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    Suzuki Jimny Lite, la versión económica que querríamos ver en Europa

    Suzuki Jimny Lite, la versión económica que querríamos ver en Europa
    Javier Costas
    Javier Costas5 min. lectura

    Mientras que en Europa el Suzuki Jimny solo se puede comprar como vehículo comercial (N1) -o usado, a un precio elevado-, en otras partes del mundo podrán disfrutar de una versión más esencial en cuanto a equipamiento, ideal para preparaciones.

    El pequeño todoterreno de Suzuki, el único de su clase actualmente, murió de éxito en el mercado europeo. De haberlo seguido trayendo a los concesionarios, Suzuki habría tenido que gastar más dinero en pagar multas por exceder los valores de CO2 medios.

    De ahí que se hiciese el apaño con Toyota con Across y Swace, para poder elevar un poco su masa media comercial, mientras que bajan sus emisiones, un «truquito contable» que no es suficiente para aplacar el efecto Jimny. En el resto del mundo, la vida sigue.

    El mercado australiano será el primero internacional en recibir al Suzuki Jimny Lite, que tiene una reducción de equipamiento para que su precio sea más competitivo y se pueda utilizar como base para preparaciones. De esta forma se evitará pagar por elementos que no serán necesarios.

    En el exterior el Jimny Lite se distingue por sus faros halógenos, nada de LED, y porque tampoco tiene faros antiniebla. Ni los paragolpes ni los retrovisores están pintados en el color de la carrocería, recurre a un esquema tradicional de plástico negro; funcional y discreto.

    Mantiene las mismas características en su cadena cinemática, eso sí, obviando la transmisión automática, solo se ofrecerá con cambio manual. Otra diferencia relevante es que tiene llantas de chapa de acero, aguantan más torturas que las de aleación y son más simples.También van en color negro y son las mismas del Jimny Pro (comercial).

    En el interior del Jimny Lite encontraremos un habitáculo más sencillo, en el que el sistema multimedia ha desaparecido y se presenta una sencilla radio 2-DIN con una pantalla que a nadie le habría sorprendido hace 10 años o más. También desaparece el climatizador automático y le reemplaza uno manual, pero con aire acondicionado.

    Este modelo empezará a promocionarse en el mercado australiano pronto, y sus ventas comenzarán oficialmente en agosto. Se espera que más mercados adopten esta versión como acceso a la gama Jimny, eso sí, difícilmente será en Europa.

    Está equipado un poco por debajo del Jimny Pro europeo, pero tiene todas las plazas útiles

    Aquí Suzuki sigue teniendo el mismo problema, cada Jimny importado de Japón aumenta las emisiones del fabricante en cuanto a CO2, cosas de usar un motor gasolina atmosférico en vez de un pequeño diésel o un híbrido que, aunque baje las emisiones, también implica costes mayores.

    Por el tipo de coche que Suzuki vende en Europa, que es mayoritariamente pequeño y ligero, cumplir el objetivo de CO2 es aún más complicado que en marcas que venden mucho SUV y su objetivo está ajustado al alza. El escenario base es 95 g/km para todos, este año con el 100% de ventas y no el 95%, como pasó en 2020.

    Se verifica que hay espacio en el mercado para un todoterreno de verdad y de tamaño compacto. Este segmento está teniendo que resignarse a tirar hacia el lujo o la especialización, ya que el público generalista prefiere los SUV a los auténticos 4x4. El Jimny es diferente.

    Recordemos que tiene un chasis robusto (largueros y travesaños, o en escalera), caja de cambios con reductora, tracción total mediante eje delantero acoplable, altura libre generosa, neumáticos de gran perfil... así como una batalla cortita para ser ratonero, virtud que aumenta su agilidad en cuanto a masa se refiere.

    Esta versión en concreto sirve como base para preparaciones al prescindir de piecerío que sería retirado igualmente. No es tanto una forma de aumentar las ventas, pues ya gozan de buena salud, y a Suzuki le interesa más vender versiones equipadas del Jimny que unidades peladas. Estas últimas dan menor rentabilidad.