Aston Martin DBX llama a revisión a 13.719 coches por unos simples tornillos que ya han provocado un accidente
Aston Martin se ha encontrado con un nuevo contratiempo, pues un accidente revela un defecto de fabricación en unidades del SUV premium de la marca fabricadas entre 2020 y 2025, si bien ya han dado con la solución para la revisión.

Si tienes un Aston Martin DBX en tu garaje, tienes uno de los SUV más bonitos y exclusivos de la actualidad, así que enhorabuena. Pero también podrías tener un problema potencial, pues la marca británica ha detectado un problema con miles de unidades y es posible que tenga que pasar por revisión, o de lo contrario arriesgarte a un accidente en carretera.
Según KBA, la autoridad federal de tráfico en Alemania, Aston Martin ha llamado a revisión a nada menos que 13.719 unidades - de las cuales casi un millar, en concreto 994 unidades, se encuentran en Alemania. Este aviso surge después de que uno de estos DBX haya sufrido un accidente en carretera, que por suerte no causó lesiones personales de importancia.

Aston Martin llama a revisión a 13.719 unidades de su DBX
Este problema parece afectar a todas las versiones del DBX que existen en el mercado. Es decir, al normal, al DBX S, al DBX Straight Six e incluso al más exclusivo de todos, el DBX 707 con el motor 4.0 V8 biturbo que comparte con otros modelos de la marca, e incluso con el Aston Martin Vantage GT3 de competición (motor de origen AMG).
Tal como explica KBA (código de referencia 16319R), en algunas unidades del Aston Martin DBX se ha detectado un problema con los pernos del eje trasero. En concreto, se ha detectado que se utilizaron pernos para el soporte de torsión trasero que tenían un diámetro menor del que deberían, lo que provoca una holgura. Esto lleva a que se pueda soltar el brazo de control inferior de la suspensión trasera del SUV de Aston Martin.
Problemas con la suspensión trasera
A su vez, esto supone un riesgo de rotura del propio brazo de control inferior del tren trasero. Lo cual también implica que podría dañar tanto los componentes de la suspensión trasera como de los frenos traseros, dado que el brazo de control es lo que conecta directamente las ruedas traseras con el chasis del DBX.

Esta llamada a revisión se ha efectuado en unidades fabricadas desde el 27 de febrero de 2020 hasta el 5 de noviembre de 2025, casi cinco años completos. En la revisión se revisa el brazo de control inferior y se reemplazan los pernos de las bieletas de la barra estabilizadora trasera para evitar casos de accidente como el que causó esta llamada a revisión.
Malas noticias para una marca que no pasa por su mejor momento
Una revisión causada por unos pernos y cuestión de milímetros, pero que provocan más quebraderos de cabeza a Aston Martin y el consorcio liderado por el multimillonario canadiense Lawrence Stroll. Recientemente se han visto obligados a inyectar en Aston Martin más de 57 millones de euros, una compañía que sigue siendo un pozo de dinero y que no termina de ver cuando será el momento soñado de contar con flujo libre de caja positivo.
Según los resultados de 2025, sus beneficios fueron de 1.440 millones de euros (un 19% menos que en 2024), pero con unos gastos que supusieron una pérdida global de 297 millones de euros (tras perder 111 millones en 2024). Sumando ingresos y gastos, de promedio perdieron 54.543 euros por cada coche que vendieron, según Car Industry Analysis, siendo de las empresas menos rentables del sector en la actualidad.

