BYD prometió cargar sus eléctricos en cinco minutos, pero un problema amenaza su gran revolución

BYD anunció con orgullo la carga rápida a 1.500 kW, pero se «olvidó» de que no todo vale para ser la primera marca de coches eléctricos en el mundo. Un análisis independiente ha descubierto un importante fallo que la marca sabía y que ha ocultado.

BYD prometió cargar sus eléctricos en cinco minutos, pero un problema amenaza su gran revolución
Build Your Dreams promete carga rápida en 5 minutos, pero pasa por alto lo que pasa con este sistema. - BYD

Publicado: 08/05/2026 18:00

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Es conocida como la Tesla china, y se ha propuesto no sólo dominar el mercado chino, cosa que ya hace, sino también el mundo, pero no todo vale para conseguirlo. BYD trabaja incansablemente en diferentes áreas, haciendo homenaje constante a su lema comercial de «Construye tu Sueño». La marca asiática ha conseguido doblegar a las europeas en lo que a ventas de coches eléctricos se refiere, y ahora lo está intentando también con los híbridos enchufables.

Pero, la última de sus novedades se le ha ido de las manos, porque la brutal tecnología «Flash Charging» hace aguas por todos lados. La firma ha desarrollado un sistema de carga ultrarrápida para sus modelos equipados con la sofisticada batería Blade 2.0, que satisface justamente la necesidad de los interesados en los coches eléctricos: recargar la batería casi por completo en cinco minutos, gracias a una potencia de 1.500 kW. Un sistema que BMW no se cree y que, dicho así, BYD habría alcanzado la perfección. Pero, se le olvidó señalar una importantísima desventaja.

Caishendao
Sensores instalados en la batería Blade 2.0 de BYD revela temperaturas inusuales. / Foto: Caishendao

La nueva batería de LFP de BYD y su carga de 1.500 kW, en entredicho

Es más, se podría acusar al fabricante chino de ocultarla deliberadamente para quedar por encima de cualquier rival. Y es que es «vox populi» que la carga rápida puede ser perjudicial para las baterías de los vehículos eléctricos, acelerando la degradación de la capacidad energética, ya que cuanto mayor es la velocidad de carga, mayores son las temperaturas alcanzadas y el daño a la batería.

Y los 1.500 kW que anunció BYD de su nuevo nivel de carga rápida, generan mucho calor. El fabricante pasó por alto este importante detalle y solamente ensalzó los cinco minutos necesarios para cargar completamente la batería.El caso ha salido a la luz a raíz de una prueba independiente, en la que se ha medido la temperatura superficial de la batería de ferrofosfato de litio (LFP), alcanzando los 76,4º C, mientras que la temperatura máxima en los terminales de las celdas llego a los 71º.

La diferencia, de unos 6,5º C, es considerable, por lo que es normal que surjan dudas sobre posibles daños a largo plazo derivados de un uso de cargadores rápidos.

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China ha actualizado su normativa de seguridad de baterías, y la de BYD no la cumple

BYD guarda un absoluto silencio sobre este hallazgo, ni confirma ni desmiente, pero es imposible pasar por alto que la carga rápida genera un calor enorme, incluso en los propios cables de carga, por lo que se supone que estos deberían contar también con un potente sistema de refrigeración.

El investigador ha confirmado su intención de realizar mediciones a nivel de celda con el fin de estudiar si este exceso de temperatura compromete la integridad de la batería o no, pero sí hay algo que BYD ya tendrá en cuenta. Y es que, a la vista de las temperaturas detectadas, esta nueva batería de LFP no cumple con la nueva norma china «GB/T 44500-2024» que estipula que una batería de LFP nunca debe superar los 65º C.

Una norma que aún no ha entrado en fase de aplicación pero que no tardará en hacer, máxime si el gobierno chino se entera de que uno de sus fabricantes estrella tiene entre manos una batería que incumple las normas de seguridad. Y es que ya no sólo puede sufrir daños internos, sino combustiones espontáneas y, por ende, incendios. Una consecuencia que China quiere evitar a toda costa.

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