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    Guanyu Zhou, ante el reto de ser el primer piloto chino en llegar a la Fórmula 1

    Guanyu Zhou, ante el reto de ser el primer piloto chino en llegar a la Fórmula 1
    Guanyu Zhou, durante una carrera de la F2 en 2020
    David S. de Castro
    David S. de Castro6 min. lectura

    Miembro de la escuela de jóvenes pilotos de Alpine, el gran objetivo de Guanyu Zhou es demostrar que es capaz de dar el salto definitivo al Gran Circo... aunque en sus dos años en la F2 ha tenido resultados más que discretos.

    Pocos países más influyentes y a la vez más cerrados que China. Se puede ver en cualquier aspecto de la sociedad, desde la política o la economía, pasando por el cine o el deporte. Suele ser un tópico: "el día que China apuesta por X competición, serán imparables".

    El caso de la Fórmula 1 es muy elocuente. Con un Gran Premio fijo en el calendario (al menos hasta que la mayor pandemia mundial de los últimos 100 años lo impidió), y pese a que han tenido varios programas (algunos incluso estatales, con todo lo que ello conlleva) para llevar a un piloto a la élite del automovilismo, lo cierto es que nunca han visto una bandera china en un Gran Premio.

    Hombres como Ho-Pin Tung (que no era nacido en China, pero sí tenía la nacionalidad de allí gracias a sus padres), o Ma-Qin Hua se quedaron muy cerca. Este último, de hecho, llegó a disputar varios entrenamientos libres con HRT o Caterham y se convirtió, de facto, en el primer piloto chino en rodar en un fin de semana de un GP de Fórmula 1. Sin embargo, nunca llegaron a dar el paso definitivo.

    Eso puede cambiar, y así desean sus compatriotas (y posibles patrocinadores a futuro) que sea, gracias a Guanyu Zhou. Nacido en Shanghai, como Hua, él sí ha completado una escalera razonablemente lógica hasta llegar a la Fórmula 1. El gran problema es que, pese a su innegable potencial, aún no ha dado el gran salto de calidad que requiere.

    Es una de las grandes apuestas de Renault, desde hace años, y ha sido confirmado por tercera temporada como miembro de la Alpine Academy, su escuela de jóvenes pilotos, amén de compaginar este cargo con el de piloto reserva y probador de la escudería de Fórmula 1. Tras tres temporadas en la F3, con muchos altibajos, y dos en la F2, también a muchos saltos, Zhou sabe que no tiene mucho margen para fallar y lo dice públicamente: su objetivo es estar en la parrilla de Fórmula 1 en 2022.

    Para ello no se puede conformar con repetir el sexto puesto en la F2, ni mucho menos: debe estar en la pelea por el campeonato. «Si puedo conseguir el título (de F2), definitivamente puedo llegar a ser piloto de F1, estaré listo para pilotar un coche de F1. Ese es exactamente el objetivo para este año, intentar para ganar el título o ser al menos aspirante», asegura.

    No puede mirar más abajo, vistos los precedentes. Este mismo año 2021, tres de sus rivales en la F2 en 2020 han dado el salto: Mick Schumacher y Nikita Mazepin en Haas, y Yuki Tsunoda en AlphaTauri. Aunque la llegada de los tres tiene tanto peso lo que llevan consigo aparte de su palmarés (especialmente en el caso del ruso), Zhou es consciente de que un trofeo de campeón de la F2 puede declinar la balanza para conseguir un asiento en 2022, un año clave en el Gran Circo ante el eventual gran cambio normativo.

    Antes de soñar tan lejos deberá cumplir un objetivo mínimo: conseguir la superlicencia. Un requisito tan obvio como necesario y que, a día de hoy, Zhou no tiene. «Los puntos de de la superlicencia son definitivamente el objetivo este año, además de intentar ganar el título. Terminar entre los tres primeros será suficiente para lograrlos. Una vez los tenga, veremos qué puerta está abierta y estoy bastante seguro de que si puedo hacer una gran temporada, o mostrar todo mi potencial, creo que tendré una buena oportunidad», confía.

    Zhou repetirá este año con Uni-Virtuosi (el esqueje de Renault en la categoría de plata), con quien ya ha logrado once podios y una victoria. Si él hace bien su trabajo, será decisión de Alpine pensar qué hace con él de cara a un posible ascenso a la Fórmula 1, bien en su propio equipo (dependerá mucho del rendimiento de Fernando Alonso y, sobre todo, de Esteban Ocon) o en otro con el que lleguen a algún acuerdo.

    Fuente: Formula1.com / Fotos: F2