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    Qué es la aerodinámica y por qué es tan importante en los coches

    David Plaza
    David Plaza
    7 min. lectura
    Los fabricantes de automóviles utilizan herramientas como el túnel de viento para estudiar la aerodinámica. Foto: Depositphotos.com

    La influencia de la aerodinámica en el mundo del motor, sea competición o no, es cada ez mayor. Y es que se ha convertido en un elemento clave para lograr vehículos más eficientes desde el punto de vista del consumo y las emisiones.

    El aire está formado por una mezcla de gases y se considera un fluido porque tiene densidad. Por tanto, desde un punto de vista genérico, la aerodinámica es la rama de la mecánica de fluidos que estudia el comportamiento del aire al interaccionar con un objeto sólido.

    Aplicada a los automóviles, la aerodinámica es la ciencia que estudia y analiza el modo de conseguir que un vehículo sea más eficiente en su conjunto o en un área concreta.

    Cuanto menos resistencia al avance genere un coche, menos combustible consumirá

    Por ejemplo, los monoplazas de competición basan su velocidad en las curvas en la carga aerodinámica o downforce que generan sus alerones y carrocería. En cambio, en los vehículos comerciales modernos, el principal objetivo es reducir la resistencia al avance o drag para minimizar el consumo y las emisiones contaminantes.

    Eso sí, ni en uno ni en otro caso, se dejan de lado las otras cuestiones, pues un monoplaza de competición debe ser también rápido en recta y un coche de calle debe ser estable y ofrecer un buen agarre en curva.

    ¿Quieres saber más sobre el downforce, el drag y cómo interaccionan ambos? No te pierdas este artículo en el que profundizamos sobre ello.

    Cómo influye la aerodinámica en los coches

    Ya hemos avanzado algunas de las razones por las que todo vehículo es estudiado en el túnel de viento o a través de DCF, pero no son las únicas.

    Hoy en día la industria automotriz pone mucho énfasis en el diseño aerodinámico de sus vehículos, pues gracias a ello puede conseguir prestaciones dinámicas y cifras muy superiores y competitivas.

    Una buena aerodinámica influye principalmente en estos aspectos de un coche:

    1. Resistencia al avance (consumo y emisiones de gases y partículas contaminantes)
    2. Comportamiento dinámico (estabilidad y agarre)
    3. Ruidos interiores (fenómenos aero-acústicos y turbulencias)

    Resistencia al avance

    El primero de los aspectos en el que influye la aerodinámica de un coche es en la facilidad que tendrá su carrocería para ‘cortar’ el viento y desplazarse a través de él. Aunque no lo veamos, el aire ejerce una resistencia que aumenta a medida que se incrementa la velocidad.

    El coeficiente aerodinámico (Cx) mide la resistencia al avance de los objetos y es un buen indicativo de lo eficiente que es un vehículo, aunque no es lo único.

    El diseño de una carrocería no obedece exclusivamente a cuestiones estéticas. Foto: Freepik

    En resumen, cuanto más aerodinámico sea un coche, es decir, cuanto menos resistencia al avance o drag genere, menos combustible consumirá y, a consecuencia de ello, menores serán las emisiones contaminantes que salgan por su tubo de escape.

    Esto, como es lógico, también influye en la autonomía, tanto si hablamos de un vehículo con motor de combustión como si lo hacemos de uno eléctrico.

    Comportamiento dinámico

    La aerodinámica también influye en el modo en que el vehículo se comporta en movimiento, tanto en recta como en curva. En general, un diseño bien ejecutado proporciona una estabilidad superior, ya que se generan menos turbulencias y desequilibrios indeseados. Gracias a eso, la carrocería oscilará menos y el vehículo rodará más asentado.

    Además, si la aerodinámica permite generar carga o downforce, el agarre en curva será mayor, ya que complementará al agarre mecánico que proporcionan principalmente los neumáticos, las suspensiones y el chasis.

    Los alerones pueden generar mucha carga aerodinámica. Foto: Freepik

    Los alerones son un buen recurso para generar estabilidad y/o agarre en curva, aunque en la mayor parte de los casos su uso se reduce a un recurso estético, ya que su eficacia depende mucho de la velocidad y también genera resistencia al avance, aumentando el consumo.

    Ruidos interiores

    El confort de marcha también se ve influenciado por la aerodinámica. Aunque el aislamiento acústico de un vehículo es importante cuando se trata de reducir el ruido exterior, el paso del aire por la carrocería también influye.

    Una carrocería que genere turbulencias por un diseño deficiente o ejerza una resistencia al avance muy alta, provocará más ruidos que se trasladarán al interior del vehículo y dificultarán la conversación entre sus ocupantes.

    Todo esto nos deja claro que la aerodinámica es la clave de la victoria en competiciones de alto nivel como la Fórmula 1, pero también reclama su cuota de importancia en el sector automotriz.

    Hablamos de un mundo en el que la eficiencia y las prestaciones se han convertido en algo imprescindible para triunfar, sobre todo a raíz del auge y expansión de los coches eléctricos, que deben ofrecer autonomías y rendimiento energético cada vez más atractivos.

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