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    El gran proyecto de salvación del motor de combustión: así es Haru Oni

    El gran proyecto de salvación del motor de combustión: así es Haru Oni
    Haru Oni, situado en Magallanes, Chile.Siemens Energy
    David Plaza
    David Plaza7 min. lectura

    Muchas son las formas en que la industria, a través de la investigación y la tecnología, intenta cumplir con los objetivos de descarbonización del planeta. Pero este es especialmente interesante porque intenta salvar los motores térmicos.

    Recientemente hablábamos de las diversas posibilidades que la industria automotriz está explorando para salvar el motor de combustión y evitar su desaparición, actualmente fijada en 2035.

    Y es que se trata de una tecnología madura y evolucionada como ninguna otra, por lo que los fabricantes se resisten a darla por perdida tras décadas de inversión y desarrollo hasta niveles realmente elevados.

    La producción de la planta será de más de 550 millones de litros anuales en 2026

    Hoy os hablamos de otro proyecto más, Haru Oni. Se trata de una iniciativa puesta en marcha por diferentes empresas del sector automotriz en colaboración con otras del sector renovable. Entre ellas encontramos a Porsche, ExxonMobil, Siemens Energy y Enel, todas ellas de gran prestigio en sus respectivos campos.

    Qué es Haru Oni

    El proyecto Haru Oni ha sido puesto en marcha en la región de Magallanes, Chile, y consiste en combinar la energía del viento con agua para producir combustibles ecológicos, también llamados sintéticos.

    Así está proyectado Haru Oni.

    El emplazamiento, la región más austral de Chile, ha sido elegido por sus fuertes y constantes vientos, que permiten captar energía eólica que posteriormente será convertida en electricidad para realizar el proceso de electrólisis, mediante el cual se separa el hidrógeno del oxígeno presente en el agua.

    La energía eólica

    La planta de demostración, ya en uso, cuenta con una turbina eólica SG 3.4-132 de Siemens Gamesa con una potencia de 3,4 MW. En la siguiente fase, el parque eólico llegará a los 280 MW, con un objetivo final de 2,5 GW.

    La electrólisis

    La tecnología de electrolización utilizada es la denominada PEM, Proton Exchange Membrane, con un Silyzer 200 de Siemens Energy. Esta técnica, como su nombre indica, utiliza una membrana de intercambio de protones, la cual es permeable a protones (H+) pero hermética a los gases y electrones.

    En la práctica, la membrana ejerce de aislante eléctrico y físico entre el ánodo y el cátodo, impidiendo que el oxígeno y el hidrógeno se recombinen tras la descarga eléctrica.

    Con este método, se obtiene una óptima eficiencia a altas densidades de potencia y una buena calidad del gas producido, incluso con cargas parciales. La operación es de bajo mantenimiento y fiable, haciendo innecesario el uso de químicos u otras sustancias adicionales.

    Además, la instalación incorpora un sistema de refrigeración opcional, un sistema de tratamiento de aguas, conexión a la red eléctrica y otros equipos asociados.

    Captura de aire

    Uno de los procesos clave en la creación de combustibles sintéticos o e-fuels es la captura de dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera, consiguiente con ello un balance final neutro en carbono.

    Para ello, el proyecto Haru Oni recurre al método de captura directa de Global Thermostats, que consiste en utilizar absorbentes químicos secos a base de aminas que se adhieren a monolitos cerámicos porosos. Estos son los encargados de adsorber el CO₂ directamente de la atmósfera.

    Posteriormente, ese CO₂ es recolectado a través del uso de vapor a baja temperatura. En el proceso, en el que únicamente se consume vapor y electricidad, se alcanza una pureza del 98%.

    Síntesis de metanol

    El proyecto Haru Oni recurre a metanol sintetizado a partir de hidrógeno verde y CO₂ capturado directamente del aire. La intervención de estos dos gases permite formar el llamado gas de síntesis, que posteriormente reacciona hacia metanol verde cuando pasa por el catalizador.

    Así es la planta de producción de gasolina sintética Haru Oni.

    En la fase de demostración, la producción de e-Metanol alcanzará inicialmente unos 750.000 litros anuales en 2022. Parte del e-Metanol será convertido en e-Gasolina (130.000 litros por año). En la fase comercial hacia 2026, potencialmente 1 millón de toneladas de metanol verde podrían ser producidos anualmente.

    Metanol a gasolina

    El proceso final de creación de gasolina ecológica requiere la transformación del metanol. Para ello, el proyecto Haru Oni utiliza una planta de MTG para convertir el metanol verde en gasolina sintética.

    La tecnología MTG de lecho fluidizado, con su catalizador MTG único, está licenciada y respaldada por ExxonMobil. En este proceso, el metanol se vaporiza y sobrecalienta mediante la intervención de intercambiadores de calor. Posteriormente, se alimenta al reactor de lecho fluido para su conversión en combustible de hidrocarburo y agua.

    La producción de la planta de demostración será de 130.000 litros de gasolina sintética. En dos pasos, se planea aumentar la capacidad a 55 millones de litros de e-Gasolina por año para 2024 y a más de 550 millones de litros por año para 2026.

    Transporte

    Una vez elaborada, la gasolina sintética se transportará a Europa por mar a través de un buque portacontenedores. Cada uno de estos contenedores tiene una capacidad de carga de 25.000 a 30.000 litros.

    Además, el proyecto Haru Oni espera, en un futuro, poder alimentar estos barcos con metanol verde, descarbonizando de este modo también el transporte de la gasolina.

    Fuente: Haru Oni