Red Bull al fin tiene dos coches, pero un problema aún peor: más cerca de Sainz y la zona media que de luchar contra Ferrari o Mercedes
Justo cuando por fin parece tener un segundo coche competitivo junto al de Max Verstappen, su ritmo pasa de pelear por títulos a luchar por pasar a Q3 frente a Alpine, Audi y Racing Bulls.

El nuevo orden en la Fórmula 1 está más que claro, y Red Bull no está al frente. De hecho, está más cerca de ser el líder de la zona media que de otra cosa. Mientras que Mercedes quiere repetir su adicción a la victoria como entre 2014 y 2020 y Ferrari y McLaren pelean por ser el otro equipo en el podio, el equipo que lidera Laurent Mekies se queda como cuarto equipo. Y no está tan claro.
En años anteriores, Red Bull podía verse al principio y al final de la clasificación. Veías a Max Verstappen en pole o en los primeros puestos, incluso en el peor de los fines de semana, mientras que su compañero difícilmente pasaba de Q1 o de la última fila. Ya fuera la etapa final de Checo Pérez en el equipo, Liam Lawson, Yuki Tsunoda, al igual que Alex Albon o Pierre Gasly en años anteriores, todos parecían ser pollos sin cabeza en el llamado ‘asiento maldito’.

Red Bull, por debajo de las expectativas y lejos de pelear por victorias
Ante las maldiciones, Isack Hadjar parece superarlas con el poder de la ciencia (su padre, Yassine Hadjar, es doctor en física cuántica) y, de momento, ha sido capaz de rodar al ritmo de Verstappen - e incluso superarle en algunos casos, como en la clasificación de este Gran Premio de Japón. El problema es que, cuando por fin tienen dos coches a un ritmo similar de competitividad, es el equipo el que no tiene un conjunto a la altura - ya sea por cuestión de chasis o por deficiencias del RBPT-Ford frente al todopoderoso sistema de Mercedes, así como el de Ferrari.
Más de una vez, en años anteriores, parecía que la conducción de Verstappen llevaba al Red Bull a un límite ‘casi irreal’, metiéndolo donde no le tocaba - el hecho de pelear hasta la última vuelta de 2025 por el título de pilotos es un buen ejemplo de ello. Pero en esta nueva F1 de 2026, llena de harvesting, deployment y una batería que se te acaba y cedes 50 km/h antes de llegar a la 130R, incluso las manos del neerlandés no relucen.
Lucha en la zona media
Es obvio que en F1, desde siempre, gana quien tenga mejor conjunto, y en ese conjunto el coche tiene un gran peso. Por tanto, con Mercedes, Ferrari y McLaren, lo mejor que podría aspirar Red Bull es a pelear por quintos puestos… pero esa sería una realidad bastante positiva.

Lo cierto es que los de Milton Keynes parecen más cerca de estar peleándose contra Alpine (concretamente el de Gasly, con Franco Colapinto rindiendo peor), los ‘novatos’ Audi y Racing Bulls que luchando contra los tres equipos de arriba. Es decir, más cerca de la zona media donde quiere estar el equipo Williams capitaneado por Carlos Sainz, dado que está claro que algo pasa con el rendimiento de Albon a juzgar por sus palabras tras la Q1.
El mayor éxito de Verstappen en 2026 puede venir con un Mercedes
Para colmo, Verstappen ha caído en esta Q2 frente a Arvid Lindblad en uno de los Racing Bulls tras una gran vuelta por parte del debutante, también motorizado por RBPT-Ford. A este ritmo, el aliciente que le puede quedar al neerlandés este año será lo que consiga en las 24 Horas de Nürburgring - irónicamente, gracias a otro Mercedes, en este caso el AMG-GT GT3 que compartirá con Dani Juncadella y Jules Gounon.
Dicho lo cual, ya sabemos que en la Fórmula 1 siempre se está evolucionando - hace 12 meses, nadie hubiera dicho que Verstappen llegaría a tener opción real al título con aquel dominio de McLaren. Esto en 2026 se antoja mucho, mucho más complicado, pero en parte ahí reside la magia de la Fórmula 1.
Fotos: Red Bull Content Pool
