esperar menos con la recarga rápida (DC), y que la escasa diferencia en minutos no sopesa los inconvenientes. El modelo de negocio de las estaciones de intercambio sigue estando pendiente de demostración práctica (y con éxito).