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    Prueba Toyota Aygo X Cross, la evolución ¿natural?

    Prueba Toyota Aygo X Cross, la evolución ¿natural?
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    Ya hemos podido probar el nuevo Toyota Aygo X Cross, el pequeño crossover urbano nipón
    Alberto Pérez
    Alberto Pérez24 min. lectura

    Toyota ha lanzado al mercado la tercera generación de su modelo de acceso, el cual ahora toma el sobrenombre de Aygo X Cross. El coche más urbanista de la firma nipona nos deja con una estética "crossoverizada" y mejoras sustanciales en el apartado de habitabilidad y tecnología.

    Allá por el lejano año 2005, Toyota decidió poner en el mercado un vehículo especialmente diseñado para la jungla urbana: pequeño, ágil y con una estética muy aparente. Aquel ya veterano modelo nació de la unión junto Citroën y Peugeot, las cuales lanzaron el C1 y el 108, respectivamente. Todos ellos ciertamente alcanzaron un populoso éxito, pero tan sólo el modelo oriental ha sabido llegar hasta nuestros días.

    La última renovación del Toyota Aygo tuvo lugar el pasado año 2018, el cual pudimos probar y contar todas nuestras impresiones; sin embargo, el paso de los años y las nuevas corrientes estilísticas y de moda han traído importantes novedades al modelo que hoy conocemos aquí, el cual podríamos considerar como un coche totalmente nuevo, ya que estrena el apellido X Cross nunca antes visto en la gama del pequeño urbanita. Esta nueva generación (la tercera si tenemos en cuenta los modelos previamente lanzados) está llamada a traer grandes cosas para la compañía nipona.

    Este nuevo modelo (o tercera generación del Aygo) mejora notablemente con respecto a lo anterior

    Aires aventureros

    El Toyota Aygo X Cross crea una nueva rama en el tronco principal estrenado por el Aygo primigenio y del cual ha evolucionado de forma notable. El nuevo modelo presenta una imagen mucho más campera, en general, más cercana a lo exigido actualmente por los cánones dentro del sector automovilístico, sin embargo y como bien dice el refrán “el hábito no hace al monje” y en este caso, la estética no repercute en unas capacidades off-road mejoradas, sino que simplemente se une a la tendencia de “crossoverización” de la gran mayoría del mercado actual.

    Probablemente este sea un modelo que te suene de haberlo visto con anterioridad, y es que la estética del Toyota Aygo X Cross ya fue adelantada hace algo más de un año por el modelo conceptual al que llamaron Toyota Aygo X Prologue del que tomó la práctica totalidad de líneas principales.

    En términos generales, el Toyota Aygo X Cross muestra una imagen más portentosa y musculosa que el modelo al que sustituye. A esto se añaden unas cotas, por lo general, más generosas en todos los aspectos, pues ahora presenta unas medidas de 3.700 mm de longitud (+235 mm que el Aygo anterior), 1.740 mm de anchura (+125 mm) y 1.525 mm en su altura (+65 mm); también ha hecho lo propio en la distancia entre ejes, la cual se sitúa ahora en 2.430 mm (+90 mm) y mantiene su peso entre los 940 y los 975 kilos (dependiendo de la mecánica u otros elementos). Todos, o la mayoría de estos apartados, detonan directamente en una mejora en la habitabilidad interior, así como en el propio espacio de carga.

    Un gran aliado de cara a la rutina urbana diaria

    Pero entrando de lleno en el apartado del diseño exterior, aquí cobran especial protagonismo sus generosos grupos ópticos delanteros con tecnología LED (en los acabados superiores) y la firma lumínica por la que se caracterizan. En este coche podemos ver un relevante dominio del uso de molduras acabadas en plástico negro alrededor de la zona inferior del mismo, las cuales generan directamente esa sensación aventurera que tanto gusta a día de hoy. El logo frontal de Toyota se asienta sobre un pequeño remate terminado en negro brillante.

    Pasando al lateral del mismo, es fácil darse cuenta de lo que venimos comentando: sus ansias por demostrar su potencial aventurero. Aquí, todo el bajo del vehículo está acabado en el mencionado plástico negro protector. Este mismo color se adentra en el propio cuerpo del coche, para las carrocerías bicolor, presentando un conjunto estético más simpático y personal. Por último, las llantas son de 18 pulgadas, en el caso del modelo más alto de gama, o de 17 pulgadas para la versión de acceso.

    La zaga, quizás, es la que más se asimile a lo que hasta ahora conocíamos en el Toyota Aygo de generación anterior. Sus faros continúan presentando un diseño vertical y de generosas dimensiones, así como una firma lumínica particular. La mayor parte de la trasera se encuentra ocupada por el propio portón del maletero, el cual se presenta en forma de enorme luna acristalada, al igual que ya sucedía también en la generación anterior. En los modelos más altos de gama y decorados con la particular pintura bitono, toda esta zona está acabada en color negro, salvo el espacio reservado para la matrícula, el cual estará pintado en el mismo color elegido para la carrocería.

    Su aspecto es juvenil y desenfadado

    Un habitáculo muy personal

    Pero dejando a un lado el exterior del modelo, llega el momento de hablar del espacio donde pasaremos más tiempo, y este es su habitáculo. Aquí, en términos generales, se ha optado por un diseño de líneas redondeadas y suavizadas, pero también se ha hecho especial hincapié en el terreno tecnológico, uno de los pilares fundamentales de cualquier coche actual.

    En primer lugar, llama poderosamente la atención su generosa pantalla táctil de info-entretenimiento, la cual presenta una diagonal de hasta 9 pulgadas para el acabado más alto, mientras que en la versión de acceso será de 7 pulgadas. Esta siempre contará con sistema de conexión vía Android Auto o Apple CarPlay inalámbrico, así como una notable fluidez de manejo.

    Como digo, las líneas curvas y suavizadas poseen un especial protagonismo aquí, incluso la mencionada pantalla central se encuentra enmarcada por una moldura en forma de óvalo. El volante es el mismo que ya hemos conocido en otros modelo de la compañía nipona, mientras que el cuadro de instrumentos está coronado por una semi circunferencia que nos indicará la velocidad a la que circulamos, junto a una pantalla digital TFT a color para todos los datos relativos a nuestra conducción.

    El habitáculo presenta un espacio reducido aunque muy bien aprovechado

    En cuanto a los materiales y acabados empleados se presentan duros en la práctica totalidad aunque son agradables al tacto. Tanto en la propia estructura junto a la palanca de cambios, como en los paneles de las puertas, podemos encontrar decoraciones en el mismo color de la carrocería.

    La habitabilidad del modelo es justo la que esperamos en un vehículo del segmento A. No puede presumir de mostrar un espacio sobrado, aunque sí justo para que cuatro personas puedan acomodarse en su interior. Tanto en la primera como en la segunda fila, el espacio en anchura será muy justo, sin embargo sí contaremos con numerosos huecos donde guardar objetos. Centrándonos en la fila de asientos trasera, la habitabilidad será más limitada incluso, pudiendo ser complicado acomodarse personas de no tan elevada estatura, ya que a partir del 1,75 metros podrán rozar el techo con la cabeza, así como las piernas con los asientos delanteros. Tampoco ayudará especialmente su acceso o salida, ya que el hueco que deja la puerta trasera es bastante justo, pues estas tienen un ángulo de apertura limitado.

    Pasando al espacio de carga, nuevamente nos tomaremos con una limitación de espacio. Este ha aumentado con respecto a la generación previa, alcanzando ahora los 231 litros en su configuración mínima, los 261 litros hasta el techo y 829 litros en caso de abatir la segunda fila de asientos. En la vida real, con esta capacidad de maletero podremos almacenar dos maletas de cabina tipo trolley y algunas bolsas de pequeñas dimensiones. Un espacio justo para afrontar el día a día y transportar las bolsas de la compra que hagamos ese día.

    Con 231 litros de capacidad mínima, el espacio de carga se siente algo justo en ciertas ocasiones

    Una mecánica conocida

    El nuevo Toyota Aygo X Cross hace gala de proporcionar un único bloque mecánico, el conocido motor tricilíndrico 1KR-FE con 1.0 litros de cubicaje que eroga una potencia máxima de 72 CV y 93 Nm de par máximo. Este puede ir vinculado a una caja de cambios manual de 5 relaciones o una automática tipo S-CVT. En todo caso, siempre presentará tracción delantera y portará la etiqueta C de la DGT.

    Pero, ¿y qué hay de la electrificación? Toyota ha decidido prescindir por completo de este mecanismo para su modelo de acceso. El motivo principal para alcanzar dicho consenso fue sencillamente el del coste de venta que podría alcanzar el modelo una vez se lanzase por la hibridación o electrificación de cualquier tipo, eliminando por completo la posibilidad de consagrarse como un modelo de acceso al gran público y de precio contenido.

    No obstante, y a pesar de que no cuenta con electrificación u otros métodos de disminución de emisiones de carbono, el pequeño bloque mecánico 1KR-FE se encuentra adaptado a los actuales requisitos de la normativa Euro 6D declarando un consumo medio homologado de 4,7 litros a los 100 kms y unas emisiones de CO2 de 107 g/km, según el ciclo WLTP.

    Su motor 1.0 litros de 72 CV posee un consumo realmente ajustado

    Acabados y precios

    El Toyota Aygo X Cross goza de tres acabados: Play, Trendy y Limited. Nosotros os pudimos hablar detalladamente de sus equipamientos en un artículo específico. Todos ellos incluyen importantes dosis de gadgets, incluido el acabado de acceso. En él tendremos una pintura exterior en una única tonalidad gris, blanco o negro (los colores más elegidos por compañías de flotas), también alberga otros componentes como las conexiones móviles Android Auto y Apple CarPlay.

    En el caso del acabado Trendy incluye otros aditamentos como la carrocería bitono, iluminación LED, pantalla central de 8 pulgadas, climatizador automático o cargador inalámbrico para smartphones, entre otros. Adicionalmente presentará dos packs opcionales: Connect (con la pantalla táctil de 9 pulgadas) y Connect + JBL (al que se añade un sistema de audio firmado por JBL para los más melómanos).

    El acabado Limited estará disponible durante un periodo de tiempo limitado -valga la redundancia- y presenta llantas de 18 pulgadas, detalles pintados en negro piano, el color verde selva, la tapicería de cuero parcial con costuras personales, asientos delanteros calefactables, pantalla central de 9 pulgadas, servicios de conectividad remota, navegador online y sistema de entrada y arranque sin llave. Como único elemento opcional se encuentra el techo deslizante de lona “Sky”, el cual es realmente recomendable ya que le da un toque muy chic al Aygo X Cross.

    Estéticamente, el Toyota Aygo X Cross no deja indiferente a nadie

    En cuanto a precios, el Toyota Aygo X Cross da lo que promete. El modelo con acabado Play de acceso y caja de cambios manual de 5 relaciones está disponible a un precio de partida de 13.600 euros, sin incluir descuentos o promociones propias de la marca. El Aygo X Cross con acabado Trendy, sitúa su precio en los 14.600 euros, mientras que el Limited da un importante salto tanto cuantitativo como cualitativo y se sitúa en los 17.000 euros.

    Prueba dinámica

    Pero llega el momento decisivo, el de poner a prueba de qué ha sido capaz Toyota sobre este pequeño modelo urbanita y desenfadado de precio contenido. Y lo que principalmente debemos tener en cuenta es precisamente eso, su precio. Estamos ante un modelo que se presenta como la gran alternativa para jóvenes que desean tener su primer coche con el que desplazarse por las angostas calles de nuestras ciudades y poder llevar a cabo trayectos entre poblaciones colindantes. Los lujos y las pretensiones más propias de otras edades aquí quedan excluidos.

    Como ya he dicho anteriormente y me repito de nuevo, el Toyota Aygo X Cross da lo que promete: precio contenido, aspecto juvenil y practicidad diaria. La primera impresión que te llevas de él es que es un vehículo mucho más caro de lo que realmente es. Su aspecto musculoso y desenfadado lo suben un peldaño en la escala de vehículos molones, de eso no cabe duda y es indiscutible.

    El Aygo X Cross se presenta como todo un aliado para los desplazamientos urbanos

    Una vez nos acoplamos en su habitáculo, bien es cierto que las reminiscencias al confort no son un motivo principal para él, pero sí que denota un buen acogimiento de tecnologías varias, tanto en el sistema de info-entretenimiento como en la propia instrumentación en su pantalla digital. Sus asientos son cómodos, ya que presentan un buen mullido, pero en una carretera de curvas sinuosas no serán los que mejor sujeción proporcionarán, aunque tampoco es un coche ideado para tales trazados.

    En un entorno urbano Toyota lo ha enfocado para que sea nuestro mejor amigo. Su pilar A ha recortado su anchura para así poder ver mejor qué sucede más allá de nuestra luna delantera y dejarnos con los mínimos puntos muertos posibles, y es que ciertamente su visibilidad al exterior es sobresaliente. Sus espejos retrovisores, a pesar de ser algo justos en tamaño, verdaderamente no provocan ninguna sensación de falta de visión, más bien todo lo contrario.

    Verdaderamente Toyota ha hecho un muy buen trabajo presentando un modelo muy enfocado para el entorno urbanita. Sus cotas son reducidas, lo que es sinónimo de facilidad de aparcamiento; posee una buena dinámica y enormes dosis de agilidad ya que su dirección es muy directa y su diámetro de giro es muy pequeño.

    Sus asientos son cómodos aunque la sujeción lateral es algo escasa

    Las prestaciones y especificaciones con las que cuenta el Toyota Aygo X Cross en entornos urbanos son más que justas. Sin embargo, no podemos contar con que las sensaciones sean mayúsculas, más bien lo contrario ya que su empuje llega a ser bastante limitado, al fin y al cabo se dejan notar sus 72 CV y sus apenas 93 Nm de par máximo. En caso de portar el cambio manual todas estas sensaciones se intensifican ya que el control de cambios lo tendrás tú. Como nota personal y curiosa, su caja de cambios manual posee un tacto realmente bueno, con un guiado preciso y una solidez notable.

    En cambio, la caja automática S-CVT nos proporciona un plus en comodidad en una conducción diaria, ya que desaparece el incordio de tener que cambiar marchas, especialmente en momentos de mucha densidad de tráfico. Sin embargo, en el momento en el que queramos aumentar el ritmo o ganar velocidad de forma más rápida, esta provocará un ruido mecánico muy notorio en el habitáculo.

    En cualquier caso, el Aygo X Cross mejora notablemente lo establecido de forma previa por el modelo saliente. Posee un mayor aplomo en carreteras de curvas, así como una mejor dinámica en general. También juega bien sus cartas en el apartado del consumo de combustible; durante nuestra prueba, en la cual no tuvimos en cuenta en ningún momento el ahorro de combustible, con la caja de cambios manual su consumo medio se situó en apenas 4,9 litros de media a los 100 kms, mientras que con el cambio automático S-CVT estableció un total de 5 litros de media. Todo esto haciendo una ruta en todo tipo de vías: urbana, interurbana, autopistas y carreteras secundarias.

    El techo de lona le da ese toque chic del que tanto presume el Toyota Aygo X Cross

    Como digo, el Toyota Aygo X Cross presenta unas especificaciones justas y quizás algo cortas para rutas por vías rápidas. El modelo detiene el cronómetro del 0 a 100 km/h en 14,8 segundos con el cambio automático y apenas una décima más con la caja manual. La velocidad máxima será de 151 y de 158 km/h, respectivamente. En un cálculo realizado por autopista, demoró un total de 19,3 segundos en ejecutar el 80 km/h a 120 km/h, mientras que circulando a esta última velocidad las revoluciones en quinta marcha se sitúan en las 3.500 rpm. Bien es cierto que aunque no es un régimen de vueltas muy grande, el sonido del motor es muy notorio en el habitáculo, llegando a ser algo molesto tras el transcurso de los kilómetros. Sin embargo, el resto de elementos no se dejan oír lo más mínimo, ni el ruido de rodadura ni tampoco el aerodinámico, el aislamiento en estos casos está realmente bien logrado.

    En condiciones normales de uso, el consumo de combustible no subirá por encima de los 5 litros

    Ciertamente, el Toyota Aygo X Cross posee una dinámica muy noble, no hace extraños ni en momentos en los que lo provoques y le busques las cosquillas. Su conducción es muy buena en todo momento, aunque queda claro que su entorno por excelencia estará marcado por las ciudades, dejando para otros de sus hermanos las largas rutas por autopista.

    Conclusión

    Como conclusión he de decir que el Toyota Aygo X Cross me ha parecido un buen compañero para jóvenes o personas que limitarán al entorno urbano o alrededores y no quieran -o no puedan- hacer frente a la compra de un coche eléctrico. Su consumo es muy contenido y su dinámica y agilidad urbana lo hacen ser una compra muy lógica y, por supuesto, recomendable. ¿Caja de cambios manual o automática? Esto será una elección muy personal de cada comprador, pues dependiendo del caso será más recomendable una u otra. Con la manual tomaremos el control en este sentido, aunque desaparece la suavidad del S-CVT, pero también el ruido en momentos de aceleraciones puntuales; en cambio, la caja automática nos deja con una mayor comodidad diaria.

    Toyota Aygo X Cross parte de los 13.600 euros (sin descuentos o promociones de la marca)

    En cuanto a acabados, la marca deposita toda su confianza en el escalón intermedio, el Trendy, ya que posee un equilibrio ideal entre calidad y precio. Pero si lo que buscas es un punto extra de exclusividad y no pasar desapercibido, el Limited con el techo de tela es una opción del todo acertada, aunque el precio ahí coquetee con los acabados iniciales del Toyota Yaris, su hermano mayor híbrido. En cualquier caso, existen otras alternativas en el segmento A, como el KIA Picanto o el FIAT 500, los cuales pudimos comparar recientemente en una prueba.

    Prueba Toyota Aygo X Cross, la evolución ¿natural?