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    Prueba Hyundai i30 2017, estrechando la brecha

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    Hyundai aprende, y muy deprisa. Con el paso de los años ha evolucionado de forma impresionante. Un cambio radical que ahora se escenifica mejor que nunca gracias a la llegada del Hyundai i30 2017, el cual ya hemos tenido la oportunidad de probar.

    Los diseñadores de Hyundai han adaptado el diseño del i30 al gusto europeo. Refinado y elegante

    Nada mejor que mirar al pasado para entender el presente de Hyundai. Fue hace poco más de 24 años cuando la marca coreana decidió aterrizar en España. En ese lapso de tiempo ha ido creciendo cual ser vivo. Sus primeros pasos llegaron de la mano de productos baratos y un poco “raros”. Sin embargo han aprendido rápido, y en poco más de dos décadas han conseguido presentar modelos que atraen al gran público. Su último lanzamiento ya está aquí, es el Hyundai i30 2017, y ya he tenido ocasión de probarlo.

    Hyundai le debe mucho al i30. Antes de la llegada de los superventas SUV, el compacto era el modelo más vendido de la marca. Al igual que la firma, éste ha ido evolucionando, mejorando a pasos agigantados generación tras generación, sorprendiendo a propios y extraños, y asustando a una competencia que los consideraba “inferiores”. Hyundai da ahora un puñetazo sobre la mesa, y lo hace con un gran producto.

    Los coreanos se toman muy en serio el segmento C, el nicho más importante del mercado europeo, dejando a un lado a los SUV. Por ello han tomado una referencia clara, y esa no es otra que el Volkswagen Golf, ¿quién si no? Entonces, la pregunta es clara: ¿Habrán conseguido igualar al gigante alemán?

    Desde un punto de vista estético, los diseñadores de Hyundai han decidido abandonar el “toque coreano” para así crear un coche más del gusto europeo. El i30 no sólo se fabrica en Europa, en la República Checa, si no que ha sido diseñado y desarrollado por y para el viejo continente. Así que nos presentan un coche que, innegablemente, resulta muy elegante. No es demasiado estridente o arriesgado, pero no nos engañemos; ese es el gusto del consumidor europeo. Puede que le falte un poco de personalidad, pues independientemente del acabado, el estilo siempre es el mismo.

    Una mirada seria para un coche muy serio. Un gran trabajo de la marca coreana

    Aunque todo llega, y al igual que hoy en día tenemos el Hyundai i30 Turbo, en un futuro veremos ese toque “cañero” que bien le hará al nuevo i30. Con ello los directivos esperan atraer a un público más juvenil, aunque Hyundai no deja de repetir que han conseguido crear un coche para todo el mundo. Razón no le falta, pero para mí gusto, le falta un toque más deportivo. Pero ya se sabe que en cuestión de gustos no hay nada escrito.

    Dónde nadie puede echar en falta algo es en el interior. Ya lo vimos en exclusiva hace unos meses, pero a día de hoy sigue costando creer que una marca que hace años fabricaba el Atos, hoy sea capaz de concebir ese habitáculo. No sólo hablo de diseño, sino también de calidad. La cantidad de plásticos se ha reducido significativamente con respecto a la generación anterior. Ahora muchas de esas superficies duras y rugosas son sustituidas por materiales acolchados y bien rematados con un gran tacto y sensación.

    El i30 2017 estrena una filosofía de lenguaje que poco a poco se irá extendiendo al resto de modelos de la casa

    Bien es cierto que las unidades de la presentación equipaban el nivel más alto de acabado, pero antes, ni siquiera en ese acabado tan alto, encontrabas tanta calidad. Hay tres niveles: Klass, Tecno y Style, además de cinco paquetes opcionales: Max, Tech, Sky, Lux y Blue. Llama la atención que desde el más bajo de los niveles encontramos un equipamiento realmente bueno. De hecho no se necesita más, pero lo hay, como ya os detallamos en su momento. Es otra cualidad de esta nueva generación, la tecnología. Premisa vital en el mundo actual.

    Por dentro el salto de calidad es notable, con una excelente sensación de fabricación

    Gran parte se ha centrado en el campo de la seguridad. De serie nos encontramos elementos como el aviso de mantenimiento de carril que por cierto funciona realmente bien, el aviso de colisión frontal, la cámara de reconocimiento de señales de tráfico, el detector de fatiga y el control de crucero. Como ya he dicho antes, no se necesita más para conducir. A todo esto, la pantalla central viene en todas las versiones, salvo que en el nivel de acceso es de cinco pulgadas monocromo, mientras que en los otros dos es de ocho pulgadas a color.

    Ya he dicho que el Hyundai i30 da un salto en calidad de acabados, pero no he mencionado que también es más espacioso que la generación anterior. La parte donde más se nota es en la segunda fila. Ahora los ocupantes de la misma disponen de más espacio para las piernas y para la cabeza. Cuatro pasajeros viajarán de forma cómoda, aunque con un quinto el espacio para los hombros se dejara notar. En cuanto a maletero, hay 395 litros como mínimo. 1.301 si abatimos los asientos traseros. Es decir mucho espacio.

    Saltando al apartado mecánico, Hyundai nos ofrece tres motores posibles, dos gasolina, uno de ellos tricilíndrico, y un polivalente diésel que es capaz de ofrecer hasta tres potencias diferentes. En cuanto a caballos se refiere, la oferta arranca en los 95 del diésel de acceso, llegando a un máximo de 140 del nuevo bloque 1.4 TGDI. Esta será la gama cotidiana, pero en la segunda mitad de este año Hyundai quiere demostrarnos que también ha evolucionado en el campo del rendimiento. Llegará un Hyundai i30N. Ya lo hemos visto en su etapa de pruebas. Y será el canto del cisne de la familia con una potencia cercana a los 300 caballos. Casi nada.

    El asiento del conductor permite ajustes eléctricos, y los dos delanteros son calefactables y ventilados

    En cuanto a transmisiones, lo normal será ver el i30 asociado a un cambio manual de seis velocidades. Sin embargo también hay disponible un cambio automático de doble embrague de siete velocidades. Sólo podrá combinarse con las versiones más potentes de la gama, y su precio eleva 1.700 euros el valor del i30. En el apartado económico, el Hyundai i30 2017 tiene un precio de salida de 14.900 euros. Impuestos y descuentos incluidos. Un montante realmente atractivo.

    Prueba Hyundai i30 2017

    A lo largo de la presentación del Hyundai i30 2017 he tenido ocasión de probar las variantes más potentes de la gama. En ambos casos la percepción y la sensación ha sido muy buena. De hecho el nuevo i30 es de esos coches que intuyes que van a ir bien, pero me ha sorprendido el buen trabajo hecho por el equipo de desarrollo de la firma coreana.

    La pasada generación ya me dejó un buen sabor de boca. Su conducción se quedaba un mero bien, pero en esta ocasión llega al notable alto. Veremos si el sobresaliente se lo gana con la llegada del N. Empezando por el diésel, es un bloque que ya conocíamos, y que se emplea en otros modelos de la marca, como en el Hyundai Elantra. Para el caso particular del i30 el funcionamiento es exactamente igual. Le queda como un guante.

    El cuadro de instrumentos no arriesga, aunque se incluye una pantalla TFT con mucha información

    Ofrece un buen rendimiento, con una aceleración y recuperación generosas gracias a un par de 300 Nm disponibles entre las 1.750 y las 2.500 vueltas en el caso de montar el DCT. 280 Nm entre las 1.500 y las 3.000 revoluciones si optamos por el manual. En mi caso se equipaba el cambio automático, y he decir que me parece una elección a tener en cuenta. Sabe aprovechar cada caballo de potencia, además de resultar muy suave en sus transiciones. Los cambios también se pueden realizar de forma secuencial o mediante unas levas tras el volante.

    La verdad es que Hyundai ha conseguido crear un equilibrio muy bueno entre rendimiento y confort, que es muy alto. Aunque eso sí, la insonorización del habitáculo podría ser mejor. El i30 estrena suspensión trasera, además de una carrocería más ligera y rígida. Cambios que, junto con la puesta a punto, obran milagros en la conducción, pues como ya te he dicho, es realmente buena. Como ya viene siendo habitual en los últimos productos de la marca, como ya resalte en la prueba del Hyundai Tucson.

    La carrocería se fabrica en nuevos materiales, 28 kilos más ligera y un 20% más rígida

    Tambien hay que tener en cuenta que todas las carrocerías de la nueva familia i30, incluido el novedoso fastback que llegara a principios del año que viene, llevan el mismo chasis. Es decir que tendrá que aguantar los esfuerzos del i30N. Teniendo esto en cuenta, es normal que las versiones más comerciales vayan tan sobradas de comportamiento. Hay chasis y estructura para aguantar mucho más. Os lo aseguro.

    Yo apostaría por la caja de cambios automática, aunque su precio es elevado

    La misma sensación se percibe con el 1.4 TGDI. Como ya he dicho, es un nuevo motor, y he de decir en su favor que me ha gustado más que el diesel. Es ligeramente más potente, apenas cuatro caballos, pero se le nota más ligero. Más alegre. Y es que a pesar de ser suave en muchos momentos, se le puede exprimir bastante rendimiento en una zona revirada. Una vez más el DCT actúa a la perfección. Una mezcla muy recomendable, pues el cambio manual no es todo lo refinado que uno podría esperar.

    En cuanto a consumos, la prueba no dio lugar a comprobar la veracidad de los datos oficiales. Hyundai asegura obtener unos gastos reducidos. En el mejor de los casos, el 1.6 CRDi de 95 CV, el consumo medio se sitúa en 3,4 litros a los 100 kilómetros. En futuras pruebas trataremos de saber cuán ahorrador puede resultar el i30. En el caso de los motores de gasolina el consumo más bajo lo ofrece el tricilindrico de un litro, con 4,5 litros a los 100 kilómetros. En este caso, el dato cuesta más creer.

    Conclusión

    Párrafos atrás he lanzado una pregunta que ahora debo contestar: ¿habrá conseguido Hyundai igualar al todopoderoso Golf? Pues he decir que aunque el trabajo es sensacional, excelente, el Golf sigue estando por encima. Ahora bien, la diferencia se ha acortado muchísimo. El nuevo i30 es una gran elección por muchos aspectos; calidad interior, espacio, tecnología, comportamiento...pero sobretodo por precio. Estamos ante un producto con una excelente relación calidad-precio. Y en eso el alemán no lo puede igualar. Ni se acerca, de hecho.

    El nuevo i30 será fundamental para los planes de Hyundai, y se nota que ha sido creado con mucho trabajo

    Hyundai quiere conseguir un millón de coches vendidos en 2018. Ahora mismo la cifra no llega a 600.000. En ese duro y arduo objetivo, el i30 tendrá mucho que decir. Es un pilar fundamental para la marca. Pero a nivel personal si quieres un compacto muy bien equipado por unos 18-20 mil euros debes acercarte a un concesionario de Hyundai a mirar y probar el i30. Muy posiblemente salgas de ahí con un nuevo coche, porque la verdad es que los coreanos han conseguido crear un producto, que al igual que el Golf, vale para todo el mundo.

    Prueba Hyundai i30 2017, estrechando la brecha