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    TOGG, el fabricante turco, ya tiene listo el primer chasis de su futuro SUV

    Primera carrocería de TOGG hecha en Turquía

    Turquía tiene industria del automóvil y tiene varias fábricas, pero prácticamente todas están controladas por empresas extranjeras. TOGG nació como el sueño de un coche completamente turco, incluso en su concepción. Esperan comenzar a producir el año que viene en serie.

    La primera vez que os hablamos de TOGG fue a finales de 2019, cuando se presentaron sus primeros prototipos de un SUV y una berlina, sus primeros moderlos. En realidad, los orígenes de TOGG se remontan unos años atrás, cuando el presidente Erdogan fantaseó con una marca turca.

    TOGG viene de las siglas de «grupo automovilístico turco de inversión conjunta», ya que está participada por diferentes empresas, cinco de ellas con cada 19%, y una última con el 5% restante. Su fundación fue en junio de 2018, y dos años después comenzaron las obras de su primera fábrica.

    La industria del automóvil turca básicamente se dedica a ensamblar vehículos de ingeniería extranjera, sin fabricantes propios

    El 18 de julio de 2020 comenzaron las obras en Gemlik, en la provincia de Bursa. El recinto cubrirá 400 hectáreas, está colocado en una ubicación estratégica con puerto en las cercanías, una zona de libre comercio, y parque de proveedores que suministra a subsidiarias de Fiat y Renault, etc.

    La cuenta oficial de TOGG en Twitter (@TOGG2022) publicó esta imagen el domingo. Es el primer cascarón terminado del SUV, un gran paso adelante en un fabricante emergente, aunque le falta bastante para ser un automóvil terminado.

    El ensamblaje se ha llevado a cabo en Gebze -sede del fabricante- con todos los componentes de origen turco. De hecho, la gran mayoría de los proveedores de TOGG están basados en Turquía, aunque sigue haciendo falta que empresas de fuera echen una mano. Los primeros prototipos los hizo Pininfarina en Italia.

    Si todos los planes de TOGG se cumplen, la producción comenzará en 2022, pero más bien a finales de año, tal y como adelantaron en otro tuit fechado el 14 de julio. Las instalaciones principales de fabricación todavía no están terminadas. Faltan meses para que puedan construirse incluso preseries para las pruebas.

    Así lucirá el SUV cuando esté terminado

    En otro tuit de hace un mes, 18 de junio, indicaron que ya se había impermeabilizado el sueño, estaba lista la estructura básica de hierro, y se habrían terminado los trabajos de cimentación de hormigón. Bastante trabajo hay por delante.

    TOGG quiere empezar directamente produciendo vehículos eléctricos, y las razones son varias. Así se esquivan las barreras de entrada de la normativa Euro 7 de la UE, se simplifica mucho la producción (y es más económica), se puede depender más de los proveedores, etc.

    Por ejemplo, la empresa que suministrará el litio para la producción de celdas de batería será Farasis, con quien firmó un memorándum de entendimiento en octubre de 2020. Las baterías serán desarrolladas, producidas y empaquetadas dentro de Turquía también.

    Y este es el prototipo del sedán

    Su primer lanzamiento será un SUV -sin nombre- a finales de 2022, seguido del sedán dos años después, ambos encuadrados en el segmento C. Más adelante, hacia 2030, contarán con un modelo compacto, un crossover del segmento B y hasta un monovolumen de segmento C. Son segmentos muy populares dentro y fuera de Turquía.

    Las versiones básicas serán de propulsión trasera, con un motor eléctrico de 200 CV, y por encima habrá versiones de tracción total con dos motores y unos 400 CV. Las baterías proporcionarán autonomías de más de 500 kilómetros en los modelos superiores y admitirán recargas rápidas de menos de media hora.

    Poco a poco, el mercado de coches eléctricos está empezando a entrar en ebullición, con varias empresas medianas que ponen en riesgo el status quo de los fabricantes tradicionales, inmersos en una acelerada transición desde los vehículos de combustión a los totalmente eléctricos.