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    IndyCarEl 'falso test híbrido' en Indianápolis genera serias dudas entre los pilotos

    El 'falso test híbrido' en Indianápolis genera serias dudas entre los pilotos
    Pato O'Ward lidera en el coche de McLaren SP a Rossi, Newgarden y DixonIndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández7 min. lectura

    El incremento de potencia de 60 CV en cortos periodos de tiempo no fue del agrado de los pilotos que lo probaron en el test de homologación de la Indy 500.

    Dixon, Rossi y Newgarden consideran que sería de poca utilidad en una carrera de este estilo.

    De cara a la futura implementación de un sistema híbrido en los motores de los coches de IndyCar en 2023 para su uso en circuitos permanentes y urbanos, la categoría ha aprovechado el habitual test de homologación del paquete aerodinámico de las 500 millas de Indianápolis para probar la idoneidad del uso del híbrido en un óvalo de estas características. Al volante, los mismos cuatro pilotos que participaron en un test similar en octubre: Scott Dixon, Josef Newgarden, Alexander Rossi y Pato O'Ward. Las conclusiones, no obstante, han estado lejos de ser satisfactorias.

    Para simular el efecto del uso del sistema KERS que aportará cerca de 60 CV extra de potencia en sus primeras versiones, los cuatro pilotos tuvieron la posibilidad de utilizar el 'push-to-pass'. Ese es el nombre que recibe el aumento limitado (200 segundos por carrera) de potencia que se utiliza en circuito, a base de incrementar la presión del turbo de 1.5 a 1.65 bares. En este test, sirvió para aumentar esa presión de los 1.3 bares reglamentarios en los óvalos de gran velocidad ('superspeedway') a los 1.5 que se emplea en la clasificación de la Indy 500, estando su uso regulado en duración y tiempos de 'recarga'.

    A pesar de las grandes expectativas que el departamento técnico de la categoría albergaba con esta prueba, ninguno de los participantes en el test salió convencido de que lo probado fuese a ser de utilidad, tal y como reflejó un veterano como Dixon, ganador de la prueba en 2008, con 18 Indy 500 a sus espaldas. «No soy un gran fan de su uso en un superspeedway, porque todos somos muy vulnerables ahí, y a veces se dan situaciones alocadas que no son necesariamente buenas, y que podrían hacer peor las carreras. Aumentará la velocidad y el abuso de los neumáticos, así que hay muchas preguntas por responder».

    «Aún estamos intentando averiguar en qué áreas hay que trabajar, y no creo que la aceleración en la recta sea una de ellas», continuó el hexacampeón de IndyCar. «Para mi, se trata más de como es la trazada en curva, lo cerca que podemos ir y como el aire sucio afecta al frontal del coche». En la misma línea se manifestó Alexander Rossi, siempre un destacado participante desde su victorioso debut en 2016. «Indy siempre es una carrera de ahorro de gasolina, y nadie va a usar (el híbrido) hasta el final. Entonces, todos lo usarán para defenderse, así que no cambiará nada. No creo que lo que estamos buscando sea un problema de potencia».

    Rossi considera que existe «una larga lista de soluciones para mejorar lo que tenemos», y en ello hizo hincapié Newgarden, bicampeón de IndyCar. «El agujero del suelo está cubierto, tenemos más aletines en el coche y más partes aerodinámicas con las que jugara como equipo. Ha habido algunas partes buenas, y otras que no lo han sido tanto. No creo que (el híbrido) sea algo realmente necesario en Indianápolis, esa es mi sensación inicial. Quizá tendríamos que probarlo en un óvalo corto. Si se quiere usar un sistema así, habrá que encontrar la configuración apropiada».

    Con Dixon y Rossi representando a Honda, Chevrolet tenía como compañía de Newgarden al mexicano O'Ward, la sensación de 2020 al acabar cuarto en la general y sexto en su primera Indy 500, y que se mostró algo más optimista con el potencial del híbrido. «Tenemos una cierta idea de donde necesitamos mejorar las cosas. Creo que hemos encontrado algo que podría funcionar, pero aún queda trabajo por hacer para que sea suficientemente bueno y que se pueda utilizar en las carreras. Es algo que podría funcionar en óvalos cortos como Gateway», comentó el piloto de McLaren SP.

    En general, la sensación que los pilotos transmiten, leyendo entre las líneas corporativistas, transmiten un descontento general. Jay Frye, presidente de IndyCar, comentó en qué consistió el test en lo referente al híbrido. «Les dimos 200 segundos para utilizar en una tanda de 20 vueltas, y la mayoría usó la mitad en ese periodo. Tuvimos una tanda de 20 vueltas sin ello, luego otra con impulsos de 10 segundos y otra con impulsos de cinco segundos, que fue la que más gustó a los pilotos. Fue interesante, porque pensábamos que lo querrían más tiempo».

    «Pensábamos que esto nos daría más preguntas que respuestas, y es lo que ha pasado, así que está bien. Ha habido momentos en los que los pilotos han llegado a una curva a 236 millas por hora en lugar de a 230», aseguró Frye, quien puso como objetivo los meses de enero y febrero de 2022 para iniciar las pruebas de las nuevas unidades 2.4 doble turbo que alinearán Honda y Chevrolet, a falta de un tercer fabricante que parece más improbable a cada mes que pasa. Por lo pronto, los cambios a nivel de aerodinámica para la Indy 500 parecen haber funcionado... aunque cuatro coches no son 33.

    Fotos: IndyCar Media