¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    Chasis autoportante o monocasco: qué es y qué ventajas aporta

    El chasis autoportante incluye el bastidor y la carrocería en una única pieza.

    El chasis monocasco o carrocería autoportante es el más utilizado en los vehículos convencionales y cuenta con algunas ventajas en relación al chasis de escalera o independiente. Veamos sus características.

    Recientemente hablábamos de las cualidades del chasis independiente o de escalera, muy utilizado en vehículos que tienen que soportar mucho peso o circular por terrenos irregulares, como los camiones o los todoterreno.

    En esta ocasión nos ocupamos de definir lo que es el chasis autoportante o monocasco, en el que el bastidor y la carrocería forman un conjunto indivisible, es decir, son una misma pieza tridimensional.

    El chasis debe ser rígido, resistente e indeformable

    Es por tanto este conjunto el encargado de dotar de rigidez estructural al vehículo, así como de albergar todos los elementos del mismo, y suele fabricarse por estampación de las piezas (carga de compresión entre dos moldes) que componen la estructura del vehículo.

    El chasis debe soportar el peso de todo el conjunto, de los pasajeros y de la carga que deba transportar el coche, por lo que debe ser rígido, resistente e indeformable. Esto ha hecho que, a medida que los vehículos han ido evolucionando, lo hayan hecho también los chasis o bastidores, siendo el monocasco el más habitual en la automoción actual.

    Características del chasis autoportante o monocasco

    Como ya hemos dicho, es el tipo de chasis más común a la hora de fabricar un vehículo convencional destinado a circular por carretera, ya que cuenta con diversas cualidades que lo hacen más apropiado para este fin:

    • Estructura muy rígida, pero capaz de absorber impactos y disipar la energía generada en los mismos.
    • Mayor resistencia a la torsión.
    • Producción en masa muy sencilla.
    • Estabilidad estructural.
    • Mayor ligereza.
    • Mayor espacio interior.

    Todos estos atributos hacen que el chasis autoportante o monocasco permita la construcción de vehículos más seguros, ligeros y con un comportamiento dinámico en carretera superior al de los que utilizan chasis independiente o de escalera. Esto también repercute en el comportamiento de las suspensiones, pues la geometría de las mismas se modifica en menor medida.

    El chasis tipo ULSAB es muy utilizado en deportivos de altas prestaciones.

    En cuanto a la seguridad, en caso de impacto la energía se distribuye uniformemente por toda la estructura, lo que redunda en beneficio de los ocupantes. De igual modo, es más sencillo crear estructuras deformables que cumplan esa misma misión.

    Finalmente, el chasis monocasco permite un menor consumo al ser más ligero, además de permitir un mayor espacio interior gracias al menos espesor de su estructura inferior, algo que en el chasis de escalera no es posible.

    El chasis ULSAB

    Este tipo de chasis es la versión aligerada del chasis autoportante o monocasco, diferenciándose principalmente en el material utilizado para su construcción. En este caso la estructura es algo similar a un sándwich en el que se intercalan dos piezas de acero con una de polipropileno.

    De ese modo, se consigue una reducción del peso del conjunto, pero también a costa de una menor rigidez. Suele ser utilizado en vehículos deportivos de alta gama como los Lamborghini o los Ferrari.