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El "impuesto al diésel" tendrá que esperar

El Congreso de los Diputados ha votado en contra de los Presupuestos Generales del Estado para 2019 propuestos por el Gobierno de España, en manos del PSOE. En consecuencia, la subida de los impuestos al gasóleo está en vía muerta hasta pasadas las elecciones generales.

María Jesús Montero, ministra de Hacienda, hoy en el Congreso de los Diputados

El Gobierno de España pretendía eliminar el salto que hay entre la fiscalidad del gasóleo y de la gasolina, uno de los motivos por el cual el combustible tiene tanta diferencia de precio a igualdad de litro. Hace años que el gasóleo tiene menos impuestos que la gasolina, 9,55 céntimos por litro.

Eso lleva a una situación doblemente injusta. Los motores de gasolina consumen más litros a igualdad de potencia, esfuerzo y recorrido, ya que es un combustible menos energético que el gasóleo. Por otro lado, son litros más cargados de impuestos, por lo que tener un gasolina tiene una doble penalización a la hora de repostar.

Una de las medidas estrella del actual ejecutivo, surgido a raíz de la moción de censura al PP y Mariano Rajoy el año pasado, fue precisamente equilibrar la fiscalidad entre gasóleo y gasolina por motivos ecológicos: buscaban desincentivar su uso. De los casi 10 céntimos por litro de diferencia se pasaría a 0 de forma progresiva. Ese incremento impositivo estaba dentro de los PGE para el 2019.

Las fuerzas de la oposición, principalmente el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs), han votado en contra por no aprobar las cuentas del PSOE, que incrementaban el gasto social y no contaban con el visto bueno de algunas autoridades por ser difíciles de materializar. Es lo normal en democracia.

Apoyaron las cuentas PSOE, Unidos Podemos, PNV y Compromís

Por otro lado, también han votado en contra las fuerzas nacionalistas de Cataluña por las razones por todos conocidas, que piden al Ejecutivo cosas que no pueden ser concedidas tal y como está configurado el Estado. Tanto Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como el Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCAT) no han apoyado las cuentas.

A los votos en contra se han sumado Coalición Canaria (CC), Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro (UPN), EH Bildu y dos diputados de En Marea (una confluencia de Podemos en Galicia). En total, 191 votos a favor de devolver las cuentas al Ejecutivo y 158 a favor de tramitarlas. La legislatura está en punto muerto y se vislumbra un adelanto electoral.

Sin el apoyo del Congreso el Gobierno no puede cambiar impuestos, así que el impuesto al diésel no se va a llevar a cabo previsiblemente en todo este año. Para que así sucediese, tendría que haber un nuevo reparto del Congreso, que se lograsen los suficientes apoyos, y que se encuentre dicha medida presupuestaria en los PGE.

Según la información que se maneja en los sondeos, resulta muy poco probable que la próxima mayoría parlamentaria vaya a ser de corte progresista, pese a lo que dice el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) a las órdenes de José Felix Tezanos. Más bien apunta a una colaboración de fuerzas del centro a la derecha, principalmente Cs, PP y lo que consiga VOX.

Como vimos hace unas semanas, ni Ciudadanos ni Partido Popular son proclives a aumentar la carga fiscal del gasóleo. Estos dos partidos quedaron solos en la cámara votando una propuesta no de ley (PNL) del Grupo Parlamentario Popular para evitar la subida del gasóleo y que no impactase en los autónomos y profesionales. El resto de fuerzas la rechazó.

Si no se consiguen votar nuevos PGE en lo que queda de año, quedarán prorrogados automáticamente los PGE de 2018, que logró votar el Partido Popular antes de la moción de censura del año pasado, y donde no está contemplada dicha subida. Los usuarios de gasóleo pueden respirar tranquilos durante unos meses.

De todas formas, el daño ya está hecho

Desde las declaraciones de la ministra Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, sobre lo de que "el diésel tiene los días contados"las ventas de motores de gasóleo se han desplomado y ha provocado cambios significativos en el mercado español. El miedo es tal que las ventas de gasóleo están a casi un tercio del total, no los dos tercios de hace un lustro. También han pesado las posibles limitaciones a la circulación en el futuro.

Si se convocan elecciones generales para abril o mayo -lo sabremos seguramente el viernes- las fuerzas de centro/derecha difícilmente van a alterar la fiscalidad del gasóleo si ganan. No obstante, otra cosa son las restricciones circulatorias, que seguirán adelante gobierne quien gobierne, porque es una legislación que está plenamente en vigor.

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