Las cinco cosas que el test de Barcelona nos ha revelado (y una muy importante que no)

Después de cinco días de test en el Circuit de Barcelona-Catalunya, la nueva Fórmula 1 de 2026 es ya una realidad. Y gracias a esto hemos podido sacar algunas conclusiones iniciales.

Las cinco cosas que el test de Barcelona nos ha revelado (y una muy importante que no)
Charles Leclerc rueda con el Ferrari SF-26 en Barcelona

Publicado: 31/01/2026 11:00

12 min. lectura

Los aficionados a la Fórmula 1 hemos estado esperando este momento mucho tiempo. No en vano, el nuevo reglamento supone una ruptura total con el pasado, dando como resultado monoplazas que no conservan prácticamente nada de la generación anterior.

Esto, por un lado, ha generado expectativas en cuanto a qué tipo de carreras veremos a partir de ahora. También plantea muchas preguntas en lo relativo al orden jerárquico de una parrilla a la que, además, se unen dos nuevos equipos: Audi y Cadillac.

Y, por supuesto, no pueden faltar las expectativas creadas alrededor de los dos pilotos españoles y sus respectivos equipos. De todo ello hemos podido sacar ya algunas conclusiones que empiezan a indicarnos hacia dónde se dirige esta nueva F1 y sus participantes.

No sería de extrañar que comience el campeonato a varios segundos de la pole y como claro farolillo rojo

1. Mercedes parte con ventaja, pero ojo con Ferrari

Tradicionalmente, los tiempos de la pretemporada son muy engañosos por muchas razones: diferentes compuestos de neumáticos, cargas de combustible y mapas motor desconocidos, muchas horas de rodaje en las que la pista cambia mucho de estado… todo ello hace que la parrilla virtual sirva realmente de poco.

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Pero sí tienen valor otras cosas: el volumen de vueltas completadas, la consistencia en los tiempos o las sensaciones a pie de pista. Lamentablemente, las dos últimas han sido imposibles de analizar a consecuencia de la decisión de la Fórmula 1 de celebrar este test a puerta cerrada.

A pesar de estos escasos mimbres, existe unanimidad al señalar que Mercedes se ha convertido en la referencia por su extraordinaria fiabilidad y consistencia a la hora de marcar tiempos rápidos.

El equipo anglo-germano ha rodado como un reloj todos y cada uno de los días, alcanzando las 500 vueltas en total. ¿Será el más rápido? Al menos está en la pelea, especialmente teniendo en cuenta que estuvo ausente el último día, cuando la pista estaba en mejores condiciones. Pero lo que es seguro es que ha empezado con tanta solidez que tiene ya mucho ganado de cara a progresar durante lo que resta de pretemporada.

Mercedes es es la referencia inicial de esta temporada, ¿mantendrá ese estatus?

Ferrari, por su parte, se ha convertido —aparentemente— en el aspirante más sólido, aunque lo cierto es que esto ya lo vimos varias veces en inviernos anteriores y no terminó de confirmarse cuando llegó el momento de la competición real.

Como Mercedes, el equipo italiano ha gozado de mucha fiabilidad y ha rodado sin descanso, superando los 2000 kilómetros a pesar de que uno de sus tres días se desarrolló con lluvia.

Veremos cómo evoluciona esto en Baréin, un circuito con condiciones y trazado muy diferentes al de Barcelona, pero Mercedes y Ferrari son, sin duda alguna, los dos equipos mejor preparados (no necesariamente los más rápidos) en este momento.

2. McLaren tiene trabajo por hacer

A diferencia de sus dos directos rivales, McLaren se ha encontrado con dificultades esta semana en Barcelona. Diferentes problemas mecánicos han lastrado su programa de trabajo y únicamente ha cubierto más kilómetros que Audi, Cadillac, Aston Martin y, por supuesto, Williams (que no ha comparecido).

Se le presupone velocidad, a tenor de los primeros indicios, pero ha comenzado un paso por detrás en cuanto a fiabilidad y eso en el comienzo de un nuevo reglamento tan diferente al anterior es un hándicap. Tienen tiempo para revertir la situación, en cualquier caso, ya que sus problemas tampoco han sido preocupantes.

3. Red Bull Ford, mejor de lo esperado

Una de las sorpresas agradables de esta primera semana de test ha sido el rendimiento de la unidad de potencia Red Bull Ford. Al igual que Audi, la división de motores de la marca austriaca debuta en la Fórmula 1 tras crear un propulsor desde cero.

Red Bull Ford ha comenzado muy bien su andadura como motorista en la Fórmula 1.

Pero no lo ha parecido, ya que su nivel de fiabilidad, sin ser tan elevado como el de Mercedes y Ferrari, ha sido notable y muy prometedor. Tampoco parece que el rendimiento puro sea un problema serio en este comienzo, por lo que Red Bull Racing y Racing Bulls pueden respirar aliviados.

Habrá que ver en qué posición queda cada motorista una vez que cada equipo comience a exprimir las unidades de potencia al máximo, pero de momento Red Bull y Ford pueden estar satisfechos del trabajo realizado.

4. Los nuevos sufren, especialmente Cadillac

Audi ha heredado los conocimientos y el bagaje de Sauber, pero ha tenido que crecer mucho en los últimos meses y, sobre todo, desde este año compite con una unidad de potencia totalmente nueva creada por la propia marca.

Cadillac, por su parte, cuenta con la tranquilidad de disponer de la unidad de potencia, la transmisión y el tren trasero de Ferrari, pero todo lo demás es completamente nuevo: coche, material, herramientas, personal…

Con todo esto sobre la mesa, no es de extrañar que ambos equipos hayan sufrido en esta primera semana de test. Audi comenzó con numerosos problemas mecánicos, pero a medida que ha avanzado la semana ha ido resolviéndolos y progresando. Les queda mucho camino por recorrer, en cualquier caso, y es muy probable que empiecen la parte baja de la parrilla.

Audi ha sufrido, pero no tanto como Cadillac.

Algo que, en el caso de Cadillac, podemos dar ya por garantizado. La formación estadounidense ha cumplido con los pronósticos de un equipo completamente nuevo y ha sufrido muchos problemas de fiabilidad, que además van acompañados de un rendimiento puro del coche muy inferior al del resto.

No sería de extrañar que Cadillac comience el campeonato a varios segundos de la pole y como claro farolillo rojo. Eso sí, en cuanto a ejecución y entendimiento del monoplaza, tienen un margen de mejora brutal que debería notarse con el paso del tiempo. En lo que respecta a la velocidad del monoplaza, ese ya es un tema más complicado de solventar frente a rivales tan consolidados.

5. El nuevo reglamento no pinta mal

Había mucho pesimismo en cuanto al nuevo reglamento, especialmente en lo relativo a la unidad de potencia y la gestión de la energía.

Todavía debemos esperar a ver al menos una carrera para comprobar hasta qué punto influye en la competición este asunto, pero de momento los coches han demostrado ser más divertidos de ver.

Basándonos en las sensaciones compartidas por los pilotos y miembros de los equipos, la enorme potencia eléctrica que han ganado les hace deslizar con frecuencia a la salida de las curvas, pero la menor carga aerodinámica permite a los pilotos controlar mejor esos momentos de descontrol.

Por otro lado, la velocidad en recta impresiona y el sonido, gracias a la supresión del MGU-H, ha ganado en decibelios y resulta más agradable.

En cuanto al rendimiento puro, la fiabilidad parece que no será un gran problema, mientras que los tiempos por vuelta se mantendrán en niveles aceptables: entre 2 y 5 segundos por vuelta más lentos que los coches de la generación anterior. Sí, a pesar de lo que muchos agoreros decían, los F2 seguirán siendo mucho más lentos.

Aston Martin y Honda siguen siendo una incógnita

La gran incógnita que deseábamos ver resuelta y no ha sido despejada en absoluto es el rendimiento de Aston Martin y Honda.

El equipo de Fernando Alonso llegó al test el penúltimo día, a tiempo para participar apenas en la última hora de rodaje y dando solamente cuatro vueltas.

Ya el último día, el asturiano disfrutó de un día más normal, superando las 60 vueltas en su primera toma de contacto. Pero ojo, con la velocidad limitada buena parte de la jornada (razón por la cual el AMR26 llevaba la luz azul característica de los pilotos novatos encendida en su zaga).

El nuevo Aston Martin sigue siendo una incógnita total.

Esto puede indicar dos cosas: que Aston Martin haya llegado tan justo que no quería arriesgarse a sufrir problemas y no poder rodar o que Honda todavía no tiene la confianza suficiente en su unidad de potencia como para permitirle rendir bajo condiciones normales.

A medida que avanzó el viernes, Alonso fue incrementando el ritmo hasta rodar ya en modo convencional, mostrándose ya más rápido que los Cadillac. En cualquier caso, ni Aston Martin ni Honda han despejado la incógnita de su rendimiento y madurez a nivel de fiabilidad.

Para eso toca esperar a Baréin, donde ya empezaremos a ver si la obra de arte de Newey es realmente rápida y fiable o se parece más al fallido McLaren MP4-18 de 2003, aquel que nunca llegó a debutar en competición.

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