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    Diésel parafínico: qué es y por qué puede salvar el motor de combustión

    David Plaza
    David Plaza
    7 min. lectura
    El diésel parafínico permite rebajar las emisiones de los motores de combustión.

    En una industria a la que el vehículo eléctrico ha llegado pegando empujones animado por las políticas europeas y mundiales, el motor de combustión tiene aún mucho que decir. Y los fabricantes trabajan en medidas que lo permitan.

    Los fabricantes de automóviles son conscientes de que la obsesión de los gobiernos y administraciones por el vehículo eléctrico se basa más en marketing e imagen que en la realidad de un mercado que aún no está preparado para enterrar los motores de combustión.

    Por eso, todos ellos buscan maneras de alargar la vida de una tecnología que ha sido desarrollada durante décadas y que ha alcanzado una madurez y eficiencia aún imbatible.

    El diésel parafínico es mucho más resistente a las bajas temperaturas que el biodiésel

    En este sentido, los biocombustibles y combustibles sintéticos son protagonistas, pues permiten reducir las emisiones contaminantes sin por ello renunciar al uso de los motores térmicos convencionales.

    Recientemente, Volkswagen anunció que todos sus motores TDI fabricados a partir de la semana 25 de 2021 son aptos para ser utilizados con diésel sintético o parafínico, lo que ha hecho que este tipo de combustible adquiera notoriedad. ¿No sabes qué es exactamente el diésel parafínico? Te lo contamos todo sobre él a continuación.

    Qué es el diésel parafínico y cómo se obtiene

    El diésel parafínico es un tipo de diésel sintético y por tanto es similar al biodiésel, aunque ofrece cualidades más adecuadas para su uso convencional en vehículos.

    El diésel parafínico (las parafinas son hidrocarburos alcanos como el metano, las ceras o el saxol, entre otras) también es llamado diésel renovable, verde o HVO (Hydrotreated Vegetable Oils). Este tipo de gasóleo se fabrica mediante la hidrogenación de bioaceites (incluidos los aceites vegetales, las grasas animales, los aceites procedentes de algas y los aceites de pirólisis) en hidrocarburos parafínicos.

    El proceso tiene en el hidrógeno a un elemento clave, pues es utilizado para eliminar el oxígeno de los triglicéridos presentes en las grasas vegetales o animales utilizadas para la elaboración del gasóleo parafínico. Esto da como resultado una serie de parafinas lineales, además de dióxido de carbono (CO₂) y agua.

    Javier Gómara nos trae esta espectacular comparativa entre SUV's coupé.

    El siguiente paso es el que permite que el diésel parafínico sea mucho más resistente a las bajas temperaturas, lo que le hace mucho más adecuado para su uso en automoción que el biodiésel, que cuenta como principal inconveniente que se solidifica en este tipo de condiciones.

    Así, el producto de la primera etapa se isomeriza en presencia de hidrógeno para ramificar las cadenas lineales. Por tanto, los HVO son mezclas de hidrocarburos parafínicos, libres de azufre y aromáticos y con un índice de cetano muy alto.

    Esto da como resultado un hidrocarburo similar al diésel convencional, lo que permite mezclarlo en cualquier proporción deseada sin preocuparse por la calidad del combustible. Las refinerías de petróleo pueden mezclar este tipo de hidrocarburo con combustibles derivados del petróleo durante el proceso de hidrogenación o pueden producir diésel 100% renovable que puede emplearse directamente.

    Según algunas fuentes, este tipo de diésel verde puede reducir las emisiones de CO₂ hasta un 95% en comparación con un motor diésel con gasóleo convencional, aunque otras son mucho menos optimistas.

    El diésel parafínico sintético debe cumplir la normativa europea EN 15940 y el término HVO surgió cuando sólo se usaban aceites vegetales como materia prima. Actualmente, este tipo de combustible cada vez más a partir de residuos industriales y aceites de cocina usados.

    Si bien el producto principal del proceso HVO es el diésel, debemos saber que una planta de HVO es un tipo de biorrefinería y en ella es posible la producción de una amplia gama de productos. Además del diésel, una instalación de HVO se puede utilizar para producir queroseno, nafta y GLP.

    Tipos de diésel

    A raíz de la nueva etiquetación de hidrocarburos de automoción implementada en 2018, todo usuario puede acceder a tres tipos de gasóleo comercial en las estaciones de servicio:

    • B7: este tipo de gasóleo contiene un máximo de un 7% de biodiésel. Es lo que conocemos popularmente como diésel normal y diésel plus.
    • B10: se trata del gasóleo indicado para vehículos que puedan funcionar con un combustible que puede contener hasta un 10% de biodiésel.
    • XTL: es la opción más renovable, que se elabora de forma sintética a partir de materia fósil. Este diésel, también conocido como parafínico, se fabrica a partir del proceso de hidrogenación al que son sometidos los bioaceites y que ya hemos descrito anteriormente.

    Este último lo podemos encontrar, aunque no es fácil, con las siguientes denominaciones: C.A.R.E diésel, NEXTBTL y HVO. También Diésel R33, V-Power diésel, OMV MaxMotion ol Aral Ultimate diésel.