El futuro BMW M3 eléctrico aún no ha mostrado su baza más importante, y no es la potencia (ni en el resto de su clase)
El BMW M Concept Neue Klasse desvela, evidentemente, cómo será el futuro M3 eléctrico, pero en realidad nos deja unas cuantas pistas y clave sobre los deportivos eléctricos del mañana, así como las bases de los futuros M que nos esperan.

Hace apenas unos días BMW presentaba al mundo un concept con las intenciones muy claras. El BMW M Concept Neue Klasse no trata de engañar a nadie: es un anticipo de lo que será el BMW M3 eléctrico, basado en el BMW i3 que comenzará a fabricarse dentro de unas semanas en Múnich. Se espera que reciba el nombre oficial de iM3, creando una nueva forma de denominar los modelos deportivos 100% eléctricos.
Es, por tanto, más que un ejercicio de diseño, adaptando formas musculosas y agresivas, así como un morro de tiburón que parece ser la tendencia de la marca en tiempos recientes (también se lo vimos al morro del Vision BMW ALPINA), dentro del lenguaje de diseño de la Neue Klasse. En el interior, no hay grandes cambios, virtualmente como el iX3 que ya hemos podido probar - y eso es bueno, porque precisamente ahí no hace falta cambiar nada.

El BMW M Concept Neue Klasse, más que el anticipo del M3 BEV
Al frente del proyecto está Christian Karg, jefe de dinámica de vehículos de todo el grupo BMW y antes encargado de la división M - es decir, el responsable de este departamento para los M3 y M4 actuales así como las versiones CS y CSL más deportivas. Este iM3 trata de absorber todo el legado del M3, siendo presentado en imágenes oficiales incluso al lado de un M3 E30 con un mismo color rojo brillante.
Como ya adelantó BMW con aquel concept llamado BMW Vision Driving Experience, los cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda, están controlados por ese ordenador central, el cerebro que controla todo lo que ocurre en cada uno de los modelos Neue Klasse empezando por los iX3 e i3. El Heart of Joy, mediante el sistema BMW M Dynamic Performance Control, controla cada motor eléctrico de manera independiente.
El Heart of Joy debe serlo literalmente, controlando cuatro motores
En este caso se lleva más al extremo, pues pasa de controlar uno o dos motores (en el caso del iX3 50 xDrive) a cuatro motores al mismo tiempo, pudiendo controlarlos no solo para contar con tracción a las cuatro ruedas, sino gestionar la guiñada y el comportamiento de ambos ejes tanto para mantenerlo en el sitio como para dejar que el conductor se divierta como en los M3 de antaño. Luego está, por supuesto, el tema de la potencia, además de la ya confirmada batería de 100 kWh.

¿Cuánta potencia tendrá? Da igual. BMW afirma que, como tal, podrían darle una potencia de 1.341 CV con esos cuatro motores, lo cual es una total y absoluta salvajada, pero se espera que el modelo de calle ronde los 650 o 750 CV. Esto implica que será, con bastante seguridad el M3 más potente de la historia y, si la marca quiere, el BMW M más potente, superando al polémico M5 actual, al XM o a literalmente cualquier otra cosa, incluyendo modelos de competición.
La potencia ya es algo trivial, no una muestra de poder
Esto nos recuerda una idea sobre deportivos eléctricos. La potencia es…una cifra, trivializada casi. Ahora parece ‘fácil’ ver coches de 500, 800, 1.000 CV… o 1.500, como si quieres 2.000 CV. Cifras que hace 20 años nos marearían solo de pensarlo, ahora simplemente está la capacidad de desarrollarla - otra cosa es la potencia sostenida que pueda bajarse a la carretera en todo momento. Y precisamente el modo de soltar la potencia es muy diferente de un coche de combustión.
Si hay algo característico de todos los BMW M, aparte del sonido (que varía mucho según qué generación, desde aquellos VANOS atmosféricos con varias mariposas hasta llegar a los actuales biturbo) es la entrega de potencia. En un eléctrico, la potencia se entrega. Achuchas y ¡plas!. Sin imperfecciones, de manera inmaculada, pero sin ese diferencial de carácter que te diferencia un V8 de otro, un V6, V10, V12 o un 4 en línea que suba exageradamente de vueltas y vibre, transmitiendo esas vibraciones por el chasis hasta tu cuerpo.

Sensaciones y precisión, la clave para que sea un M 'digno'
La clave, por tanto, no estará en la potencia bruta - no es eso lo que persigue BMW, aunque técnicamente ya lo tenga en sus manos. Son las sensaciones, el ‘feeling’ de tener un control extra preciso en las manos del conductor. Es que el coche se sienta ágil, para lo cual lo están desarrollando y poniendo a prueba en el Nürburgring Nordschleife.
Otra cuestión que queda pendiente será cómo resolverán la gestión de la batería para tandas de uso largo o donde se exige mucho a las baterías - precisamente el uso que se espera para un coche de este tipo como vemos en track days. Y, por supuesto, otra cuestión será el balance entre autonomía y peso, con la importancia que tendrá en este iM3 y todos los M, eléctricos o no, que salgan al mercado.
Los rivales del BMW i3
P.V.P 36.695 €31.767 €
P.V.P 34.386 €25.370 €




